Forsa Forrajes es una empresa ubicada en Almuniente (Huesca), trabajando en el ámbito de la alfalfa en las comarcas de la Hoya de Huesca y Los Monegros. Indica que en los últimos cuatro años ha conseguido cuadruplicar su producción e incrementar la plantilla hasta trece empleados.
Se ha alcanzado una capacidad de producción de 80.000 toneladas de pacas de forrajes. Desde Forsa Forrajes se indica que se cuenta con uno de los tromel para el secado de la alfalfa más grandes de Aragón (con una capacidad de 20.000 litros).
Francisco Tabuenca, uno de los socios, señala que “esto ha supuesto que en los últimos cuatro años hayamos sido capaces de cuadruplicar la producción, al pasar de producir 11.000 toneladas a 42.000”.
Añade que “nuestra labor tiene su epicentro en las comarcas de Monegros y Hoya de Huesca, que se encuentran en la actualidad en plena transformación para la modernización de regadíos, lo que va a permitir un ahorro notable en el consumo de agua; y de concentración parcelaria, lo que va a suponer afianzar en la zona el liderazgo en este tipo de cultivos, a la vez que aumentar el valor de las explotaciones”.
En la actualidad Forsa Forrajes está inmersa en pleno proceso de obtención de la certificación ISO9000 (que se espera obtener en enero de 2021), con el fin de consolidar su presencia en mercados exteriores como China y Emiratos Árabes, dos de los principales destinos de las exportaciones de alfalfa aragonesa.
Otras noticias
Jornada Inspiradora EREA en Grañén: “La economía circular está en el ADN del territorio”
La localidad altoaragonesa de Grañén, en Los Monegros, acogió este pasado jueves, 15 de enero de 2026, la Jornada Inspiradora EREA, organizada por la Fundación Aragón Emprende. El título de la sesión fue “Revolución circular: el medio rural, protagonista del futuro sostenible”.
Se habló de “la sostenibilidad como oportunidad real para generar empleo, fijar población y ser económicamente rentables”. También se dijo que “la economía circular está en el ADN del territorio” y se incidió en “la importancia de la cooperación”.
Carlos Sampériz, alcalde de Grañén, y Jessica Fernández, directora gerente de la Fundación Aragón Emprende, inauguraron esta jornada, pensada para inspirar y tejer nuevas conexiones: “Queremos hacer que lo que pase en nuestros pueblos se vea y se escuche, y que Grañén, en este caso, sea un lugar que sirva como guía para otros”.
Los expertos participantes coincidieron en que “el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN”, y en que “la sostenibilidad puede ayudar a revertir ciertas tendencias, como la despoblación”.
José Ángel Zabalegui, de CERCA Energía, señaló que “cuando una empresa invierte en una instalación fotovoltaica, que tiene una garantía de producción de más de veinticinco años, es que tiene la idea de quedarse, de permanecer en el territorio; ello conlleva contrataciones y una dinamización socioeconómica”.
Tres empresas de la zona —Hormigones Grañén, Ecomonegros y Envases Plásticos de Aragón (Enplater)— expusieron su modo de hacer las cosas, mostrando su apuesta por “una producción más verde y sostenible”.
Olga Cervera, gerente de Hormigones Grañén, aseguró que “trabajamos para controlar y reducir los principales recursos que consumimos, el agua y la electricidad; desde 2018 somos también gestores de residuos”.
Laura Marcén, cofundadora de Ecomonegros, explicó el proceso de recuperación de una variedad tradicional de trigo y su proyecto para reutilizar el excedente de producto: orientar el pan, que no se llega a vender, a la elaboración de migas. Dijo: “Es bueno que otras empresas vean que no pasa nada por ser verde, es decir, que se puede ser sostenible económicamente siendo sostenible medioambientalmente”.
Pere Coll, director de I+D+i de Enplater, defendió “el uso de los plásticos en la protección de los alimentos”, e insistió en que “la producción trata de ser lo más sostenible posible, reduciendo el peso del producto o utilizando un veinte por ciento de energía proveniente de placas fotovoltaicas”.
Los expertos, a modo de cierre, expusieron que “los retos del sector sólo pueden superarse mediante la cooperación: compartir experiencias, herramientas y formación”. Y subrayaron “la necesidad de educar en sostenibilidad desde las escuelas, para vencer la desconfianza, reducir el desconocimiento y favorecer cambios de mentalidad en empresas y ciudadanos”.










