La reunión informal de ministros de Agricultura de la Unión Europea, que se ha celebrado en Córdoba, ha dejado el mensaje de “una apuesta común por la aplicación de las nuevas tecnologías, que deben jugar un papel clave en la transición hacia un sistema agroalimentario más sostenible y permitir hacer frente a los efectos del cambio climático; su uso, además, facilitará que el sector agroalimentario gane en rentabilidad y competitividad”.
El Ministerio español de Agricultura ha elaborado el siguiente informe de conclusiones:
“Los ministros han coincidido en la necesidad de hacer frente a la doble transición digital y agroambiental, que constituyen dos caras de la misma moneda, y que nos debe conducir a una agricultura más sostenible y resiliente, que reduzca la presión sobre el clima y el medio ambiente.
Han repasado las iniciativas que permitirán conseguir la transición agroambiental, como la lucha contra el desperdicio alimentario, la economía circular, las nuevas tecnologías vinculadas a la agricultura de precisión, la inteligencia artificial, la necesidad de extender la banda ancha a la agricultura o el uso compartido de los datos.
Los ministros también se han mostrado de acuerdo en que es necesario poner a disposición de los agricultores mecanismos financieros para la inversión en nuevas tecnologías, y para su formación en el uso de las mismas.
Se ha destacado el papel que juegan los fondos comunitarios procedentes del programa Horizonte Europa y las medidas previstas en los planes estratégicos de la Política Agraria Común (PAC), que permitirán triplicar el número de proyectos innovadores en este período para que se produzca la transformación digital e innovadora.
En la reunión, y a partir del contexto proporcionado por el mundo científico, se ha abordado especialmente el potencial de las nuevas técnicas genómicas (NTG) aplicadas a la obtención de nuevas variedades vegetales, para hacer frente al reto de la sostenibilidad de producción de alimentos y muy en particular para abordar el desafío del cambio climático y la necesidad de reducir el empleo de productos fitosanitarios y de fertilizantes.
Todo ello preservando la coexistencia de todos los modelos y formas de producción de alimentos en la Unión Europea, particularmente en lo referente a la agricultura ecológica.
La presidencia española está comprometida en trabajar de manera constructiva, conjuntamente con todas las delegaciones, en la propuesta presentada por la Comisión Europea el pasado 5 julio, y obtener un buen resultado para el conjunto de nuestro sector y para nuestros ciudadanos”.
Otras noticias
Jornada Inspiradora EREA en Grañén: “La economía circular está en el ADN del territorio”
La localidad altoaragonesa de Grañén, en Los Monegros, acogió este pasado jueves, 15 de enero de 2026, la Jornada Inspiradora EREA, organizada por la Fundación Aragón Emprende. El título de la sesión fue “Revolución circular: el medio rural, protagonista del futuro sostenible”.
Se habló de “la sostenibilidad como oportunidad real para generar empleo, fijar población y ser económicamente rentables”. También se dijo que “la economía circular está en el ADN del territorio” y se incidió en “la importancia de la cooperación”.
Carlos Sampériz, alcalde de Grañén, y Jessica Fernández, directora gerente de la Fundación Aragón Emprende, inauguraron esta jornada, pensada para inspirar y tejer nuevas conexiones: “Queremos hacer que lo que pase en nuestros pueblos se vea y se escuche, y que Grañén, en este caso, sea un lugar que sirva como guía para otros”.
Los expertos participantes coincidieron en que “el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN”, y en que “la sostenibilidad puede ayudar a revertir ciertas tendencias, como la despoblación”.
José Ángel Zabalegui, de CERCA Energía, señaló que “cuando una empresa invierte en una instalación fotovoltaica, que tiene una garantía de producción de más de veinticinco años, es que tiene la idea de quedarse, de permanecer en el territorio; ello conlleva contrataciones y una dinamización socioeconómica”.
Tres empresas de la zona —Hormigones Grañén, Ecomonegros y Envases Plásticos de Aragón (Enplater)— expusieron su modo de hacer las cosas, mostrando su apuesta por “una producción más verde y sostenible”.
Olga Cervera, gerente de Hormigones Grañén, aseguró que “trabajamos para controlar y reducir los principales recursos que consumimos, el agua y la electricidad; desde 2018 somos también gestores de residuos”.
Laura Marcén, cofundadora de Ecomonegros, explicó el proceso de recuperación de una variedad tradicional de trigo y su proyecto para reutilizar el excedente de producto: orientar el pan, que no se llega a vender, a la elaboración de migas. Dijo: “Es bueno que otras empresas vean que no pasa nada por ser verde, es decir, que se puede ser sostenible económicamente siendo sostenible medioambientalmente”.
Pere Coll, director de I+D+i de Enplater, defendió “el uso de los plásticos en la protección de los alimentos”, e insistió en que “la producción trata de ser lo más sostenible posible, reduciendo el peso del producto o utilizando un veinte por ciento de energía proveniente de placas fotovoltaicas”.
Los expertos, a modo de cierre, expusieron que “los retos del sector sólo pueden superarse mediante la cooperación: compartir experiencias, herramientas y formación”. Y subrayaron “la necesidad de educar en sostenibilidad desde las escuelas, para vencer la desconfianza, reducir el desconocimiento y favorecer cambios de mentalidad en empresas y ciudadanos”.











