El proyecto europeo LIFE LiveAdapt, en el que participan España, Portugal y Francia, pone en marcha una campaña para divulgar los beneficios de la ganadería extensiva, habiendo elegido como lema “Ganadería que cuida, ganadería con futuro”. El fin último es motivar un cambio de comportamiento en el consumidor, a favor de los productos procedentes de la ganadería extensiva, entendiendo ésta como “un sistema de producción animal sostenible en el que la alimentación se basa en el pastoreo”.
La Universidad de Córdoba (UCO) es la que lidera este proyecto LIFE LiveAdapt. Participa el equipo de la Cátedra de Ganadería Ecológica Ecovalia-Clemente Mata. Su director, Vicente Rodríguez Estévez, señala que “la ganadería extensiva beneficia a toda la sociedad, consuma o no sus productos, porque es la ganadería que cuida nuestro entorno”.
Añade que “éste es uno de los sistemas productivos que más padece el cambio climático, pero también es uno de los que más contribuye a su mitigación; por eso, un consumidor responsable debe buscar carne, leche y derivados procedentes de la ganadería extensiva (algunas de las garantías que tiene de esa procedencia son las certificaciones de ganadería ecológica, las denominaciones de origen protegida o la de raza autóctona)”. Y concluye: “Ésta es la ganadería con futuro”.
El proyecto LIFE LiveAdapt expone las ventajas de la ganadería extensiva:
“Es un sistema de cría y gestión en el que se intenta compatibilizar la producción con la sostenibilidad del territorio en terrenos de gran extensión donde los animales se alimentan de los propios recursos del medio mediante pastoreo permanente. Debido a su naturaleza, favorece la biodiversidad y el equilibrio del medio natural, fija la población en el medio rural y ofrece productos de alto valor añadido. La ganadería extensiva tiene beneficios para la salud, mitiga el cambio climático, asegura el bienestar animal, fija la población rural, tiene menor repercusión ambiental, mantiene los ecosistemas, previene incendios y favorece la biodiversidad”.
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Jornada Inspiradora EREA en Grañén: “La economía circular está en el ADN del territorio”
La localidad altoaragonesa de Grañén, en Los Monegros, acogió este pasado jueves, 15 de enero de 2026, la Jornada Inspiradora EREA, organizada por la Fundación Aragón Emprende. El título de la sesión fue “Revolución circular: el medio rural, protagonista del futuro sostenible”.
Se habló de “la sostenibilidad como oportunidad real para generar empleo, fijar población y ser económicamente rentables”. También se dijo que “la economía circular está en el ADN del territorio” y se incidió en “la importancia de la cooperación”.
Carlos Sampériz, alcalde de Grañén, y Jessica Fernández, directora gerente de la Fundación Aragón Emprende, inauguraron esta jornada, pensada para inspirar y tejer nuevas conexiones: “Queremos hacer que lo que pase en nuestros pueblos se vea y se escuche, y que Grañén, en este caso, sea un lugar que sirva como guía para otros”.
Los expertos participantes coincidieron en que “el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN”, y en que “la sostenibilidad puede ayudar a revertir ciertas tendencias, como la despoblación”.
José Ángel Zabalegui, de CERCA Energía, señaló que “cuando una empresa invierte en una instalación fotovoltaica, que tiene una garantía de producción de más de veinticinco años, es que tiene la idea de quedarse, de permanecer en el territorio; ello conlleva contrataciones y una dinamización socioeconómica”.
Tres empresas de la zona —Hormigones Grañén, Ecomonegros y Envases Plásticos de Aragón (Enplater)— expusieron su modo de hacer las cosas, mostrando su apuesta por “una producción más verde y sostenible”.
Olga Cervera, gerente de Hormigones Grañén, aseguró que “trabajamos para controlar y reducir los principales recursos que consumimos, el agua y la electricidad; desde 2018 somos también gestores de residuos”.
Laura Marcén, cofundadora de Ecomonegros, explicó el proceso de recuperación de una variedad tradicional de trigo y su proyecto para reutilizar el excedente de producto: orientar el pan, que no se llega a vender, a la elaboración de migas. Dijo: “Es bueno que otras empresas vean que no pasa nada por ser verde, es decir, que se puede ser sostenible económicamente siendo sostenible medioambientalmente”.
Pere Coll, director de I+D+i de Enplater, defendió “el uso de los plásticos en la protección de los alimentos”, e insistió en que “la producción trata de ser lo más sostenible posible, reduciendo el peso del producto o utilizando un veinte por ciento de energía proveniente de placas fotovoltaicas”.
Los expertos, a modo de cierre, expusieron que “los retos del sector sólo pueden superarse mediante la cooperación: compartir experiencias, herramientas y formación”. Y subrayaron “la necesidad de educar en sostenibilidad desde las escuelas, para vencer la desconfianza, reducir el desconocimiento y favorecer cambios de mentalidad en empresas y ciudadanos”.











