La Asociación Española de Técnicos Cerealistas (AETC) ha celebrado una nueva sesión on line, con la asistencia de unas 130 personas. El título ha sido “El cultivo de cereales y leguminosas en España”. Ha formado parte de las XXXII Jornadas Técnicas que está celebrando la AETC en este 2020.
Ha sido una sesión que ha servido para destacar la importancia de la innovación como herramienta para alcanzar los desafíos que tiene el sector ante sí.
Esperanza Orellana, directora general de Producciones y Mercados Agrarios del Ministerio de Agricultura, ha apuntado que “la innovación es la mejor herramienta que tiene el sector para adaptarse a los desafíos medioambientales y económicos que le deparan en un futuro cercano; debe adaptarse a los nuevos modelos resilientes que garantizan la alimentación sostenible”.
Esta jornada también ha servido para evidenciar la gran base territorial que tiene este sector. Lo ha dicho la jefa de área de la Subdirección General de Cultivos Herbáceos e Industriales, y Aceite de Oliva del Ministerio de Agricultura, Pilar Galán.
Dice que “el sector del cereal y las leguminosas es esencial y estratégico por su gran base territorial, lo que le caracteriza como un sector ampliamente distribuido por toda nuestra geografía y que proporciona un gran valor socioeconómico al ser gran generador de empleo”.
La cadena de valor cerealista (genética, fitosanitarios, fertilización, maquinaria, producción, comercialización de cereales, industria harinera, ingredientes, maquinaria industrial, panificación, galletas y pastas, distribución, leguminosas y consumidores) ha analizado el presente y el futuro del sector.
La Asociación Española de Técnicos Cerealistas indica que las principales conclusiones se utilizarán para confeccionar una hoja de ruta.
Y hubo otro reconocimiento en esta sesión para el sector cerealista, el pronunciado por Paz Fentes, subdirectora general de Cultivos Herbáceos e Industriales, y Aceite de Oliva del Ministerio de Agricultura.
Alaba el trabajo del sector durante los últimos meses: “Se ha consolidado como un sector fuerte que ha asegurado el abastecimiento durante la crisis sanitaria, y lo sigue haciendo hoy en día”.
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Jornada Inspiradora EREA en Grañén: “La economía circular está en el ADN del territorio”
La localidad altoaragonesa de Grañén, en Los Monegros, acogió este pasado jueves, 15 de enero de 2026, la Jornada Inspiradora EREA, organizada por la Fundación Aragón Emprende. El título de la sesión fue “Revolución circular: el medio rural, protagonista del futuro sostenible”.
Se habló de “la sostenibilidad como oportunidad real para generar empleo, fijar población y ser económicamente rentables”. También se dijo que “la economía circular está en el ADN del territorio” y se incidió en “la importancia de la cooperación”.
Carlos Sampériz, alcalde de Grañén, y Jessica Fernández, directora gerente de la Fundación Aragón Emprende, inauguraron esta jornada, pensada para inspirar y tejer nuevas conexiones: “Queremos hacer que lo que pase en nuestros pueblos se vea y se escuche, y que Grañén, en este caso, sea un lugar que sirva como guía para otros”.
Los expertos participantes coincidieron en que “el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN”, y en que “la sostenibilidad puede ayudar a revertir ciertas tendencias, como la despoblación”.
José Ángel Zabalegui, de CERCA Energía, señaló que “cuando una empresa invierte en una instalación fotovoltaica, que tiene una garantía de producción de más de veinticinco años, es que tiene la idea de quedarse, de permanecer en el territorio; ello conlleva contrataciones y una dinamización socioeconómica”.
Tres empresas de la zona —Hormigones Grañén, Ecomonegros y Envases Plásticos de Aragón (Enplater)— expusieron su modo de hacer las cosas, mostrando su apuesta por “una producción más verde y sostenible”.
Olga Cervera, gerente de Hormigones Grañén, aseguró que “trabajamos para controlar y reducir los principales recursos que consumimos, el agua y la electricidad; desde 2018 somos también gestores de residuos”.
Laura Marcén, cofundadora de Ecomonegros, explicó el proceso de recuperación de una variedad tradicional de trigo y su proyecto para reutilizar el excedente de producto: orientar el pan, que no se llega a vender, a la elaboración de migas. Dijo: “Es bueno que otras empresas vean que no pasa nada por ser verde, es decir, que se puede ser sostenible económicamente siendo sostenible medioambientalmente”.
Pere Coll, director de I+D+i de Enplater, defendió “el uso de los plásticos en la protección de los alimentos”, e insistió en que “la producción trata de ser lo más sostenible posible, reduciendo el peso del producto o utilizando un veinte por ciento de energía proveniente de placas fotovoltaicas”.
Los expertos, a modo de cierre, expusieron que “los retos del sector sólo pueden superarse mediante la cooperación: compartir experiencias, herramientas y formación”. Y subrayaron “la necesidad de educar en sostenibilidad desde las escuelas, para vencer la desconfianza, reducir el desconocimiento y favorecer cambios de mentalidad en empresas y ciudadanos”.










