La transformación digital del agro puede hacerlo más productivo y al mismo tiempo más eficiente. Pero para que se dé esa transformación digital debe producirse una democratización de la tecnología, es decir, que todo el mundo pueda tener acceso a Internet. De ello se ha hablado en un webinar organizado por el foro DATAGRI.
Se ha abordado el papel que pueden jugar las cooperativas agrarias en el reto de la transformación digital del agro.
Juan Sagarna, director del departamento de Sostenibilidad, Calidad e Innovación de Cooperativas Agro-alimentarias de España, ha analizado la situación actual de la transformación digital.
Ha señalado que, “tal y como demuestran las encuestas realizadas en diversos eventos como DATAGRI 2019 y el I Congreso de Jóvenes Cooperativistas, las cooperativas pueden jugar un rol muy importante en la transformación digital”.
Juan Sagarna incide en que en el ámbito cooperativo “buscamos entornos seguros para que se puedan intercambiar datos, y comparar entre productores para mejorar el rendimiento”.
Durante su intervención ha explicado algunos ejemplos interesantes realizados por cooperativas españolas como Anecoop, Dcoop, EA Group o Martín Códax.
Diego Calderón, subdirector de la cooperativa UNICA Group, ha expuesto el proyecto 30×5, en el que colabora Hispatec y con el que pretenden aumentar la producción un 30 por ciento en cinco años.
Los datos que obtienen de sus parcelas los analizan y, además, mantienen una colaboración constante con el agricultor, que dispone en tiempo real de toda la información.
Diego Calderón destaca que “innovar no es sólo utilizar la tecnología, sino que es hacer las cosas de forma diferente, y que la clave es saber cómo ayuda exactamente la tecnología y analizar su eficiencia con el resultado final”.
Para conocer el papel que deberán jugar las cooperativas en la transformación digital, se ha celebrado una mesa redonda en la que han participado jóvenes socios de cooperativas, algunos con experiencia en distintos puestos de responsabilidad en las mismas.
Marcos Garcés, de la cooperativa Cereales Teruel, señala que “las cooperativas tienen que ser la clave para dinamizar las explotaciones de los socios”, y que “tanto la formación como las nuevas tecnologías les ayudarán a ser más sostenibles y a generar un valor añadido a sus productos”.
Una de las conclusiones de la mesa redonda es que “la digitalización no se podrá lograr sin buenas conexiones y acceso a Internet en las zonas rurales para poder desarrollar su trabajo, por lo que es necesaria la implicación de las administraciones”.
Al hilo de ello, Rocío Wojski, subdirectora de Digitalización e Innovación del Ministerio de Agricultura, ha anunciado que están trabajando con la Dirección de Telecomunicaciones del Ministerio de Economía para la puesta en marcha de un plan que permita cubrir las necesidades de conexión.
Señala además que la transformación digital debe ser rentable y que hay que trabajar en la apertura de datos y en la capacitación de los agricultores.
Otras noticias
HUESCA, HIJA DE PYRENE – Somontano de Barbastro, un territorio siempre vivo
El Somontano de Barbastro es rico en representaciones de arte rupestre tanto levantino como esquemático. Estas manifestaciones también se dan en otros puntos del Alto Aragón pero hay un lugar que destaca sobre los demás: el Parque Cultural del Río Vero, situado a caballo entre los somontanos oscense y barbastrense.
Precisamente esta vía fluvial —el río Vero— y el conjunto del Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara son conocidos y valorados por las diversas actividades que allí se puede practicar en contacto con la naturaleza: senderismo, escalada y, por supuesto y de un modo especial, barranquismo.
Estamos hablando de una comarca que vio nacer a un profundo enamorado de la naturaleza: Félix de Azara, que vino al mundo en Barbuñales a mediados del siglo XVIII. Dada su condición de ingeniero militar y cartógrafo, fue destinado a Sudamérica para levantar mapas con los nuevos límites fronterizos entre España y Portugal. Sin embargo, por determinadas circunstancias, tuvo mucho tiempo libre.
Lo utilizó para estudiar el Paraguay y el río de La Plata. Tras quedar fascinado con la fauna de la zona, llevó a cabo una labor investigadora que le permitió descubrir en torno a doscientas especies animales hasta entonces desconocidas. Se convirtió en un precursor destacado de Charles Darwin, del que fue uno de sus referentes.
Somontano de Barbastro. Está claro, ¿no? Su capital es Barbastro, que también es llamada ciudad del Vero o del vino. Constituyó el objetivo de la primera cruzada de la historia. Sí, fue ésta la primera, aunque son más conocidas todas las que se llevaron a cabo en Jerusalén y Tierra Santa. Son más populares pero se desarrollaron con posterioridad.
En el caso de Barbastro, la campaña militar recibió bula de cruzada en 1064, siendo otorgada por el papa Alejandro II, que sería cuatro años más tarde el que coronaría rey a Sancho Ramírez en Roma.
Tropas pontificias, aquitanas, de Urgel y aragonesas tomaron Barbastro, si bien poco tiempo después fue recuperada para el islam por el emir saraqustí al-Muqtadir, tras llamar a la yihad a sus correligionarios del resto de al-Ándalus.
Aragón acabaría tomando Barbastro de forma definitiva en tiempos de Pedro I. Esta ciudad serviría de escenario para la celebración de los esponsales entre la futura reina Petronila, con tan sólo un año de edad, y Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona.
El enlace matrimonial tendría lugar trece años más tarde en Lérida, constituyendo la base sobre la que nacería la Corona de Aragón, cuyo primer titular fue el oscense Alfonso II, al que se le conoció como el Casto y como el Trovador, aunque sólo hizo gala de esto último.
Barbastro ya era en esa Plena Edad Media una población muy floreciente desde el punto de vista económico, basándose su actividad en el comercio. Éste era de todo tipo; también lo había de esclavos, algo habitual en cualquier ciudad que, en aquel momento de la historia, se preciase de serlo.
Ese espíritu vitalista y ese carácter emprendedor han perdurado hasta nuestros días, con un dinamismo destacado en diversos sectores, sobre todo el agroalimentario. A éste se ha vinculado de una manera muy especial un certamen que ya se ha convertido en todo un clásico: la Feria Regional de Barbastro (FERMA).
Sin dejar de lado el mundo agrario, esta localidad estuvo vinculada con la figura de Joaquín Costa, dado que fue en ella en la que este pensador fundó la Cámara Agrícola del Alto Aragón. Y, como ha quedado dicho, Barbastro es la ciudad del vino, acogiendo la sede de la Denominación de Origen Somontano. A esta figura de calidad se ha sumado otra, relativa en este caso al Aceite del Somontano.
No acaban ahí los proyectos. En esa misma línea de apostar por marcas que garanticen la procedencia y la calidad de las producciones alimentarias, se está trabajando en el ámbito hortícola con el Tomate Rosa y el Espárrago de Barbastro.
No podemos olvidar, además, elaboraciones tradicionales que se convierten en auténticas delicias para el paladar. Una verdura típica de Aragón, como es la borraja, se transforma en un dulce: el crespillo, vinculado antaño con los buenos deseos en primavera para que los olivos diesen buen fruto durante la campaña.
También hay que citar el mostillo, que en el caso del Somontano se prepara con la cocción del mosto de uva —si es garnacha, mucho mejor— y con su enriquecimiento por medio de frutos secos y especias. En algunas zonas del Alto Aragón, este postre se elaboraba a partir de la miel, en sustitución del mosto.
Las tradiciones en Barbastro tienen poso, y alguna se presenta en formato de feria, como la de la Candelera, que ha llegado hasta nuestros días desde los tiempos de Fernando el Católico. Tras la muerte de su esposa —Isabel de Castilla—, el monarca contrajo nuevo matrimonio con Germana de Foix. Ella fue la que dio el privilegio a los barbastrenses para la celebración de este certamen.
Barbastro mira hacia el futuro con optimismo, al ser una población que forma parte del corredor que completan sus vecinas Monzón y Binéfar, estando las tres localidades en el eje que componen Huesca y Lérida, ya conectadas por autovía al cien por cien de su trazado. Estamos hablando de una confluencia de caminos, siendo la ciudad del Vero la puerta de entrada hacia el Sobrarbe y La Ribagorza, remontando los ríos Cinca y Ésera.
A caballo entre tres comarcas se encuentra el santuario de Torreciudad, que parece ubicarse donde acaba el Somontano de Barbastro y donde se inicia el Sobrarbe, si bien, siendo rigurosos, está en territorio de La Ribagorza, en la margen izquierda del Cinca.
Es un destino de turismo religioso, que se suma a otros puntos emblemáticos en esta materia como Zaragoza, con el Pilar, y Lourdes, en la vertiente francesa de los Pirineos. Forman un eje de santuarios marianos, los cuales son visitados por cientos de miles de peregrinos; incluso se llega a hablar de millones.
El turismo en general cobra un protagonismo especial en el Somontano de Barbastro. Hay una modalidad muy en boga, dado que goza del favor de la sociedad actual: el enoturismo. Aúna naturaleza, gastronomía y cultura, siendo una fórmula por la que apuestan con fuerza las bodegas ubicadas en este territorio.
Es preciso mencionar al escritor altoaragonés Ramón J. Sender, que tuvo un estrecho vínculo con esta comarca, aunque nació en Chalamera, en el Bajo Cinca, y aunque estuvo muy ligado también con Huesca, ciudad en la que dirigió el periódico La Tierra.
Pues bien, Ramón J. Sender pasó un tiempo en la finca Monte Odina; en la actualidad es el nombre de una bodega homónima, perteneciente a la Denominación de Origen Somontano. Ahí fue feliz y, con el paso del tiempo, ese lugar se convirtió en huella indeleble y en quintaesencia de todo lo que supuso el territorio de la provincia de Huesca y de Aragón para este autor.
Tras varias décadas de exilio, firmó la obra Monte Odina, resultado de sus vivencias, recuerdos y reflexiones personales. Sus páginas son una suerte de memorias, que muestran el amor profundo que siempre sintió por su tierra de origen; también plasman su defensa del humanismo por encima de cualquier dogmatismo ideológico.
El Somontano de Barbastro invita a visitar sus localidades, como Naval, con sus piscinas de sal y su tradición alfarera, y Alquézar, que transporta al visitante a otra época, siendo la piedra la protagonista de su entramado urbano, presidido éste por su majestuoso castillo-colegiata.
Si en los Pirineos encontramos las catedrales románicas de Jaca y de Roda de Isábena, en la zona de somontano, a los pies de las sierras que conforman el Prepirineo, hallamos las seos góticas de Huesca y de Barbastro, con sus torres octogonal y hexagonal, respectivamente. En este último caso, está exenta o separada respecto al resto del templo.
Y conviene no olvidar un recurso que siempre está allí, aunque no suficientemente explotado, como es la posibilidad de alcanzar una formación académica superior a través de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED), que tiene una de sus sedes en Barbastro.
Continuará.
Este texto es obra de Alberto Cebrián.
HUESCA, HIJA DE PYRENE. PRÓLOGO:
https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-un-territorio-siempre-vivo-prologo/
HUESCA, HIJA DE PYRENE. LA JACETANIA:
https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-la-jacetania-un-territorio-siempre-vivo/
HUESCA, HIJA DE PYRENE. ALTO GÁLLEGO:
https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-alto-gallego-un-territorio-siempre-vivo/
HUESCA, HIJA DE PYRENE. SOBRARBE:
https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-sobrarbe-un-territorio-siempre-vivo/
HUESCA, HIJA DE PYRENE. LA RIBAGORZA:
https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-la-ribagorza-un-territorio-siempre-vivo/
HUESCA, HIJA DE PYRENE. HOYA DE HUESCA:
https://diariodelcampo.com/huesca-hija-de-pyrene-hoya-de-huesca-un-territorio-siempre-vivo/












