Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

sábado, 10 de octubre de 2026

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ICEX España e Interprofesional del Vino se unen para la promoción mundial de este producto

ICEX España (Exportación e Inversiones) y Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) han firmado acuerdo de colaboración para fomentar el conocimiento de los vinos de España en los mercados internacionales, contribuyendo a mejorar su imagen entre profesionales y consumidores de todo el mundo.

El acuerdo contempla impulsar un programa de difusión y formación sobre la excelencia y diversidad de los vinos de España en mercados exteriores, el desarrollo y la participación en campañas de promoción internacional y la realización (por parte de las oficinas económicas y comerciales de España en el exterior) de estudios específicos en países prioritarios.

Además, se incluye la participación en acciones de Foods and Wines From Spain, que es la campaña de promoción que está desarrollando ICEX España en medios internacionales. Allí la gastronomía española es el eje vertebrador; se quiere aprovechar las sinergias que se generan para los vinos españoles.

María Peña, consejera delegada de ICEX España, subraya “la importancia de aunar fuerzas para situar al vino español en lo más alto del escenario internacional, dando a conocer la excelencia y diversidad de los vinos de España, y así construir una potente imagen de marca con la que hacer frente a los retos de futuro”.

Ángel Villafranca, presidente de OIVE, explica que “este convenio se enmarca dentro de la estrategia de promoción exterior que se ha fijado la Interprofesional; el objetivo es mejorar la imagen y aumentar el valor de nuestras exportaciones, y una de las líneas para alcanzar este reto es incrementar el conocimiento de nuestros vinos por parte del cliente internacional”.

En España hay cerca de 3.700 bodegas exportadoras, de las cuales más de 2.100 lo han hecho de forma regular, al menos, en los últimos 4 años, y más de 1.000 cuentan con una facturación en el exterior superior a los 50.000 euros.

España es el primer exportador mundial en volumen y se sitúa en el tercer lugar en términos de valor, con algo más de 3.000 millones de euros facturados en los mercados internacionales en 2019, situándose el vino en el top-5 de los principales productos exportados por la industria agroalimentaria española.

9 de febrero de 2021

Otras noticias

Santa María la Mayor (el Pilar), apuesta de Zaragoza tras su conquista por Alfonso el Batallador

ALBERTO CEBRIÁN

La basílica del Pilar es uno de los iconos de Zaragoza. Está claro que no es un templo medieval, sino posterior. ¿Por qué se puede decir que fue clave para su existencia e, incluso, para la propia devoción a la Virgen el periodo en el que esta ciudad estuvo en manos del rey aragonés Alfonso el Batallador, que la conquistó en 1118?

La respuesta aparece en la novela histórica El Batallador y Granada, obra de quien suscribe, si bien se puede apuntar de forma breve que, hasta ese momento —comienzos del siglo XII—, la gran advocación en Zaragoza había sido la de Santa Engracia, aunque la madre de Jesucristo ya tenía su propio templo.

Éste era la iglesia de Santa María la Mayor, contigua a la domus romana en la que se encontraba la columna de jaspe —el pilar— vinculada, según la tradición cristiana, a la visita de la Virgen. Recuerden que en el año 2040 se cumplirá el segundo milenio de esa efemérides; ya hay carteles alusivos a ello en la basílica del Pilar.

Los citados inmuebles —iglesia y domus— estaban situados junto al río Ebro. El templo era de origen visigótico, el cual podía ser usado y visitado en tiempos de la Zaragoza islámica, llamada por entonces Saraqusta. Ha quedado dicho: podía ser usado y visitado en tiempos islámicos pero no restaurado, por lo que su estado de deterioro fue progresivo.

Cuando Alfonso el Batallador entró en la ciudad, y siendo obispo Pedro de Librana, se adoptaron varias decisiones: una de ellas fue consagrar la mezquita aljama como catedral, en honor a El Salvador en su Epifanía (las obras de remodelación tardarían varias décadas en llegar); recuperar y dignificar la iglesia de Santa María la Mayor; y levantar un templo que estuviese dedicado a María Magdalena.

Con el paso del tiempo, la devoción a la Virgen del Pilar fue en aumento. Felipe IV, en el siglo XVII, la instrumentalizó desde el punto de vista político, como elemento cohesionador de sus territorios, como escenificación de contar en sus dominios con el favor divino y como herramienta de lucha espiritual contra la Reforma protestante.

Tras la conquista de Zaragoza por Alfonso el Batallador, se habilitó un templo románico que tomó el relevo del visigótico; sin embargo, un incendio acaecido en el siglo XV obligó a afrontar la construcción de una nueva iglesia, que sería de estilo gótico-mudéjar y que no resultaría ser la definitiva.

La creciente devoción, ya citada antes, llevó en el siglo XVII a plantear levantar un inmueble mucho mayor. Debía rivalizar con la catedral de El Salvador pero no debía hacerlo en estilo gótico, sino siguiendo los nuevos cánones artísticos, ya que se había entrado en el periodo del Barroco.

El primer arquitecto que acometió esta empresa fue Francisco de Herrera el Mozo, completando la obra Ventura Rodríguez, que introdujo matices neoclásicos. Era el siglo XVIII. Los trabajos de construcción continuarían durante las centurias siguientes: XIX y XX, hasta quedar completamente rematada y tener la estampa actual.

9 de octubre de 2026 |
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