El ingeniero agrónomo y director de la Escuela Politécnica Superior de Huesca, Javier García Ramos, es el autor del artículo “Agricultura de precisión, el inicio de la digitalización del campo”. Allí expone cómo el uso de determinada tecnología en la racionalización de la actividad agrícola puede repercutir positivamente en la competitividad y rentabilidad de una explotación. Afirma que la agricultura de precisión lleva un nivel más avanzado de implantación en explotaciones amplias de cultivos extensivos y en fincas de mayor rentabilidad económica, como viñedos.
Javier García Ramos expone que la agricultura de precisión consiste en la captación de datos en la parcela de cultivo para su posterior análisis, el cual servirá de base para realizar una gestión diferenciada de cada zona de la explotación. Señala, en términos coloquiales, que consiste en pasar del “café para todos” al “dar a cada planta o zona de parcela lo que necesita”.
Sensores, GPS,… sirven para elaborar mapas agronómicos de cada parcela de cultivo, con datos sobre textura y humedad del suelo, contenido de materia orgánica, vigor y rendimiento del cultivo,… Por medio de la maquinaria agrícola adecuada (e incluso con la robótica) se realiza un aporte de insumos personalizado: Semilla, fertilizante, riego, fitosanitarios,…
Javier García Ramos añade que la tecnología necesaria ya existe en el mercado; sin embargo, la puesta en práctica de la agricultura de precisión de forma exitosa no es tan sencilla. El motivo de esta dificultad se encuentra en la enorme variabilidad que hay en una explotación, en materia de suelos, cultivos, disponibilidad de agua, plagas, enfermedades,… Concluye, por ello, que es muy necesario el concurso de conocimientos agronómicos.
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Huesca La Magia dedica un reportaje a los diez pueblos de colonización que hay en Los Monegros
DIARIO DEL CAMPO
“Los diez pueblos de colonización de Los Monegros. Datos curiosos de las poblaciones que nacieron de cero” es el título del reportaje que publica la página web de Huesca La Magia. Surgieron de la nada a mediados del siglo XX y atesoran un buen número de detalles curiosos.
Se asentaron en el territorio de forma paralela a la llegada del agua, que circulaba por el canal de Monegros. Nacieron como consecuencia de la necesidad de poblar las miles de hectáreas de terreno que se transformaban en regadío. Fue una iniciativa del Instituto Nacional de Colonización, en los tiempos de Francisco Franco.
Se crearon en toda España unos trescientos pueblos, de los cuales diez están en la comarca de Los Monegros. Son Frula, Sodeto, Montesusín, Valfonda de Santa Ana, Curbe, Orillena, Cantalobos, San Lorenzo del Flumen, Cartuja de Monegros y San Juan del Flumen.
Arquitectos influidos por el racionalismo, caracterizado por sus líneas limpias, sencillas y funcionales, diseñaron la trama de estas localidades, que se situaban a no más de tres kilómetros de las tierras que se entregaban a los colonos y con unos cinco o seis kilómetros de distancia entre unos pueblos y otros.
El urbanismo de todos ellos está marcado por el cruce de las calles principales en una plaza, que aglutina la iglesia, el ayuntamiento y los servicios, como en las ciudades clásicas de Grecia y Roma. Alrededor se plantaron pinares, que servían para frenar el viento.
Huesca La Magia propone un recorrido por los diez pueblos, en formato de reportaje, con textos y fotografías. Y plantea realizar un viaje por ellos, para sumergirse en el territorio monegrino. Indica que para entender el proceso que se vivió a mediados del siglo XX hay que visitar el Centro de Interpretación de la Colonización Agraria, que está en Sodeto.
El reportaje se puede consultar en el enlace siguiente:
https://www.huescalamagia.es/blog/pueblos-de-colonizacion-los-monegros-datos-curiosos/











