Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

domingo, 17 de octubre de 2021

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domingo, 17 de octubre de 2021

Es la principal conclusión a la que han llegado investigadores de la Universidad de Córdoba en el marco del proyecto europeo Diverfarming. Han estudiado los cambios en el contenido de carbono orgánico en el suelo a corto, medio y largo plazo, comparando manejo convencional, no laboreo y cubiertas vegetales.

Los investigadores han sido: Luis Parras, Beatriz Lozano, Jesús Aguilera y Manuel González. Su investigación se ha centrado en un olivar centenario de secano del Mediterráneo, concretamente en la campiña de Jaén; han evaluado el grado de degradación y han identificado las mejores prácticas para obtener un uso sostenible del suelo.

MANEJO CONVENCIONAL

Se ha aplicado el manejo convencional en una parcela desde el 2003 hasta el 2017, donde han observado la evolución de la calidad a medio y largo plazo.

Luis Parras señala que “aquí encontramos muy poca variación, porque el problema de los suelos mediterráneos es que la cantidad de carbono que tienen es muy baja debido a su climatología”.

NO LABOREO

Se ha estudiado el mismo periodo de catorce años en parcelas donde se había aplicado el no laboreo, usando herbicidas para el control de hierba; se ha observado que la superficie había perdido calidad (aunque sí pudieron observar un incremento de esa calidad de abajo hacia arriba).

Luis Parras dice que esto último es “algo bueno porque significa que el carbono se estabiliza en profundidad y, con ello, conseguimos eliminar carbono de la atmósfera y que no se vuelva a escapar, a diferencia de si estuviera en superficie”.

Manejo convencional y no laboreo han sido las prácticas que tradicionalmente más se han empleado en el olivar.

CUBIERTAS VEGETALES

El resultado ha sido positivo al comprobar que, en apenas dos años, se ha empezado a notar una ligera mejora en la tendencia de calidad del suelo. La introducción de cubiertas vegetales se ha implementado entre 2017 y 2019, y se ha observado un cambio significativo que ofrece expectativas de cara al futuro.

Luis Parras afirma que “es algo importante porque, si a corto plazo empieza a verse ya una ligera mejora, quiere decirse que, si se mantiene en el tiempo, podría llegar a ser mucho más importante”.

Este aumento de la calidad ha sido posible gracias a que “la cubierta vegetal ha permitido que el carbono de la superficie se vaya desplazando hacia abajo”, que es lo que busca el grupo de investigación, ya que “el que queda en superficie, como ocurre con el manejo convencional, es fácilmente arrastrado por lluvias torrenciales y dañado por las altas temperaturas propias de la zona estudiada”.

Como conclusión, “si la comunidad agrícola usa manejos que son capaces de secuestrar el carbono en las capas más profundas del suelo se garantiza que éste perdure ahí en el tiempo, evitando gases de efecto invernadero en la atmósfera”.

26 de abril de 2021

Otras noticias

La Alianza Agroalimentaria Aragonesa debate sobre globalización y proximidad en alimentación

El relato de la agroalimentación. Entre la globalización y la proximidad” es el título de la sesión que la Alianza Agroalimentaria Aragonesa ha programado para este martes, 19 de octubre, en el CaixaForum de Zaragoza. Tendrá lugar a las 18:30 horas. Esta sesión forma parte del ciclo “Verde que te quiero verde”, que organiza la Alianza citada.

Los participantes de este evento hablarán sobre agricultura y geopolítica agroalimentaria (implicaciones para España) y sobre cómo contar la internacionalización y la proximidad agroalimentaria. Se dará una vuelta a la España agroalimentaria y gastronómica.

La Alianza Agroalimentaria Aragonesa realiza la siguiente introducción sobre esta sesión:

El sector agrario y los alimentos ya estaban globalizados cuando se comenzó a aplicar el término globalización (hacia los años 80) ya que el comercio de alimentos, los flujos financieros y el desplazamiento de la mano de obra para las campañas agrícolas existen desde hace siglos.

Sin embargo, desde finales del siglo XX el proceso de la globalización o la internacionalización se ha acelerado, también en la agroalimentación, y hoy nuestros alimentos pueden comercializarse en casi todas las partes del mundo.

Frente a ello, la sostenibilidad ambiental y practicar una dieta más equilibrada nos recomiendan, cada vez más, consumir productos de temporada y de proximidad, buscar el origen de los alimentos y conocer cuáles son sus campañas”.

15 de octubre de 2021 |
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