La situación de escasez de lluvia vivida en 2025 en muchos puntos de Aragón dejó paso a precipitaciones persistentes durante el pasado otoño y especialmente en enero de este año 2026. “Muchos agricultores no han podido llevar a cabo labores esenciales, recoger parcelas con cultivos de verano o sembrar en condiciones los de invierno; la planificación de muchas explotaciones está en jaque”.
Es la situación que describe ASAJA Aragón, que pide “flexibilidad” al Gobierno de Aragón en la aplicación de la Política Agraria Común (PAC) de 2026 y “excepcionalidad” al Gobierno de España, dada la situación extraordinaria que se está viviendo y que ha quedado eclipsada por los daños sufridos en otros puntos del país.
La citada organización profesional agraria solicita al Gobierno de Aragón “la adopción urgente de medidas excepcionales que permitan flexibilizar los requisitos de la PAC para 2026, tras los graves efectos que las lluvias persistentes están provocando en el campo aragonés”.
Dice que “las precipitaciones continuadas desde finales del otoño, intensificadas especialmente desde enero en Aragón, han impedido realizar labores agrícolas esenciales; muchas explotaciones no han podido finalizar la cosecha de cultivos de verano ni acometer la siembra habitual de invierno en zonas de regadío, lo que compromete seriamente la planificación productiva”.
ASAJA Aragón indica que “esta situación dificulta el cumplimiento de las obligaciones ligadas a las ayudas de la PAC, especialmente las relacionadas con las Buenas Condiciones Agrarias y Medioambientales de la Condicionalidad Reforzada y con determinados regímenes medioambientales, como la rotación de cultivos con especies mejorantes, la siembra directa y los espacios de biodiversidad”.
Emplaza, por otro lado, al Gobierno de España —al Ministerio de Agricultura— a que conceda “excepciones más allá de la misma, dado lo extraordinario de la situación”. Le recuerda que “la normativa europea contempla excepciones cuando las condiciones meteorológicas impiden cumplir los requisitos establecidos”.
Pide que se apliquen “reducciones en los porcentajes obligatorios de rotación, ajustes en la presencia de leguminosas y flexibilización de determinadas prácticas ambientales, especialmente en parcelas afectadas por encharcamientos o con daños en cultivos por exceso de humedad”.
Concluye que “es necesario que estas medidas se adopten con rapidez, con el fin de aportar seguridad al sector y de evitar un impacto económico mayor en un contexto ya marcado por los costes de producción elevados y por la incertidumbre climática existente”.
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Cien años de la Confederación del Ebro: “Modernizar el país por medio del conocimiento, planificación y obras hidráulicas orientadas al interés común”
El Real Decreto por el que se creó la Confederación Sindical Hidrográfica del Ebro, actual Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), se firmó hace cien años —el 5 de marzo de 1926—. La Gaceta de Madrid lo publicó al día siguiente —el 6 de marzo de 1926—.
En este centenario, la CHE hace algunas reflexiones sobre su historia, su propia existencia y la conmemoración de la efemérides:
“La firma del Real Decreto y su publicación en la Gaceta de Madrid consolidó un modelo que introdujo la gestión del agua desde la unidad de cuenca, sin tener en cuenta los límites administrativos.
Una iniciativa acorde con el pensamiento regeneracionista de la época, que defendía modernizar el país mediante conocimiento, planificación y obras hidráulicas orientadas al interés común.
En ese contexto, el ingeniero Manuel Lorenzo Pardo impulsó la creación de un organismo para gestionar el agua con visión de conjunto: la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Hoy la cuenca afronta episodios intensos de inundación y sequía. En ella conviven usos agrícolas, urbanos, energéticos, industriales y lúdicos, con la necesidad de conservar los ecosistemas.
La Confederación del Ebro lo aborda mediante la planificación, información pública, prevención y coordinación con administraciones y sectores.
El centenario sitúa el foco en ese trabajo: planificación, gestión y protección del dominio público hidráulico, construcción y mantenimiento de infraestructuras, gestión de patrimonio y su impacto directo en abastecimientos, actividad económica, prevención de crecidas y estado ambiental.
Las actividades conmemorativas ya están en marcha.
En diciembre de 2025 se inauguró en Reinosa la primera edición de la exposición itinerante Por la cuenca del Ebro, que continúa en 2026 por distintas sedes. La próxima será Miranda de Ebro, cuya inauguración está prevista para el 12 de marzo.
De octubre a enero se mostrará la exposición central en el Palacio de Sástago (Zaragoza), y también en el mes de octubre se celebrará el acto central conmemorativo.
El programa de 2026 incluye, además, la publicación de un libro, la realización de un documental y la organización de un ciclo de encuentros en los que se abordarán temas como la gestión del agua, la cultura de los territorios del Ebro, el medio ambiente, la historia o las actividades económicas en torno a los ríos”.














