Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

jueves, 28 de octubre de 2021

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jueves, 28 de octubre de 2021

Aragón contaba en 2020 con 37.524 hectáreas de terreno dedicadas al cultivo de fruta dulce, destacando la superficie destinada al melocotón (11.711 hectáreas), cereza (9.119) y nectarina (7.335). En 2017 había un total de 38.385 hectáreas dedicadas a fruta en este territorio.

Las zonas productoras principales son Bajo Cinca, La Litera, Valdejalón, Aranda, Calatayud, Bajo Aragón-Caspe, Calanda y Matarraña.

Aragón cuenta además (a fecha de 2020) con 2.797 hectáreas dedicadas a la producción de manzana, 2.760 hectáreas de pera, 2.719 de albaricoque y 1.081 de ciruela.

España tiene un total de algo más de 190.000 hectáreas dedicadas a fruta dulce, siendo Aragón el que más hectáreas tiene para melocotón y cereza, y siendo el segundo en albaricoque (tras Murcia) y nectarina (tras Cataluña).

La variación de hectáreas en Aragón es de incremento en cereza, albaricoque, nectarina y ciruela; y de descenso en manzana, melocotón y pera.

Sí que hay que hacer constar que hubo en 2020 un repunte en el total de hectáreas en Aragón respecto a 2019. Se pasó de 37.033 a 37.524 hectáreas.

Todos estos datos han sido facilitados por la organización profesional agraria UAGA-COAG.

21 de junio de 2021

Otras noticias

Almozara Editorial y DPZ presentan el libro “Tesoros gastronómicos de la provincia de Zaragoza, en la mesa”

La Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) ha sido el escenario de presentación de libro “Tesoros gastronómicos de la provincia de Zaragoza, en la mesa”, coeditado por la Diputación y Almozara Editorial. Se divide en diez capítulos protagonizados por otros tantos productos o sectores agroalimentarios de la provincia: el queso y otros derivados lácteos; el vino; el aceite de oliva virgen extra; jamón, embutidos y otras conservas cárnicas; miel y mermeladas; chocolate, frutas de Aragón y otros dulces especiales; espárragos y otras conservas vegetales; cerveza y vermut; pasta; y pan y repostería tradicional.

Cristina Arguilé, autora de los textos, señala que en este libro “hemos querido reflejar la riqueza de la despensa zaragozana, a través de la descripción de los productos elaborados que, por su singularidad, tradición, importancia económica o calidad diferenciada, y en muchos casos por todos estos motivos, mejor representan la agroalimentación zaragozana”.

Explica que, “con los quesos, vinos, aceites de oliva, conservas vegetales, embutidos… como hilos conductores, el lector emprenderá un viaje que llega a todos los territorios de la provincia y recorre la diversidad de sus paisajes (reflejando la huella que la transformación de alimentos del campo y de la granja ha dejado en nuestra historia, cultura e idiosincrasia), hasta el lugar donde estos productos alcanzan su máxima expresión, los restaurantes del mundo rural”.

Cristina Arguilé añade que esta obra “es un homenaje a los hombres y mujeres que trabajan en el medio rural, porque fueron, son y serán personas esenciales, ya que satisfacen la más elemental de las necesidades humanas, la de la nutrición, y ofrecen auténticos placeres gastronómicos que hacen nuestra vida mucho más llevadera; y, además de alimentar nuestros cuerpos y espíritus, nutren nuestros pueblos, un mundo rural que sólo se mantiene si se habita, se vive y se trabaja”.

27 de octubre de 2021 |
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