La ATRIA Arroceros de Huesca ha iniciado en este 2020 un ensayo para estudiar el uso de polvo de alabastro en el cultivo del arroz y en suelos con concentraciones de sal. Este estudio se ha llevado a cabo en parcelas de Villanueva de Sijena (Huesca) y Valareña (Zaragoza). Va a continuar desarrollándose durante dos años más.
Se trata de un ensayo coordinado por la técnico María Carmelo García. El objetivo de la aplicación de polvo de alabastro es doble: Aumentar la productividad de arroz y reducir la salinidad del suelo.
Este problema se ha intentado solucionar con la aplicación de yeso; sin embargo, este producto ofrece dificultades de obtención, por lo que se está estudiando el uso de polvo de alabastro (yeso crudo).
Los primeros resultados indican que se ha dado un incremento considerable de producción en el ensayo de Villanueva de Sijena. En Valareña sólo la parcela con mayor dosis de polvo de alabastro ha propiciado una mayor producción.
Ahora queda realizar análisis de suelo para comprobar la evolución de la concentración de sal.
Este ensayo ha sido dado a conocer a través de la Red Aragonesa de Cultivos Extensivos y Leguminosas (Red Arax).
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Un brioche con un toque picante, nueva versión del paquito o bocadillo de cordero
Se presenta una nueva versión del paquito o bocadillo de cordero: es el brioche con un toque picante. Esta elaboración la incorpora a su carta el Grupo Saona, con más de setenta locales repartidos por la geografía española. Se trata de una propuesta realizada en el marco de la campaña de INTEROVIC que lleva por lema “Celebra lo cotidiano con cordero”.
La receta de este brioche es la siguiente:
“La base del relleno parte de una cocción a baja temperatura de distintas partes del cordero —carrillón o cuello, y pierna—, seleccionadas cuidadosamente para lograr textura y profundidad de sabor.
A partir de los jugos de la propia cocción se elabora una demi-glace con un toque de Oporto, que se une a la carne de cordero.
Con el cordero ya definido, se opta por un brioche tierno ligeramente dulce, pensado para equilibrar la intensidad del relleno.
Se le aporta un toque cremoso con una mayonesa con punto picante, elaborada con sriracha, shichimi togarashi y aceite de sésamo, que aporta profundidad, frescor y un sutil matiz asiático.
El contraste crujiente se consigue con un crumble de galletas saladas, mientras que el remate final lo añade un elemento aromático y refrescante: una juliana de hierbabuena fresca y aromática”.












