Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

sábado, 4 de febrero de 2023

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La primera calidad salva la campaña de alfalfa de NAFOSA, empresa que va a seguir apostando por la remolacha

La empresa NAFOSA, radicada en la zona oriental de la provincia de Huesca y perteneciente al Grupo Osés, hace balance del año 2022 en lo que a los cultivos de la alfalfa y la remolacha se refiere. Se hace una valoración satisfactoria, ya que la merma productiva en la alfalfa se ha compensado con un incremento de producción de primera calidad, y porque la experiencia de recuperar el cultivo de la remolacha ha sido muy positiva. Es lo apuntado por Maite Osés, directora de compras del Grupo Osés.

El balance que realiza NAFOSA del año 2022 y las reflexiones de Maite Osés al respecto son las siguientes:

ALFALFA

La calidad en primera crece un quince por ciento en comparación con los resultados del año anterior. Este dato hace que el balance final se valore desde NAFOSA como positivo, teniendo en cuenta otros factores coyunturales que se han podido sortear no sin dificultades.

A pesar de haber descendido en un diez por ciento el número de hectáreas en producción de alfalfa en 2022 con respecto al 2021, y que el rendimiento de las hectáreas productivas también caía el pasado año en un diez por ciento con respecto a la añada anterior, 2022 se ha logrado salvar gracias al porcentaje de primera calidad cosechado y que fue de un quince por ciento superior al de 2021.

Este último dato ha conseguido que podamos considerar la campaña 2022 como buena para el agricultor, por la mejora en su rendimiento económico.

Las temperaturas extremas desde junio y la limitación de agua para riego han sido las causas principales de la caída de ese diez por ciento de producción por hectárea. Es un factor incontrolable que debemos asumir, pero no cabe duda que nos ha afectado en gran medida.

La otra gran variable que ha condicionado el ejercicio 2022, fuera de lo estrictamente agrícola, ha sido el incremento de la energía y los combustibles, insumos fundamentales en la producción, transformación y transporte para la empresa. Hemos tenido que repercutir parcialmente esas subidas en el precio final del producto, circunstancia que el mercado ha podido asumir, porque, si no, hubiera sido un grave problema.

Una campaña más, el mercado de la exportación se ha convertido en el gran destino para Grupo Osés: el sur de Asia, Arabia Saudí y los Emiratos Árabes han sido los destinos del noventa y cinco por ciento de la producción; el cinco por ciento restante se ha quedado en el mercado español.
Sobre la base del desarrollo de los mercados internacionales durante el 2022 y la evolución de los precios del resto de materias primas, vemos con optimismo la posibilidad de incrementos de precios de compra de alfalfa en la próxima campaña 2023”.

REMOLACHA

Fue una novedad la reintroducción del cultivo de la remolacha por parte del Grupo Osés en la zona oriental de la provincia de Huesca, después de lustros de ausencia de este cultivo por estas tierras. Inicialmente se han sumado ciento sesenta hectáreas a la primera campaña de retorno de la remolacha a La Litera (Esplús y Vencillón), Bajo Cinca (Sena) y Somontano (Ilche). La cosecha final ha dado como resultado un total de casi diecisiete mil toneladas, a razón de unas ciento cinco por hectárea.

Estamos muy satisfechos de estos resultados. Era un primer año para ver y conocer el comportamiento del cultivo en nuestras tierras, y ahora podemos decir que ha sido muy bueno. Vamos a seguir aumentando hectáreas de cara a esta próxima campaña que se iniciará en marzo”.

20 de enero de 2023

Otras noticias

La superficie de cultivo en España se mantiene estable por encima de los 16,8 millones de hectáreas

La superficie de cultivo en España se mantuvo estable en 2022, con un total de 16.830.738 hectáreas, apenas un 0,42 por ciento menos que en el año anterior, según los datos provisionales de la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivo de España (Esyrce), publicada por el Ministerio de Agricultura. Se observa un incremento de las superficies de girasol, colza y, en menor medida, cultivos leñosos, excepto viñedo y olivar.

La superficie dedicada a tierras de cultivo presenta un ligero descenso. En 2022 se situó en 16.830.738 hectáreas. Del total de esta superficie, 11.309.264 hectáreas corresponden a tierra arable (cultivos herbáceos y barbechos), 5.375.463 a cultivos leñosos y 146.011 a otras tierras de cultivo.

En el grupo de los cereales en general, se produce un descenso en su conjunto del 3,64 por ciento. Salvo el trigo, desciende la superficie de todos los cereales de invierno. Arroz y maíz presentan la menor superficie de los últimos dieciocho años, como consecuencia, probablemente, de la situación provocada por la sequía sufrida en la campaña. El sorgo, a pesar del fuerte incremento porcentual, no llega a las tres mil hectáreas de aumento en valor absoluto.

Las leguminosas grano son, junto con los cultivos industriales y los tubérculos, el grupo de cultivos herbáceos que aumenta su superficie respecto al año anterior.

Los cultivos industriales son el grupo de cultivo que más aumenta porcentualmente la superficie en 2022. Girasol y colza aumentan en más de doscientas mil hectáreas en su conjunto. Sin embargo, los cultivos de regadío muestran un fuerte descenso como consecuencia de la sequía sufrida.

En el grupo de las plantas forrajeras, la superficie total desciende un 0,87 por ciento, destacando la alfalfa, el maíz forrajero y otras con destino forrajero, entre las que se encuentran remolacha y nabo, coles y berzas, y otras plantas de escarda. Tan sólo la veza forrajera y otros cereales para forraje aumentan la superficie respecto al año anterior.

En el grupo de los cultivos leñosos es de destacar el progresivo aumento de prácticamente todas las especies del grupo, exceptuando viñedo, olivar y otros leñosos. Viñedo y olivar descienden muy levemente, arrastrados por el descenso de la uva para vinificación y aceituna para aceite.

Dentro de otros cultivos leñosos, el algarrobo muestra un mayor descenso porcentual. En su conjunto, los cultivos leñosos aumentan un 0,27 por ciento su superficie respecto al 2021 y destaca el incremento de los frutales no cítricos. Dentro de estos, el almendro y el pistacho son los que más crecen, seguidos, en menor medida, por melocotonero-nectarina y aguacate. Respecto a los frutales no cítricos, desciende el manzano, caqui, kiwi y mango, entre los subtropicales; y avellano en frutos secos. Dentro de los frutales cítricos aumentan naranjo y limonero.

3 de febrero de 2023 |
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