El ministro de Agricultura, Luis Planas, ha comparecido en el Congreso de los Diputados para hablar del escenario que se ha abierto a raíz de la invasión rusa de territorio ucraniano. Ha asegurado que “las necesidades alimentarias de España están cubiertas”. El ministro sí ha expuesto la preocupación por el suministro de algunas materias primas, particularmente los cereales utilizados para la fabricación de piensos de alimentación animal, como el maíz. También ha hablado del aceite de girasol y de los fertilizantes.
Lo dicho por el ministro Luis Planas, en referencia a cada uno de esos sectores, es lo siguiente:
MAÍZ
“La situación en Ucrania tiene consecuencias especialmente en el suministro de maíz destinado a la elaboración de piensos para la alimentación animal, producto del que España importó en el último año 2,7 millones de toneladas desde Ucrania, el 22 por ciento del que se consume, principalmente para fabricar piensos. La Comisión Europea debe flexibilizar los criterios de importación, lo que permitiría buscar nuevos mercados en la Unión Europea y en terceros países. Y habría que modificar las normas de la Política Agraria Común (PAC) para que puedan ponerse en uso superficies que actualmente están en barbecho”.
ACEITE DE GIRASOL
“La disminución de importaciones de aceite de girasol, del que Ucrania es primer suministrador de España con medio millón de toneladas anuales, puede ser sustituida por otras grasas vegetales, especialmente aceite de oliva, del que España es el primer productor mundial”.
FERTILIZANTES
“El tercer segmento más afectado es el de los fertilizantes, condicionado sobre todo por el incremento del precio del gas, por ser la principal materia prima para la fabricación de fertilizantes nitrogenados”.
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ASAJA Aragón alerta de “una posible catástrofe productiva en cereales, que sería la puntilla para muchas explotaciones agrícolas de este territorio”
ASAJA Aragón alerta sobre “la situación crítica que atraviesan los cultivos de cereal y proteaginosas de buena parte de los secanos aragoneses, especialmente del centro de Aragón (sur de las provincias de Huesca y de Zaragoza, y norte de la de Teruel); allí la falta de precipitaciones y las elevadas temperaturas están poniendo en serio riesgo la campaña agrícola de este año”.
Explica que “las citadas zonas precisan, de manera urgente, de lluvias generalizadas y de una bajada de temperaturas en los próximos días; sin embargo, la previsión del tiempo habla de precisamente todo lo contrario, lo que podría abocar a numerosas parcelas a producciones mínimas e, incluso, nulas”.
ASAJA Aragón destaca, además, “la paradoja que vive el campo este año, ya que, tras un invierno lluvioso, muchos agricultores realizaron inversiones mayores en fertilizantes, herbicidas y fungicidas, confiando en una campaña normal o positiva; si finalmente no se logra cosechar, las pérdidas económicas serán todavía más graves”.
Por todo ello, si la situación se mantiene, ASAJA solicitará al Gobierno de Aragón y al de España “medidas de apoyo para los agricultores afectados”. Y concluye: “De confirmarse esta catástrofe productiva, estaríamos ante la puntilla para muchas explotaciones cerealistas aragonesas”.













