Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

sábado, 16 de octubre de 2021

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El proyecto LIFE Resilience ha celebrado una jornada técnica on line, en la que han participado más de 150 personas. Han conocido las mejores prácticas y tecnologías disponibles para alcanzar la sostenibilidad de los cultivos. También se ha indicado que la mejora genética es esencial para prevenir la Xylella fastidiosa.

El título de la jornada ha sido “LIFE Resilience: Mejores prácticas sostenibles”. Hay que recordar que este proyecto europeo tiene como principal objetivo la prevención de la Xylella fastidiosa en explotaciones de alta densidad tanto de olivar como de almendro.

La directora de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Agrónomos y de Montes (ETSIAM) de la Universidad de Córdoba (UCO), Rosa Gallardo, fue la encargada de inaugurar la jornada y comentó que “los retos actuales de la agricultura serán alcanzados con una cultura de innovación colaborativa”.

La jornada continuó con la participación de Luis Rallo, catedrático y profesor emérito de la UCO, que destacó “la mejora genética como medida clave de prevención de la Xylella, y los avances que se están realizando en esta línea, tanto en Italia y España, para obtener variedades tolerantes a la bacteria”.

Seguidamente, Jesús Gil, catedrático del área de Ingeniería Agroforestal de la UCO, presentó las técnicas de innovación en la aplicación óptima de fitosanitarios considerando las fuertes restricciones que las normativas actuales marcan: “Son muchos los esfuerzos que se están realizando en la maquinaria agrícola para una dosificación adecuada y óptima”.

A continuación, el director ejecutivo de la Asociación Española Agricultura de Conservación Suelos Vivos (AEAC.SV), Óscar Veroz, comentó las virtudes de las cubiertas vegetales, un punto fundamental en el proyecto LIFE Resilience, lo que ha generado importantes sinergias con el proyecto en el que él participa (LIFE Agromitiga).

Explica que “las cubiertas permiten una agricultura sostenible con beneficios como frenar la degradación del suelo; e incrementar la materia orgánica, fertilidad, calidad y disponibilidad de agua, y la biodiversidad de la finca, entre otras; además de contribuir a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero”.

Para finalizar, Jorge Blanco, responsable del Área de I+D de Greenfield Technologies, remarcó la importancia de mejorar la eficiencia del suelo, mostrando algunas de las tecnologías disponibles para ello.

Explica que “en LIFE Resilience estamos aplicando estas herramientas para crear un modelo de buenas prácticas, donde vamos a ser más eficientes en el uso de los recursos y podremos monitorizar, mediante puntos georreferenciados estratégicamente seleccionados, dónde actuar y el impacto que nuestras medidas tendrán en cada finca en cuanto a salud de la planta, suelo e incluso en la población de insectos”.

El proyecto LIFE Resilience, en el que participan 9 socios de España, Italia y Portugal, empezó sus andaduras en 2018 y se extenderá hasta 2022, trabajando con ensayos en las fincas demostrativas disponibles en los tres países.

13 de mayo de 2020

Otras noticias

La Alianza Agroalimentaria Aragonesa debate sobre globalización y proximidad en alimentación

El relato de la agroalimentación. Entre la globalización y la proximidad” es el título de la sesión que la Alianza Agroalimentaria Aragonesa ha programado para este martes, 19 de octubre, en el CaixaForum de Zaragoza. Tendrá lugar a las 18:30 horas. Esta sesión forma parte del ciclo “Verde que te quiero verde”, que organiza la Alianza citada.

Los participantes de este evento hablarán sobre agricultura y geopolítica agroalimentaria (implicaciones para España) y sobre cómo contar la internacionalización y la proximidad agroalimentaria. Se dará una vuelta a la España agroalimentaria y gastronómica.

La Alianza Agroalimentaria Aragonesa realiza la siguiente introducción sobre esta sesión:

El sector agrario y los alimentos ya estaban globalizados cuando se comenzó a aplicar el término globalización (hacia los años 80) ya que el comercio de alimentos, los flujos financieros y el desplazamiento de la mano de obra para las campañas agrícolas existen desde hace siglos.

Sin embargo, desde finales del siglo XX el proceso de la globalización o la internacionalización se ha acelerado, también en la agroalimentación, y hoy nuestros alimentos pueden comercializarse en casi todas las partes del mundo.

Frente a ello, la sostenibilidad ambiental y practicar una dieta más equilibrada nos recomiendan, cada vez más, consumir productos de temporada y de proximidad, buscar el origen de los alimentos y conocer cuáles son sus campañas”.

15 de octubre de 2021 |
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