La Denominación de Origen Somontano propone realizar actividades de enoturismo también en época invernal, un momento que considera idóneo para acercarse al origen del vino (cuando se están realizando labores de poda y de preparación del terreno) y para contemplar paisajes bellos protagonizados por el viñedo y el fondo nevado de los Pirineos.
Esta Denominación de Origen considera que esta zona de Aragón es rica en atractivos que ofrecer al visitante, tanto en lo gastronómico (con cocina aragonesa y de vanguardia, ligadas ambas a los vinos del Somontano) como en lo paisajístico, artístico y cultural.
La Denominación de Origen Somontano son 31 bodegas y 43 municipios. Esta entidad recuerda las variedades con las que se hacen sus vinos blancos, rosados y tintos:
– Ochos variedades tintas: Cabernet Sauvignon, Merlot, Tempranillo, Syrah, Garnacha Tinta, Moristel, Parraleta y Pinot Noir.
– Siete variedades blancas: Chardonnay, Gewürztraminer, Sauvignon Blanc, Macabeo, Garnacha blanca, Riesling y Alcañon.
Esta Denominación de Origen propone al visitante acercarse a las bodegas para conocerlas y para realizar catas de los vinos que producen.
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La prolificidad ovina media en Oviaragón se sitúa en 1,40 corderos por parto, con cientos de ovejas que alcanzan la cifra de 2,16
Se ha presentado el treinta y dos catálogo de reproductores de UPRA —raza ovina rasa aragonesa—. El trabajo de los ganaderos y equipo veterinario de Oviaragón, junto con el de las entidades colaboradoras, ha propiciado que se haya alcanzado “una prolificidad fenotípica media de 1,40 corderos por parto”. Cuando comenzó la labor de mejora había una media de 1,28.
En la actualidad y según indica Oviaragón, las quinientas mejores ovejas del programa de selección cuentan con una prolificidad de 2,16 corderos. Se han realizado más de ciento setenta mil inseminaciones desde el inicio del programa de mejora en 1994.
María Ángeles Jiménez, del Departamento de Mejora Genética Animal del INIA-CSIC, hace hincapié en “la necesidad de seguir inseminando en los rebaños para mantener una población conectada que dé alta fiabilidad para seguir eligiendo los mejores reproductores para el conjunto del programa”. Dice: “La ganadería con una buena mejora hoy, si deja de inseminar, en poco tiempo va a empezar a observar que esta mejora retrocede”.
Oviaragón hace una reflexión final: “En estos tiempos, que son tan buenos de precios en el mercado del cordero, contar con las herramientas que proporciona la selección realizada en la rasa nos puede permitir —y está en manos de nuestros ganaderos, con el acompañamiento de nuestros técnicos y de los centros especializados— conseguir explotaciones más sostenibles, donde la continuidad y el relevo generacional sean más fáciles”.












