Vera de Moncayo (Zaragoza) acogía este fin de semana su VI Feria de la Trufa, un evento que ha contado con la asistencia de unas cinco mil personas. Ha girado en torno a la trufa negra Tuber melanosporum. Ha habido una treintena de expositores: viveristas, empresas relacionadas con la truficultura y elaboradores de productos agroalimentarios trufados. El comunicador aragonés Juan Barbacil recibió el viernes por la noche el título de embajador de la trufa de la provincia de Zaragoza, otorgado por la organización de la feria.
La directora general de Innovación y Promoción Agroalimentaria del Gobierno de Aragón, Carmen Urbano, ha recordado en la Feria de la Trufa de Vera de Moncayo que “somos los principales productores de trufa negra del mundo y estamos orgulloso de la Tuber melanosporum; hay que trabajar más por el reconocimiento y para ponerla en valor, sin perder de vista la innovación para crecer en la transformación de la trufa”.
La trufa más grande de esta edición, con 587 gramos, recogida en Anento (Zaragoza) y presentada por Beatriz Lahoz, ha alcanzado los 5.100 euros en la subasta pública; fue comprada por el restaurante El Molino de Berola, representado por su gerente Miguel Ibáñez. La trufa ganadora por su aroma ha sido la presentada por Pablo Igual, de Mora de Rubielos (Teruel), que se ha vendido por 300 euros y ha sido comprada por Paula Sanz, de La Trufa du Coin. La trufa que se ha alzado con el primer puesto por su presencia ha sido para la presentada por Eva Beltrán, recolectada en Anento, que ha llegado hasta los 150 euros en la subasta y ha sido comprada por Javier Giménez, de Calamocha (Teruel).
Raúl de la Morena y Cueva, de Benasque (Huesca), han ganado el III Concurso Nacional de Perros Truferos de la Sierra del Moncayo. Recogieron cinco trufas en poco más de tres minutos.
Otras noticias
X FNDR: “La agricultura debe aprovechar la revolución tecnológica que está viviendo pero precisará de profesionales formados y con capacidades”
“La tecnología, en forma de inteligencia artificial y robótica, se presenta como una herramienta y una oportunidad para el agro y el medio rural; no obstante, va a precisar de profesionales formados y con capacidades”. De ello se habló en el X Foro Nacional de Desarrollo Rural, celebrado en Zaragoza hace algunas semanas, en el marco de la Feria Internacional de Maquinaria Agrícola (FIMA).
La cuarta mesa técnica llevó por título “Agenda tecnológica, nuevos técnicos y nuevas tecnologías en el medio rural”. Fue coordinada por Javier García Ramos, catedrático de la Escuela Politécnica Superior de Huesca. Participaron Gonzalo Martín, Chief Product & Strategy Officer de Hispatec Agrointeligencia; Fernando Cuervo, director general de KUHN Ibérica; y Constantino Valero, catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid.
La carta de presentación del X Foro Nacional de Desarrollo Rural apuntaba que “los nuevos técnicos están llamados a acompañar a quienes tomen las riendas de una explotación agraria”, y citaba la innovación, mecanización avanzada y digitalización como “los pilares de una agricultura más eficiente y sostenible, capaz de responder a los retos del presente sin comprometer las necesidades del futuro”.
En cuanto a la inteligencia artificial, Constantino Valero reconoció “la existencia de una burbuja, generada por parte del consumidor y del mundo académico, con muy numerosos eventos vinculados a esta tecnología”.
Gonzalo Martín incidió en eso, en que “se está magnificando todo lo relacionado con la inteligencia artificial” y en que “será una tecnología más: primero se ha de asentar y, luego, ya se verá qué valor añadido aporta”. Añadió que “sí es cierto que la generativa sí podrá tener recorrido en el sector agrario”.
Respecto a los datos, apuntó que “las máquinas pueden tomarlos de forma masiva; el nivel siguiente será el de su interpretación, para lo que es preciso que entre en juego la formación”. Indicó que “el ser humano siempre vencerá a la inteligencia artificial pero, para que ello ocurra, debe haber un soporte de información suficiente y una interpretación oportuna; por tanto, es necesario tener capacidades profesionales”.
Fernando Cuervo se detuvo en el campo de la robótica. A él le gusta hablar más de máquinas inteligentes que de robots. Dijo que “no podemos caer en decir que la robótica sustituirá a la mano de obra; sí pasará eso en casos de baja cualificación pero se precisará de un elevado grado de automatización y se necesitará personal muy especializado”.
Concluyó que “la tecnología ha de permitir afrontar la complejidad creciente de las explotaciones agrarias, a las que se exige más productividad y rendimiento, y ello de forma eficiente y sostenible”. Añadió que “todo lo tecnológico debe servir para que el trabajo del agricultor y del ganadero sea más sencillo”.
En esta mesa técnica de debate sobre “Agenda tecnológica, nuevos técnicos y nuevas tecnologías en el medio rural” se emplazó a la próxima edición de la Feria Internacional de Maquinaria Agrícola (FIMA), la de 2028, para ver qué ofrecen las empresas en inteligencia artificial y robótica.
Como conclusión y atendiendo a la reflexión realizada por Jesús Betrán, decano del Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Aragón, Navarra y País Vasco, “la agricultura vive una gran revolución tecnológica que puede mejorar la capacidad productiva y facilitar la vida en el medio rural; sin embargo, está creando importantes demandas formativas y de capacidades en los profesionales”.











