El académico de San Luis y director de la Fundación Casa de Ganaderos, Armando Serrano, afirma que la palabra “ternasco” viene usándose en Aragón por lo menos durante los últimos cuatro siglos. Afirmación realizada en respuesta a las críticas relativas a que es un vocablo “inventado” a caballo entre los siglos XIX y XX. Hay documentos, incluso del siglo XVII, que dan fe de su uso. Es una de las aseveraciones realizadas por Armando Serrano durante su conferencia en el Ámbito Cultural de El Corte Inglés, en Zaragoza, este martes, 17 de mayo, durante una jornada organizada por la Academia Aragonesa de Gastronomía y en la que el Ternasco de Aragón fue el gran protagonista.
Armando Serrano repasaba la influencia que el ovino ha tenido en Aragón, tanto en su historia como en su economía y cultura. Reflexionaba sobre la importancia que este sector ha presentado siempre como elemento repoblador y vertebrador del territorio. Además, frente al carácter rural que tiene en la actualidad, el ovino se ha caracterizado en Aragón por su componente netamente urbana. Como ejemplo se puede poner a la ciudad de Zaragoza, para cuyo desarrollo tuvo una gran relevancia Casa de Ganaderos, con sus ochocientos cuatro años de existencia.
El académico de San Luis y director de la Fundación Casa de Ganaderos incide en que los ganaderos han sido capaces de transformar desde siempre un mero paisaje en un enclave económico, con todo un conjunto de industrias desarrolladas a partir del cordero, incluyendo los ámbitos cárnico, textil, de transporte,… En estos momentos en Aragón hay unas tres mil familias vinculadas directamente con el ovino.
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Jornada Inspiradora EREA en Grañén: “La economía circular está en el ADN del territorio”
La localidad altoaragonesa de Grañén, en Los Monegros, acogió este pasado jueves, 15 de enero de 2026, la Jornada Inspiradora EREA, organizada por la Fundación Aragón Emprende. El título de la sesión fue “Revolución circular: el medio rural, protagonista del futuro sostenible”.
Se habló de “la sostenibilidad como oportunidad real para generar empleo, fijar población y ser económicamente rentables”. También se dijo que “la economía circular está en el ADN del territorio” y se incidió en “la importancia de la cooperación”.
Carlos Sampériz, alcalde de Grañén, y Jessica Fernández, directora gerente de la Fundación Aragón Emprende, inauguraron esta jornada, pensada para inspirar y tejer nuevas conexiones: “Queremos hacer que lo que pase en nuestros pueblos se vea y se escuche, y que Grañén, en este caso, sea un lugar que sirva como guía para otros”.
Los expertos participantes coincidieron en que “el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN”, y en que “la sostenibilidad puede ayudar a revertir ciertas tendencias, como la despoblación”.
José Ángel Zabalegui, de CERCA Energía, señaló que “cuando una empresa invierte en una instalación fotovoltaica, que tiene una garantía de producción de más de veinticinco años, es que tiene la idea de quedarse, de permanecer en el territorio; ello conlleva contrataciones y una dinamización socioeconómica”.
Tres empresas de la zona —Hormigones Grañén, Ecomonegros y Envases Plásticos de Aragón (Enplater)— expusieron su modo de hacer las cosas, mostrando su apuesta por “una producción más verde y sostenible”.
Olga Cervera, gerente de Hormigones Grañén, aseguró que “trabajamos para controlar y reducir los principales recursos que consumimos, el agua y la electricidad; desde 2018 somos también gestores de residuos”.
Laura Marcén, cofundadora de Ecomonegros, explicó el proceso de recuperación de una variedad tradicional de trigo y su proyecto para reutilizar el excedente de producto: orientar el pan, que no se llega a vender, a la elaboración de migas. Dijo: “Es bueno que otras empresas vean que no pasa nada por ser verde, es decir, que se puede ser sostenible económicamente siendo sostenible medioambientalmente”.
Pere Coll, director de I+D+i de Enplater, defendió “el uso de los plásticos en la protección de los alimentos”, e insistió en que “la producción trata de ser lo más sostenible posible, reduciendo el peso del producto o utilizando un veinte por ciento de energía proveniente de placas fotovoltaicas”.
Los expertos, a modo de cierre, expusieron que “los retos del sector sólo pueden superarse mediante la cooperación: compartir experiencias, herramientas y formación”. Y subrayaron “la necesidad de educar en sostenibilidad desde las escuelas, para vencer la desconfianza, reducir el desconocimiento y favorecer cambios de mentalidad en empresas y ciudadanos”.











