Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

domingo, 5 de febrero de 2023

Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

domingo, 5 de febrero de 2023

La industria cárnica se reivindica en su compromiso con la reconstrucción de España

La situación derivada de la pandemia COVID-19 ha traído a la palestra pública la palabra reconstrucción. La cita la Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España (ANICE), indicando que para esa reconstrucción este colectivo industrial es esencial.

ANICE aporta los siguientes datos sobre la industria cárnica española:

– La cifra de negocio es de casi 27.000 millones de euros, que supone el 2,24 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) de España, el 15,6 por ciento del PIB de la rama industrial y el 22,6 por ciento del sector alimentario español.

– En 2019 se exportó más de 2,71 millones de toneladas de carnes y productos cárnicos, por valor de 7.555 millones de euros, con una balanza comercial del 657 por ciento.

– El empleo sectorial directo, derivado de las empresas cárnicas, es de 97.076 trabajadores, que desarrollan su actividad principalmente en zonas rurales; representa el 23,8 por ciento de la ocupación total de la industria alimentaria española.

– El sector cárnico está compuesto por un tejido industrial de unas 2.800 empresas, entre las que se encuentran mataderos, salas de despiece e industrias de elaborados, con una base de pequeñas y medianas empresas de accionariado familiar, a la vez que se han consolidado otros grandes grupos empresariales.

La Asociación ANICE señala que la industria cárnica ocupa el cuarto lugar de todos los sectores industriales de España, sólo por detrás de la industria automovilística, la industria del petróleo y los combustibles, y la producción y distribución de energía eléctrica.

Y añade que “gracias al papel de la industria cárnica, constituida principalmente por PYMEs ubicadas en zonas despobladas, se consigue mantener la actividad económica en territorios donde pocas industrias más pueden hacerlo, logrando evitar el despoblamiento, contribuyendo también a generar riqueza, cohesión territorial y empleo”.

2 de octubre de 2020

Otras noticias

La superficie de cultivo en España se mantiene estable por encima de los 16,8 millones de hectáreas

La superficie de cultivo en España se mantuvo estable en 2022, con un total de 16.830.738 hectáreas, apenas un 0,42 por ciento menos que en el año anterior, según los datos provisionales de la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivo de España (Esyrce), publicada por el Ministerio de Agricultura. Se observa un incremento de las superficies de girasol, colza y, en menor medida, cultivos leñosos, excepto viñedo y olivar.

La superficie dedicada a tierras de cultivo presenta un ligero descenso. En 2022 se situó en 16.830.738 hectáreas. Del total de esta superficie, 11.309.264 hectáreas corresponden a tierra arable (cultivos herbáceos y barbechos), 5.375.463 a cultivos leñosos y 146.011 a otras tierras de cultivo.

En el grupo de los cereales en general, se produce un descenso en su conjunto del 3,64 por ciento. Salvo el trigo, desciende la superficie de todos los cereales de invierno. Arroz y maíz presentan la menor superficie de los últimos dieciocho años, como consecuencia, probablemente, de la situación provocada por la sequía sufrida en la campaña. El sorgo, a pesar del fuerte incremento porcentual, no llega a las tres mil hectáreas de aumento en valor absoluto.

Las leguminosas grano son, junto con los cultivos industriales y los tubérculos, el grupo de cultivos herbáceos que aumenta su superficie respecto al año anterior.

Los cultivos industriales son el grupo de cultivo que más aumenta porcentualmente la superficie en 2022. Girasol y colza aumentan en más de doscientas mil hectáreas en su conjunto. Sin embargo, los cultivos de regadío muestran un fuerte descenso como consecuencia de la sequía sufrida.

En el grupo de las plantas forrajeras, la superficie total desciende un 0,87 por ciento, destacando la alfalfa, el maíz forrajero y otras con destino forrajero, entre las que se encuentran remolacha y nabo, coles y berzas, y otras plantas de escarda. Tan sólo la veza forrajera y otros cereales para forraje aumentan la superficie respecto al año anterior.

En el grupo de los cultivos leñosos es de destacar el progresivo aumento de prácticamente todas las especies del grupo, exceptuando viñedo, olivar y otros leñosos. Viñedo y olivar descienden muy levemente, arrastrados por el descenso de la uva para vinificación y aceituna para aceite.

Dentro de otros cultivos leñosos, el algarrobo muestra un mayor descenso porcentual. En su conjunto, los cultivos leñosos aumentan un 0,27 por ciento su superficie respecto al 2021 y destaca el incremento de los frutales no cítricos. Dentro de estos, el almendro y el pistacho son los que más crecen, seguidos, en menor medida, por melocotonero-nectarina y aguacate. Respecto a los frutales no cítricos, desciende el manzano, caqui, kiwi y mango, entre los subtropicales; y avellano en frutos secos. Dentro de los frutales cítricos aumentan naranjo y limonero.

3 de febrero de 2023 |
Ir a Arriba