El agro inició el año 2020 envuelto en una sucesión de movilizaciones, dada la situación que viven agricultores y ganaderos en España. Las protestas se encuadraron en la campaña “Agricultores al límite”. Todo ello quedó en stand by como consecuencia de la crisis sanitaria de la COVID-19.
La presentación del Anuario de la Agricultura Familiar 2020, editado por UPA y la Fundación de Estudios Rurales, ha servido para retomar las reivindicaciones del agro.
Sobre todo se habla de precios justos en origen. Y se indica que hay sectores, como el agroalimentario, que han demostrado su carácter esencial para la sociedad, más allá de su impacto en el Producto Interior Bruto del país.
A la presentación de este Anuario 2020 acudió el ministro de Agricultura, Luis Planas, el cual defendió la agricultura familiar. Habló de la nueva Política Agraria Común (PAC) y de la modificación de la Ley de la Cadena Alimentaria.
Respecto a la primera dice que España va a defender en el Consejo Europeo una dotación presupuestaria suficiente.
Y respecto a la segunda incide en el objetivo de la misma: “Conseguir reequilibrar la cadena alimentaria, dotar de transparencia a la formación de precios y fortalecer el poder negociador de los productores”.
Otras noticias
Riegos del Alto Aragón abordará en su jornada informativa, el 8 de octubre, la transición que vive el regadío en la actualidad
DIARIO DEL CAMPO
Riegos del Alto Aragón celebrará su jornada informativa el 8 de octubre de 2026, jueves, a las 10:00 horas en el Parque Tecnológico Walqa, en Huesca. El título elegido es “Regadío en transición: geopolítica, PAC y resiliencia hídrica”. Esta comunidad general propone “analizar los cambios que se están produciendo en el mundo desde tres escalas conectadas: la seguridad hídrica, las políticas agrarias y la capacidad del regadío para seguir produciendo de forma rentable, eficiente y ambientalmente responsable”.
Riegos del Alto Aragón explica que “el regadío europeo afronta una transición que va mucho más allá de la disponibilidad de agua, dado que la inestabilidad geopolítica, los costes de la energía y fertilizantes, la transformación de los mercados internacionales, la revisión de la Política Agraria Común (PAC) y las nuevas exigencias ambientales están modificando simultáneamente las condiciones en las que agricultores y comunidades de regantes deben tomar sus decisiones; la Unión Europea ha situado, además, dos cuestiones en el centro de esta transición: la resiliencia hídrica y el relevo generacional”.












