Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

domingo, 11 de octubre de 2026

Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

domingo, 11 de octubre de 2026

La estimación de producción de vino cae en Europa, consecuencia de la caída en Italia, España y Francia

Las tres potencias europeas productoras de vino (Italia, España y Francia) ven este año cómo el tiempo adverso de primavera y verano ha provocado una reducción en la producción. Ésa es al menos la previsión. Cae la producción en esos tres países en 23 millones de hectolitros. Corresponde con la cifra total de reducción en el conjunto de la Unión Europea. Italia, España y Francia suponen el ochenta por ciento del volumen vinícola europeo.

La estimación de producción de vino en la Unión Europea es de 147 millones de hectolitros, un cifra un trece por ciento inferior a la de 2020 y un once por ciento inferior a la media de los últimos cinco años. Aumenta la producción en este 2021 en Alemania y Portugal, y se observa una tendencia al alza en países como República Checa, Hungría, Rumanía y Eslovaquia. Son datos que aporta Cooperativas Agro-alimentarias de España.

La causa de la caída en la producción de este año (en el conjunto de la Unión Europea) parece encontrarse en las adversidades meteorológicas de primavera y verano, que derivaron en enfermedades en las vides. Se observa un aumento en la variabilidad productiva de un año a otro. Es una inestabilidad mucho mayor respecto a hace unos años. Se achaca a los cambios de tiempo, más bruscos en la actualidad.

14 de octubre de 2021

Otras noticias

Santa María la Mayor (el Pilar), apuesta de Zaragoza tras su conquista por Alfonso el Batallador

ALBERTO CEBRIÁN

La basílica del Pilar es uno de los iconos de Zaragoza. Está claro que no es un templo medieval, sino posterior. ¿Por qué se puede decir que fue clave para su existencia e, incluso, para la propia devoción a la Virgen el periodo en el que esta ciudad estuvo en manos del rey aragonés Alfonso el Batallador, que la conquistó en 1118?

La respuesta aparece en la novela histórica El Batallador y Granada, obra de quien suscribe, si bien se puede apuntar de forma breve que, hasta ese momento —comienzos del siglo XII—, la gran advocación en Zaragoza había sido la de Santa Engracia, aunque la madre de Jesucristo ya tenía su propio templo.

Éste era la iglesia de Santa María la Mayor, contigua a la domus romana en la que se encontraba la columna de jaspe —el pilar— vinculada, según la tradición cristiana, a la visita de la Virgen. Recuerden que en el año 2040 se cumplirá el segundo milenio de esa efemérides; ya hay carteles alusivos a ello en la basílica del Pilar.

Los citados inmuebles —iglesia y domus— estaban situados junto al río Ebro. El templo era de origen visigótico, el cual podía ser usado y visitado en tiempos de la Zaragoza islámica, llamada por entonces Saraqusta. Ha quedado dicho: podía ser usado y visitado en tiempos islámicos pero no restaurado, por lo que su estado de deterioro fue progresivo.

Cuando Alfonso el Batallador entró en la ciudad, y siendo obispo Pedro de Librana, se adoptaron varias decisiones: una de ellas fue consagrar la mezquita aljama como catedral, en honor a El Salvador en su Epifanía (las obras de remodelación tardarían varias décadas en llegar); recuperar y dignificar la iglesia de Santa María la Mayor; y levantar un templo que estuviese dedicado a María Magdalena.

Con el paso del tiempo, la devoción a la Virgen del Pilar fue en aumento. Felipe IV, en el siglo XVII, la instrumentalizó desde el punto de vista político, como elemento cohesionador de sus territorios, como escenificación de contar en sus dominios con el favor divino y como herramienta de lucha espiritual contra la Reforma protestante.

Tras la conquista de Zaragoza por Alfonso el Batallador, se habilitó un templo románico que tomó el relevo del visigótico; sin embargo, un incendio acaecido en el siglo XV obligó a afrontar la construcción de una nueva iglesia, que sería de estilo gótico-mudéjar y que no resultaría ser la definitiva.

La creciente devoción, ya citada antes, llevó en el siglo XVII a plantear levantar un inmueble mucho mayor. Debía rivalizar con la catedral de El Salvador pero no debía hacerlo en estilo gótico, sino siguiendo los nuevos cánones artísticos, ya que se había entrado en el periodo del Barroco.

El primer arquitecto que acometió esta empresa fue Francisco de Herrera el Mozo, completando la obra Ventura Rodríguez, que introdujo matices neoclásicos. Era el siglo XVIII. Los trabajos de construcción continuarían durante las centurias siguientes: XIX y XX, hasta quedar completamente rematada y tener la estampa actual.

9 de octubre de 2026 |
Ir a Arriba