Las entidades ASAJA, COAG (UAGA), Cooperativas Agro-alimentarias de España y AEOFRUSE publican su segunda estimación de la cosecha de almendra de este año. Reducen la previsión en un 2,2 por ciento respecto a la realizada en mayo. Anuncian una recolección de algo más de ciento veintidós mil toneladas de almendra grano en España, un treinta y ocho por ciento más que la media de los últimos cuatro años. En el caso de Aragón la producción estará por encima de las veintidós mil toneladas, un sesenta y ocho por ciento más que la media de esos últimos cuatro años. La estimación se reduce en casi tres mil toneladas en España porque, “a pesar de las precipitaciones de las últimas semanas, éstas no han sido suficientes, ni han llegado a tiempo para aliviar la dramática situación de estrés hídrico de los árboles especialmente en Murcia y Castilla-La Mancha”.
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Asociación de Comercio de Cereales de España: “La cosecha cae tras el récord del año pasado pero se mantiene en registros comparables a la media histórica”
La Asociación de Comercio de Cereales y Oleaginosas de España (ACCOE) presenta una nueva estimación de cosecha de cereales de invierno, relativa a este 2026: “Las previsiones iniciales empeoran, cayendo la recolección en un veintinueve por ciento en comparación con el año pasado; no obstante, se mantiene en registros propios de la media histórica”. El informe continúa diciendo: “Va a haber una producción de casi quince millones y medio de toneladas de cereal de invierno. La cebada sigue siendo el cultivo mayoritario, mientras que el trigo duro acusa la caída más importante. Castilla y León es el motor cerealista de España, concentrando, junto con Castilla-La Mancha y Aragón, más del setenta por ciento de la producción”.
La conclusión que presenta ACCOE sobre la evolución de esta campaña es la siguiente: “Refleja la típica volatilidad climática que caracteriza la agricultura española de secano. Los datos confirman que estamos ante un año de corrección natural. Sin embargo, este descenso de la producción nacional implicará recurrir en mayor medida al exterior para cubrir las necesidades de materias primas del país, lo que activará los flujos de importación, pondrá en valor las redes logísticas que los operadores han consolidado a lo largo de los años y obligará a todos los componentes de la cadena de producción y valor a estar muy pendientes de los mercados internacionales”.













