Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

lunes, 6 de febrero de 2023

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Los problemas logísticos internacionales siguen lastrando a las exportaciones españolas de alfalfa

La Asociación Española de Fabricantes de Alfalfa Deshidratada (AEFA) hace balance de las exportaciones del mes de septiembre de 2020, en el que de nuevo se produjo un retroceso en el volumen de ventas internacionales respecto al mismo mes de 2019. Ocurrió lo mismo que había pasado en agosto.

En septiembre las exportaciones españolas de alfalfa se situaron en 113.000 toneladas (con un descenso del 11,3 por ciento). En agosto el descenso se cifró en un 8 por ciento.

AEFA indica que “estos datos no hacen más que constatar las dificultades que está teniendo nuestro sector para comercializar sus productos en el mercado internacional”.

Argumenta que “nuestras exportaciones se están viendo lastradas, especialmente a Asia, debido a los problemas logísticos derivados de la COVID-19: Dificultad para encontrar espacio en barcos, subidas de precios de los fletes, servicio intermitente, blank sailings,…”.

Y añade: “Además, la fortaleza del euro frente al dólar hace aún más complicado que los forrajes españoles puedan competir, especialmente con el producto norteamericano”.

En relación a los principales destinos de los forrajes deshidratados españoles, un mes más Emiratos Árabes Unidos se sitúa en primer lugar con 45.702 toneladas, seguido de Arabia Saudí con 37.285 toneladas, y China con algo menos de 10.000 toneladas.

AEFA indica además que “en lo referente a la venta por formatos, como viene siendo tónica habitual esta campaña, el peso de los pellets sigue aumentando; el 34 por ciento exportado en el mes de septiembre se comercializó en formato granulado, debido al aumento de las ventas en Arabia Saudí”.

30 de noviembre de 2020

Otras noticias

La superficie de cultivo en España se mantiene estable por encima de los 16,8 millones de hectáreas

La superficie de cultivo en España se mantuvo estable en 2022, con un total de 16.830.738 hectáreas, apenas un 0,42 por ciento menos que en el año anterior, según los datos provisionales de la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivo de España (Esyrce), publicada por el Ministerio de Agricultura. Se observa un incremento de las superficies de girasol, colza y, en menor medida, cultivos leñosos, excepto viñedo y olivar.

La superficie dedicada a tierras de cultivo presenta un ligero descenso. En 2022 se situó en 16.830.738 hectáreas. Del total de esta superficie, 11.309.264 hectáreas corresponden a tierra arable (cultivos herbáceos y barbechos), 5.375.463 a cultivos leñosos y 146.011 a otras tierras de cultivo.

En el grupo de los cereales en general, se produce un descenso en su conjunto del 3,64 por ciento. Salvo el trigo, desciende la superficie de todos los cereales de invierno. Arroz y maíz presentan la menor superficie de los últimos dieciocho años, como consecuencia, probablemente, de la situación provocada por la sequía sufrida en la campaña. El sorgo, a pesar del fuerte incremento porcentual, no llega a las tres mil hectáreas de aumento en valor absoluto.

Las leguminosas grano son, junto con los cultivos industriales y los tubérculos, el grupo de cultivos herbáceos que aumenta su superficie respecto al año anterior.

Los cultivos industriales son el grupo de cultivo que más aumenta porcentualmente la superficie en 2022. Girasol y colza aumentan en más de doscientas mil hectáreas en su conjunto. Sin embargo, los cultivos de regadío muestran un fuerte descenso como consecuencia de la sequía sufrida.

En el grupo de las plantas forrajeras, la superficie total desciende un 0,87 por ciento, destacando la alfalfa, el maíz forrajero y otras con destino forrajero, entre las que se encuentran remolacha y nabo, coles y berzas, y otras plantas de escarda. Tan sólo la veza forrajera y otros cereales para forraje aumentan la superficie respecto al año anterior.

En el grupo de los cultivos leñosos es de destacar el progresivo aumento de prácticamente todas las especies del grupo, exceptuando viñedo, olivar y otros leñosos. Viñedo y olivar descienden muy levemente, arrastrados por el descenso de la uva para vinificación y aceituna para aceite.

Dentro de otros cultivos leñosos, el algarrobo muestra un mayor descenso porcentual. En su conjunto, los cultivos leñosos aumentan un 0,27 por ciento su superficie respecto al 2021 y destaca el incremento de los frutales no cítricos. Dentro de estos, el almendro y el pistacho son los que más crecen, seguidos, en menor medida, por melocotonero-nectarina y aguacate. Respecto a los frutales no cítricos, desciende el manzano, caqui, kiwi y mango, entre los subtropicales; y avellano en frutos secos. Dentro de los frutales cítricos aumentan naranjo y limonero.

3 de febrero de 2023 |
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