La Facultad de Veterinaria de la Universidad de Zaragoza ha recibido el sello de calidad en docencia, que emite la European Association of Establishments for Veterinary Education (EAEVE) y que tiene un reconocimiento mundial. Se han valorado las “instalaciones, transparencia en la gestión, sistema de calidad del centro y entusiasmo de los estudiantes”.
El dictamen es el resultado de cuatro años de trabajo y de preparación para la evaluación, que se llevó a cabo en la Facultad de Veterinaria del 17 al 21 de febrero.
El examen lo realizó un equipo de ocho evaluadores fijándose en aspectos docentes, en el curriculum formativo de los estudiantes y también en el ámbito administrativo.
La citada Asociación Europea ha emitido un informe señalando que “la Facultad de Veterinaria no tiene ninguna deficiencia de carácter mayor, lo que implica que recibe la acreditación europea por la EAEVE, pendiente del informe final del European Committee of Veterinary Education (ECOVE)”.
La acreditación “abre las puertas a los estudiantes de la Facultad de Veterinaria para trabajar en otros países, gracias al sello de calidad concedido a dichos estudios”.
La EAEVE es la Asociación Europea que se encarga de homologar la enseñanza de las Facultades y Escuelas Veterinarias en Europa.
No obstante, en los últimos tiempos, la EAEVE está evaluando Facultades de Veterinaria en Japón, Brasil y otros países.
La Facultad de Veterinaria de Unizar se acreditó por la EAEVE hace 10 años, y en el año 2020 ha sido sometida a la visita de reevaluación. En este contexto, ha sido la primera Facultad española que ha conseguido con éxito la reevaluación.
Algunas de las fortalezas que destaca la Asociación son las “instalaciones, la transparencia de la gestión, el sistema de calidad del centro y el entusiasmo de los estudiantes”.
La Universidad de Zaragoza cita algunas de las últimas mejoras que se han realizado en la Facultad de Veterinaria para prepararse para esta evaluación:
– Crear zonas de aislamiento para grandes animales.
– Separar zonas habilitadas para perros y gatos.
– Aumentar la bioseguridad.
– Realizar un esquema de urgencias de pequeños y grandes animales
– Mejorar el sistema de registro.
Al estar el sistema de la EAEVE acreditado por la agencia europea ENQA, la Facultad de Veterinaria deberá someterse cada 7 años a una visita para acreditarse de nuevo.
El rector en funciones de la Universidad de Zaragoza, José Antonio Mayoral; el decano de la Facultad de Veterinaria, Manuel Gascón; y la vicedecana para la coordinación del grado en Veterinaria, Cristina Acín, muestran su satisfacción por lo que supone recibir esta acreditación.
Felicitan a toda la comunidad universitaria de la Facultad “por la impecable labor realizada y por la excelente respuesta de todos los compañeros en el desarrollo de la visita (profesores, personal de administración y servicios, y estudiantes), que demostraron una gran profesionalidad”.
Agradecen igualmente “la inestimable ayuda del Equipo de Gobierno de la Universidad de Zaragoza, que atendió en todo momento las necesidades del centro para abordar los objetivos propuestos, con el fin de conseguir la acreditación de la EAEVE”.
Agradecimiento que hacen extensivo a todos los agentes externos que colaboraron en el proceso de acreditación, como el director de ACPUA; el director general del Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio ambiente y el jefe de servicio de Sanidad Animal del mismo Departamento del Gobierno de Aragón; representantes de los Colegios Oficiales de Veterinarios de Huesca, Zaragoza y Teruel; y de empresas relacionadas con el sector veterinario.
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Jornada Inspiradora EREA en Grañén: “La economía circular está en el ADN del territorio”
La localidad altoaragonesa de Grañén, en Los Monegros, acogió este pasado jueves, 15 de enero de 2026, la Jornada Inspiradora EREA, organizada por la Fundación Aragón Emprende. El título de la sesión fue “Revolución circular: el medio rural, protagonista del futuro sostenible”.
Se habló de “la sostenibilidad como oportunidad real para generar empleo, fijar población y ser económicamente rentables”. También se dijo que “la economía circular está en el ADN del territorio” y se incidió en “la importancia de la cooperación”.
Carlos Sampériz, alcalde de Grañén, y Jessica Fernández, directora gerente de la Fundación Aragón Emprende, inauguraron esta jornada, pensada para inspirar y tejer nuevas conexiones: “Queremos hacer que lo que pase en nuestros pueblos se vea y se escuche, y que Grañén, en este caso, sea un lugar que sirva como guía para otros”.
Los expertos participantes coincidieron en que “el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN”, y en que “la sostenibilidad puede ayudar a revertir ciertas tendencias, como la despoblación”.
José Ángel Zabalegui, de CERCA Energía, señaló que “cuando una empresa invierte en una instalación fotovoltaica, que tiene una garantía de producción de más de veinticinco años, es que tiene la idea de quedarse, de permanecer en el territorio; ello conlleva contrataciones y una dinamización socioeconómica”.
Tres empresas de la zona —Hormigones Grañén, Ecomonegros y Envases Plásticos de Aragón (Enplater)— expusieron su modo de hacer las cosas, mostrando su apuesta por “una producción más verde y sostenible”.
Olga Cervera, gerente de Hormigones Grañén, aseguró que “trabajamos para controlar y reducir los principales recursos que consumimos, el agua y la electricidad; desde 2018 somos también gestores de residuos”.
Laura Marcén, cofundadora de Ecomonegros, explicó el proceso de recuperación de una variedad tradicional de trigo y su proyecto para reutilizar el excedente de producto: orientar el pan, que no se llega a vender, a la elaboración de migas. Dijo: “Es bueno que otras empresas vean que no pasa nada por ser verde, es decir, que se puede ser sostenible económicamente siendo sostenible medioambientalmente”.
Pere Coll, director de I+D+i de Enplater, defendió “el uso de los plásticos en la protección de los alimentos”, e insistió en que “la producción trata de ser lo más sostenible posible, reduciendo el peso del producto o utilizando un veinte por ciento de energía proveniente de placas fotovoltaicas”.
Los expertos, a modo de cierre, expusieron que “los retos del sector sólo pueden superarse mediante la cooperación: compartir experiencias, herramientas y formación”. Y subrayaron “la necesidad de educar en sostenibilidad desde las escuelas, para vencer la desconfianza, reducir el desconocimiento y favorecer cambios de mentalidad en empresas y ciudadanos”.










