Se cierra el ciclo de los cereales de invierno en Aragón. La Red Fitosanitaria de este territorio ha elaborado un informe sobre la situación de la cebada y el trigo en el momento presente. Ya ha comenzado la cosecha de la cebada en las zonas más cálidas de Aragón. Las lluvias de comienzos de junio han favorecido el llenado del trigo, que estaba en fase de grano lechoso.
Es el momento de hacer balance de las afecciones que ha habido en Aragón en materia de plagas y enfermedades. El análisis que realiza la Red Fitosanitaria de Aragón sobre los cereales de invierno es el siguiente:
“En el caso de la cebada el año agrícola 2020-2021 ha venido marcado por la gran cantidad de Helminthosporium desde el inicio del ciclo de los cereales; además, ha sido de forma generalizada en todo el territorio aragonés. Las incidencias de afección han llegado hasta el 60 por ciento de las plantas en algunas parcelas de la Red.
Además de Helminthosporium, en cebada también se ha tenido incidencia de Rincosporium en algunas zonas de la Red, pero en parcelas puntuales y con baja incidencia.
En el caso del trigo, Septoria es la incidencia más destacada en todo Aragón, con incidencias que han llegado al 40 por ciento en algunas zonas, tanto en variedades de trigo duro como blando.
Durante la primavera, que en general ha sido seca, se han detectado parcelas con incidencia de Roya Amarilla, concretamente en la zona de la Ribera Alta del Ebro y en zonas concretas de Teruel; se puede considerar baja la incidencia de Roya Amarilla en esta campaña agrícola”.
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Jornada Inspiradora EREA en Grañén: “La economía circular está en el ADN del territorio”
La localidad altoaragonesa de Grañén, en Los Monegros, acogió este pasado jueves, 15 de enero de 2026, la Jornada Inspiradora EREA, organizada por la Fundación Aragón Emprende. El título de la sesión fue “Revolución circular: el medio rural, protagonista del futuro sostenible”.
Se habló de “la sostenibilidad como oportunidad real para generar empleo, fijar población y ser económicamente rentables”. También se dijo que “la economía circular está en el ADN del territorio” y se incidió en “la importancia de la cooperación”.
Carlos Sampériz, alcalde de Grañén, y Jessica Fernández, directora gerente de la Fundación Aragón Emprende, inauguraron esta jornada, pensada para inspirar y tejer nuevas conexiones: “Queremos hacer que lo que pase en nuestros pueblos se vea y se escuche, y que Grañén, en este caso, sea un lugar que sirva como guía para otros”.
Los expertos participantes coincidieron en que “el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN”, y en que “la sostenibilidad puede ayudar a revertir ciertas tendencias, como la despoblación”.
José Ángel Zabalegui, de CERCA Energía, señaló que “cuando una empresa invierte en una instalación fotovoltaica, que tiene una garantía de producción de más de veinticinco años, es que tiene la idea de quedarse, de permanecer en el territorio; ello conlleva contrataciones y una dinamización socioeconómica”.
Tres empresas de la zona —Hormigones Grañén, Ecomonegros y Envases Plásticos de Aragón (Enplater)— expusieron su modo de hacer las cosas, mostrando su apuesta por “una producción más verde y sostenible”.
Olga Cervera, gerente de Hormigones Grañén, aseguró que “trabajamos para controlar y reducir los principales recursos que consumimos, el agua y la electricidad; desde 2018 somos también gestores de residuos”.
Laura Marcén, cofundadora de Ecomonegros, explicó el proceso de recuperación de una variedad tradicional de trigo y su proyecto para reutilizar el excedente de producto: orientar el pan, que no se llega a vender, a la elaboración de migas. Dijo: “Es bueno que otras empresas vean que no pasa nada por ser verde, es decir, que se puede ser sostenible económicamente siendo sostenible medioambientalmente”.
Pere Coll, director de I+D+i de Enplater, defendió “el uso de los plásticos en la protección de los alimentos”, e insistió en que “la producción trata de ser lo más sostenible posible, reduciendo el peso del producto o utilizando un veinte por ciento de energía proveniente de placas fotovoltaicas”.
Los expertos, a modo de cierre, expusieron que “los retos del sector sólo pueden superarse mediante la cooperación: compartir experiencias, herramientas y formación”. Y subrayaron “la necesidad de educar en sostenibilidad desde las escuelas, para vencer la desconfianza, reducir el desconocimiento y favorecer cambios de mentalidad en empresas y ciudadanos”.










