Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

jueves, 28 de octubre de 2021

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jueves, 28 de octubre de 2021

La plataforma de ensayos de Lupiñén (Huesca) ha sido protagonista de las Jornadas de Transferencia de Cereales de Invierno, organizadas por la Red Arax. Miguel Gutiérrez, del Centro de Transferencia Agroalimentaria de Aragón, ha expuesto las diferencias entre la cebada híbrida y la tradicional.

La diferencia más destacada es que la híbrida presenta una mejor productividad y sanidad vegetal que la tradicional.

Los ensayos en Lupiñén se realizan con la participación de la Red Arax, Cooperativa San Ginés, Red GENVCE y Centro de Transferencia Agroalimentaria de Aragón, además de empresas privadas del sector.

Esta plataforma de ensayos ocupa una superficie de 3,5 hectáreas, con 1.000 parcelas de ensayo, de las cuales 600 están dedicadas a la cebada. Se sitúa a unos 450 metros de altitud.

Se utilizan 220 semillas por metro cuadrado en la siembra de la cebada híbrida, mientras que se usan 350 semillas para la siembra de la cebada tradicional.

Miguel Gutiérrez ha destacado la fortaleza del tallo de las cebadas híbridas, así como que son cultivos muy sanos (sin haber hecho tratamiento alguno).

Respecto al encamado (dada la altura que adquiere la cebada híbrida), señala que no debe tener problemas en este sentido, aunque llueva mucho, gracias a la resistencia y flexibilidad del tallo.

Ha reconocido que sí puede haber algún problema de encamado a la salida del invierno, cuando el cultivo alcanza hasta un metro de altura.

Más información, en el video de la Red Arax siguiente:

24 de mayo de 2021

Otras noticias

Almozara Editorial y DPZ presentan el libro “Tesoros gastronómicos de la provincia de Zaragoza, en la mesa”

La Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) ha sido el escenario de presentación de libro “Tesoros gastronómicos de la provincia de Zaragoza, en la mesa”, coeditado por la Diputación y Almozara Editorial. Se divide en diez capítulos protagonizados por otros tantos productos o sectores agroalimentarios de la provincia: el queso y otros derivados lácteos; el vino; el aceite de oliva virgen extra; jamón, embutidos y otras conservas cárnicas; miel y mermeladas; chocolate, frutas de Aragón y otros dulces especiales; espárragos y otras conservas vegetales; cerveza y vermut; pasta; y pan y repostería tradicional.

Cristina Arguilé, autora de los textos, señala que en este libro “hemos querido reflejar la riqueza de la despensa zaragozana, a través de la descripción de los productos elaborados que, por su singularidad, tradición, importancia económica o calidad diferenciada, y en muchos casos por todos estos motivos, mejor representan la agroalimentación zaragozana”.

Explica que, “con los quesos, vinos, aceites de oliva, conservas vegetales, embutidos… como hilos conductores, el lector emprenderá un viaje que llega a todos los territorios de la provincia y recorre la diversidad de sus paisajes (reflejando la huella que la transformación de alimentos del campo y de la granja ha dejado en nuestra historia, cultura e idiosincrasia), hasta el lugar donde estos productos alcanzan su máxima expresión, los restaurantes del mundo rural”.

Cristina Arguilé añade que esta obra “es un homenaje a los hombres y mujeres que trabajan en el medio rural, porque fueron, son y serán personas esenciales, ya que satisfacen la más elemental de las necesidades humanas, la de la nutrición, y ofrecen auténticos placeres gastronómicos que hacen nuestra vida mucho más llevadera; y, además de alimentar nuestros cuerpos y espíritus, nutren nuestros pueblos, un mundo rural que sólo se mantiene si se habita, se vive y se trabaja”.

27 de octubre de 2021 |
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