El IRTA de Cataluña está trabajando en el uso de sensores y en el análisis por big data para mejorar el proceso de secado de embutidos, como la longaniza, el chorizo y el fuet. Se quiere obtener un programa que mejore la calidad del producto así como la seguridad alimentaria. También se quiere conseguir un ahorro de costes. Desde el citado instituto catalán de investigación se dan los siguientes detalles sobre el trabajo que se está realizando en esta materia, en el marco del proyecto ASSEC4.0:
“La fabricación de embutidos curados como la longaniza, el chorizo o el fuet requiere una maduración en secaderos donde, a partir de ajustar las variables de humedad relativa y temperatura, se extrae parte del agua de estos productos para que se sequen y maduren.
Es una etapa crítica porque los secaderos son espacios muy grandes y la dinámica de fluidos hace que, según dónde esté situada cada pieza de embutido, el proceso de secado sea heterogéneo y algunas piezas queden más húmedas que otras; esto puede aumentar el riesgo de que el producto salga al mercado con un secado deficiente.
Para evitarlo, muchas veces se aplican tratamientos de secado más intensos y/o largos que comportan un gran gasto energético y económico.
El Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA), junto con otros colaboradores, pone en marcha el proyecto ASSEC4.0, en el que, mediante sensores conectados a la nube y el análisis de datos masivos (big data), se estudiará cómo optimizar esta fase de fabricación para que el producto se seque de forma homogénea independientemente de su ubicación en el secadero.
Los resultados se materializarán en el desarrollo de algoritmos de control de proceso que permitirán mejorar la calidad del embutido y la seguridad alimentaria, y a la vez el rendimiento de producción y el ahorro de energía.
El proyecto se llevará a cabo en las instalaciones de la empresa elaboradora de embutidos curados Villamarin, donde se analizará la situación de partida.
Una vez superada esta fase, Tagtio, el colaborador experto en sensórica, instalará el sistema de sensores en el secadero; Delsys, que desarrolla software de gestión alimentaria, diseñará un programa capaz de integrar los datos captados por los sensores de Tagtio, que, finalmente, el IRTA analizará para extraer resultados.
En el proyecto también participa el clúster INNOVAC, que dará apoyo en la gestión y coordinación del proyecto, y que conjuntamente con el clúster FOODSERVICE participará en su difusión”.
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La Diputación Provincial de Huesca recupera, a través de una exposición, la mirada pionera de Lucien Briet sobre el Pirineo altoaragonés y Guara
“El último explorador. Lucien Briet, fotógrafo” es el título de la muestra con la que la Diputación Provincial de Huesca recupera la mirada pionera de este erudito francés sobre el Pirineo altoaragonés y Guara. Se puede visitar en la sala de exposiciones de la citada institución, en la capital oscense, hasta el 2 de agosto de 2026.
Consta de un conjunto de más de doscientas fotografías, así como de planos, libros, grabados, cuadernos de viaje y diversa documentación manuscrita e impresa de las exploraciones de Lucien Briet, uno de los grandes nombres del pirineísmo y de la fotografía de montaña de finales del siglo XIX y comienzos del XX.
Esta exposición sirve para ofrecer una idea de conjunto de la vasta obra de Lucien Briet, tanto de la realizada en la vertiente francesa de los Pirineos como en la española. Enrique Carbó, comisario de la muestra, destaca “la precisión de sus encuadres, la exactitud del punto de vista y la sobria composición de sus imágenes”.
La lectura de la obra Viaje a Monte Perdido, de Louis Ramond de Carbonnières, resultó decisiva para Lucien Briet. Desde niño, siempre estuvo deseoso de conocimiento y de aventuras. Ese espíritu le llevó en agosto de 1889 a tomar en Pierrefitte su primera fotografía de los Pirineos.
El valle de Gavarnie primero, y más tarde el territorio del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, y también el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara recibieron su visita. El trabajo que desarrolló allí le sirvió para dejar una ingente obra gráfica y literaria.
Porque Lucien Briet era ante todo escritor. Escribía mucho pero, paradójicamente, se le conoce más por sus fotografías que por sus textos. Él mismo dijo: “Yo no admito un libro de viajes sin grabados y, sobre todo, sin grabados exactos; toda descripción sincera debe apoyarse sobre una fotografía irrecusable para que se comprenda mejor y más rápidamente”.
El vicepresidente de la Diputación Provincial de Huesca, Ricardo Oliván, destaca que “esta muestra habla de los Pirineos no como frontera, sino como una auténtica conexión cultural, de paisaje, memoria e identidad; Lucien Briet no se limitó a fotografiar montañas, pueblos o caminos, sino que ayudó a fijar una memoria visual del Alto Aragón que hoy tiene un valor patrimonial extraordinario”.
La exposición “El último explorador. Lucien Briet, fotógrafo” es fruto de la colaboración institucional entre la Diputación Provincial de Huesca, el Ayuntamiento de Lourdes y el Consejo del Departamento de Altos Pirineos.
El horario de visita es de 18:00 a 21:00 horas de martes a viernes, y de 12:00 a 14:00 y de 18:00 a 21:00 horas sábados, domingos y festivos.
Además, se ha preparado un programa didáctico para facilitar el acceso a la muestra. Hay actividades para centros educativos y familias; y visitas para público con necesidades especiales, grupos organizados y público individual. Todo ello es gratuito. Para obtener más información y participar hay un correo electrónico y un teléfono de contacto:
Correo electrónico: didactica@dphuesca.es
Teléfono: 636 52 70 37













