Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

jueves, 2 de febrero de 2023

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La Red Arax publica un informe sobre cultivos que deben explorar los agricultores aragoneses

Cultivos para explorar” es el título del post que ha publicado la Red Aragonesa de Cultivos Extensivos y Leguminosas (Red Arax). Esta entidad reconoce el creciente interés que hay por la producción de proteína vegetal, y habla de cultivos como la soja, garbanzos, lentejas, habas y el trigo sarraceno. Un extracto del post de la Red Arax es el siguiente:

Las leguminosas como las habas, garbanzos y soja son grandes fijadores de nitrógeno en el suelo. Según la FAO pueden llegar a fijar entre 72 y 350 kilos por hectárea y año. Además, los datos apuntan que el cereal que se cultiva detrás de leguminosas puede producir en torno a 1.500 kilos más.

Ante la curiosidad y el interés de los socios, la Cooperativa Santa Orosia ha incluido como novedad en su plataforma de ensayo catorce variedades diferentes de habas para alimentación animal. El objetivo, además de estar dentro del Grupo Operativo INPULSE, es conocer su adaptación a la comarca de la Jacetania.

Las habas son una leguminosa y, por tanto, un gran fijador de nitrógeno en el suelo. Otro de los puntos que dan valor a este cultivo es que se puede utilizar para su cosecha la misma maquinaria que en el cereal. La única diferencia es que se siembra a más profundidad.

En el Bajo Aragón se trabaja en la misma dirección. En la Cooperativa Nuestra Señora de los Pueyos, de Alcañiz, se han sembrado ocho variedades de garbanzo y por primera vez se va a hacer un estudio con lentejas. El año pasado se incluyó el cultivo del garbanzo en su plataforma de ensayo y los resultados fueron muy buenos; no obstante, la campaña pasada fue atípica porque llovió mucho y en el momento en que tenía que hacerlo. Los datos sí que demuestran que la adaptación fue excepcional; por ejemplo, la variedad KASIM alcanzó los 2.044 kilos por hectárea y tuvo un porte de 64 centímetros.

¿Por qué apostar por garbanzo? Es una leguminosa y, por tanto, es un cultivo fijador de nitrógeno en el suelo. Esto lo convierte en un cultivo muy atractivo para la rotación con el cereal. Lo mismo ocurre con la lenteja.

La Cooperativa San José de Sádaba y Gallicum en Zuera ensayan con variedades comerciales de garbanzo y también con semillas autóctonas procedentes del Banco de Germoplasma del CITA de Aragón.

¿El trigo sarraceno puede tener recorrido en Aragón? Ante esa pregunta la Cooperativa Agrícola de Barbastro inició hace un año pruebas con este cultivo. El primer objetivo era conocerlo. La floración les sorprendió y también la forma poliédrica de su fruto. Y el segundo punto que se analiza es densidad de siembra y la respuesta ante diferentes dosis de fertilizantes y la aplicación de herbicidas.

El problema del trigo sarraceno a día de hoy no reside en su adaptación al medio sino en su salida comercial. Es necesario un molino capaz de pelar su fruto y en España no existe ninguno.

En 2020 España produjo un total de 46.400 toneladas de lentejas, es decir, 10.500 toneladas más que en la campaña anterior. Es un incremento que responde a la necesidad de buscar alternativas al cereal. En estos momentos, Europa premia la apuesta por la sostenibilidad. A través de la estrategia Farm to Fork, la Comisión Europea quiere reducir en un veinte por ciento el uso de fertilizantes”.

22 de febrero de 2022

Otras noticias

El capital asegurado por el seguro agrario en 2022 marca máximo histórico por octavo año consecutivo

El seguro agrario en España batió varios mejores resultados de contratación durante el año 2022, según las cifras que registró Agroseguro hasta el pasado 31 de diciembre. Esta entidad cita el capital asegurado, el recibo de prima o los animales asegurados. Presenta el siguiente informe como balance del pasado año:

El capital asegurado por el seguro agrario en 2022 marca un nuevo máximo histórico (por octavo año consecutivo) y crece un cuatro por ciento, hasta los 16.286 millones de euros. Esto supone que el valor de la producción agrícola y ganadera protegida por el seguro agrario se ha incrementado en más de 614 millones de euros durante el último año.

Este aumento se produce en buena parte de las producciones agrícolas de mayor peso, como son los cultivos herbáceos, los frutales o la uva de vino, así como en el conjunto de los seguros pecuarios, con especial empuje de las líneas que ofrecen cobertura de los accidentes y las enfermedades del ganado. Crecen también la uva de mesa, los frutos secos, y el fresón y frutos rojos.

Otras producciones, también relevantes, como los cítricos o el conjunto de las hortalizas, se mantienen en torno a las cifras de 2021.

La difícil realidad climática del pasado año, marcada por graves heladas, tormentas y un intenso periodo de altas temperaturas, golpes de calor y escasez pluviométrica, explica el descenso del 2,1 por ciento en la superficie asegurada (hasta los 6,2 millones de hectáreas) y de la producción asegurada, que se ha situado en 38,1 millones de toneladas, un 6,7 por ciento menos que el año anterior.

En cambio, durante el pasado año se han asegurado 416,5 millones de animales en el conjunto de los seguros pecuarios, un 26,8 por ciento más que en 2021.

Al igual que el pasado año, las primas también crecen en cifras similares al porcentaje de capital asegurado, hasta situarse en 858,7 millones, la cifra más alta en la historia del seguro agrario. 475 millones han sido abonados por los agricultores y ganaderos, y el resto corresponde al importe de las subvenciones que conceden ENESA y las comunidades autónomas, que se descuenta en el momento de la contratación”.

1 de febrero de 2023 |
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