Es la estimación que ha realizado la Federación Nacional de Comunidades de Regantes (Fenacore). Dice que este colectivo podría ahorrar al menos un 20 por ciento en sus costes eléctricos si pudieran firmar dos contratos al año. Pide por ello el desarrollo normativo correspondiente.
Fenacore recuerda que ésta es una de sus reivindicaciones históricas. Lleva insistiendo en ello durante más de diez años.
Lo que pretende el colectivo regante es “poder firmar un contrato de temporada para los meses de máximo consumo y otro (con una potencia mínima) para el resto del año, con el que simplemente mantener los equipos”.
Los regantes sostienen que “el abaratamiento de los costes serviría para avanzar en la modernización del casi millón de hectáreas de regadío aún pendiente, lo que a su vez se traduciría en un importante ahorro en el consumo de agua, tras haberlo reducido en un 16 por ciento en la última década”.
Fenacore lamenta que, “desde que se suprimieron las tarifas especiales de regadío, el recibo eléctrico ha subido más de un 120 por ciento, principalmente debido a los costes fijos, puesto que el término de potencia se ha incrementado en más de un 1.100 por ciento”.
Según el presidente de Fenacore, Andrés del Campo, “los regantes somos el segundo consumidor de energía, después de ADIF (de ahí que el encarecimiento lastre la competitividad del sector); frente a ello también habría que fomentar la energía distribuida en las zonas regables para autoconsumo, impulsar la producción de renovables, y permitir pagar en función de la potencia real registrada y no de la teóricamente contratada, ya que así se evitaría pagar todo el año aunque no se riegue”.
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