“La bella princesa Pyrene y el héroe griego Heracles (o Hércules, en terminología latina) quedaron hechizados el uno del otro. Fue una historia de amor que quedó truncada al aparecer en escena Gerión, un monstruo de tres cuerpos, que también había quedado seducido por la protagonista de esta historia.
Ante el rechazo de ella y viendo que se escondía en el bosque para huir de este nuevo e indeseado pretendiente, el gigante prendió fuego a la foresta para hacer salir a Pyrene. La princesa, lejos de ceder, se adentró todavía más entre los árboles.
Enterado Heracles de lo que estaba ocurriendo, acudió en socorro de su amada. Sí, logró dar muerte a Gerión pero nada pudo hacer por ella. Pyrene acabó perdiendo la vida.
El semidiós heleno comenzó a colocar grandes piedras sobre el cuerpo de la princesa, a modo de colosal túmulo funerario. Éste llegó a ser tan descomunal que nacieron, roca a roca, los Pirineos. Las lágrimas que había derramado Pyrene se convirtieron en ibones”.
Las versiones de este mito son diversas, aunque la referida en estas líneas es la más extendida. Y bien se puede afirmar que la provincia de Huesca, heredera de Pyrene, conserva en sus montañas la belleza de la princesa.
Los Pirineos, además, vierten sus aguas a través de numerosos ríos por todo el Alto Aragón, generando riqueza en el territorio. Éste lleva poblado desde tiempos remotos y sigue ofreciendo mil y una posibilidades de prosperidad a sus moradores.
Boltaña, en el Sobrarbe, acogió en marzo de 2026 un congreso nacional sobre desarrollo rural y despoblación. Ahí se lanzó la idea de dejar de usar expresiones negativas como “España vacía” y “España vaciada”, sustituyéndolas por mensajes en positivo, relativos a la vida que continúa habiendo, por ejemplo, en esta provincia —la de Huesca— y a las oportunidades que brinda a sus habitantes.
Sobre esta base, he elaborado para Diario del Campo una decena de reportajes sobre todas y cada una de las comarcas altoaragonesas. El resultado de este trabajo, que será publicado a lo largo de este verano, lleva por título genérico el siguiente:
HUESCA, HIJA DE PYRENE. Un territorio siempre vivo.
Continuará.
Este texto es obra de Alberto Cebrián.
Otras noticias
La Diputación Provincial de Huesca entrega en la Federación España de Municipios y Provincias la Declaración de Boltaña
El presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Isaac Claver, y el alcalde de Boltaña, José María Giménez, han entregado esta semana a la presidenta de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), María José García-Pelayo, la Declaración de Boltaña. Es un documento que recoge las conclusiones del V Congreso Nacional de Desarrollo Rural y Despoblación, celebrado en marzo de 2026 en Boltaña. Sintetiza las principales demandas y líneas de actuación consensuadas durante el encuentro.
Isaac Claver realiza la siguiente reflexión al respecto: “El Congreso Nacional de Desarrollo Rural que celebramos en Boltaña fue un ejemplo para España entera, poniendo de manifiesto el trabajo que se lleva a cabo cada día por nuestra gente y las oportunidades que puede ofrecer el medio rural. Porque creemos en nuestros pueblos y creemos en nuestra gente y su futuro, es necesario adaptar la normativa a la realidad de nuestro medio rural y esta Declaración marca una hoja de ruta a seguir, subrayando la necesidad de que las reivindicaciones y propuestas surgidas desde el territorio sean escuchadas por las instituciones para impulsar cambios”.
La Declaración recoge el siguiente decálogo de medidas para afrontar el reto demográfico: “Políticas para el medio rural desde el medio rural, escuchando a las entidades locales; marco normativo específico y estable, adaptado al medio rural mediante un Estatuto Básico de los Municipios de Menor Población; financiación local suficiente, justa y garantizada, con compromiso en los presupuestos generales del Estado y de las comunidades autónomas; fiscalidad propia y adaptada para favorecer la actividad económica, la inversión y generación de oportunidades; simplificar y adaptar la burocracia administrativa para una gestión más sencilla y eficaz; reconocer y reforzar el papel de las diputaciones provinciales, cabildos y consells insulares como instituciones vertebradoras y de cohesión territorial; incorporar el principio de ruralidad de forma transversal en las políticas públicas; políticas europeas que fomenten el relevo generacional, una PAC fuerte y clara, y precios justos para agricultores y ganaderos profesionales; políticas de vivienda en el medio rural para facilitar el acceso, rehabilitación y puesta en uso del parque existente a través de la colaboración entre administraciones; y reforzar un relato positivo del medio rural como activo estratégico, garantizando la igualdad, el equilibrio y la cohesión de España”.















