El panel de cata de la Denominación de Origen Protegida (DOP) Calatayud, integrado por seis enólogos, se han reunido para calificar los vinos de guarda de la campaña 2019. Dicen que es una añada muy buena, con vinos expresivos y aromáticos. Ya avanzan que la añada de 2020 será excelente.
Respecto a las condiciones climatológicas de 2019, el panel de cata de la DOP Calatayud señala que, “pese a algunos episodios de granizo, la uva entró muy bien en bodega, aunque un poco más corta en volumen que la anterior”.
Los enólogos recuerdan que “la cosecha de 2019 se caracterizó por tener un invierno frío y una primavera lluviosa y fría, que supuso un retraso en el ciclo normal, aunque con un cuajado de la fruta óptimo, sobre todo en la variedad Garnacha Tinta (mayoritaria en la zona)”.
Añaden que “estas condiciones originaron una añada marcada por una fruta de tonalidades cereza intensa, balsámica, con una acidez equilibrada y con aromas que nos recuerdan a hierba seca y monte bajo”.
La DOP Calatayud indica igualmente que “los tintos de Garnacha tienen una identidad propia muy vinculada al territorio y a las condiciones climáticas de la zona; no presentan mucha concentración, haciéndolos muy accesibles a distintos paladares”.
Esta entidad también realiza un primer avance de la añada de 2020, en función de cómo evolucionó el proceso vegetativo y de cómo se han comportado los primeros vinos jóvenes. El panel de cata dice que, “si la evolución continúa en la misma línea, los vinos de 2020 podrían calificarse como excelentes, aunque todavía es pronto para hacer una valoración”.
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El X Foro Nacional de Desarrollo Rural aborda en Zaragoza la importancia de ganar dimensión en la empresa y de planificar el patrimonio familiar y agrario
Las dos primeras mesas técnicas del X Foro Nacional de Desarrollo Rural han abordado en el salón de actos de Feria de Zaragoza este miércoles, 11 de febrero de 2026, la “Geopolítica de los sistemas agroalimentarios” y la “Planificación fiscal y patrimonial en la empresa agraria”. Se ha incidido en la importancia de ganar dimensión empresarial y de planificar el patrimonio familiar y agrario.
El mundo de la empresa ha estado representado por Ángel Vallín, director comercial de Frutaria y Frutaria Innovación. Ha hablado sobre “la apuesta de esta firma por la innovación varietal, primando el sabor de la fruta, con la idea de activar su consumo a través del gusto, sin olvidar la buena apariencia del producto”.
Ha indicado que “el consumo de fruta ha sufrido un retroceso, motivado, según dicen los propios consumidores, por el precio, percepción negativa de su calidad y exceso de competencia de otros productos en los lineales”. Por ello, “es importante revertir la tendencia, para lo que es fundamental el concurso de la excelencia en la producción”.
Ignacio Atance, director del Servicio de Estudios de la Fundación Grupo Cajamar, ha analizado, por su parte, cómo está el sector agroalimentario en el momento presente. Dice que “la situación macroeconómica no es un problema hoy en día; otra cosa es cuando descendemos a la microeconomía, en la que encontramos explotaciones envejecidas, con problemas formativos y con elevados costes laborales”.
Indica que “hay que ganar dimensión empresarial, ya que la falta de tamaño no nos puede condicionar; la integración permite aumentar la estabilidad”. Añade a ello que “el carácter internacional de una firma, tanto en los suministros como en las ventas, ayuda a afrontar los retos actuales y futuros, aunque hay que tener en cuenta el oportuno cuidado con el riesgo-país de cada Estado”.
El gerente comercial de Negocio Agroalimentario de Ibercaja, José Antonio Domínguez, ha coordinado la mesa técnica sobre “Planificación en la empresa agraria”, enlazando con lo apuntado anteriormente, en el sentido de que “estamos obligados en las explotaciones agrarias a aumentar en tamaño, lo cual debe contar con una buena planificación”.
Se ha incidido mucho en ese término: planificación. Ésta debe ser financiera pero también fiscal, patrimonial y a la hora de acometer el relevo generacional. Y no debe improvisarse, sino que se debe recabar información, analizarla y reflexionar sobre ello para una adecuada toma de decisiones.
Juan Linares, director de la Asesoría Fiscal de Ibercaja, se ha centrado en el proceso de transmisión de una explotación agraria de una generación a otra. Ha dicho que “es algo que se debe planificar con perspectiva y a largo plazo”.
Recomienda a padres e hijos a hablar, teniendo en cuenta la esperanza de vida actual, la vocación de los herederos,… Y aconseja introducir buenas dosis de meditación al respecto. Es rotundo al afirmar que “los beneficios no sólo serán económicos, sino que además redundará en algo muy importante: la paz familiar”.














