La Asociación Española de Técnicos Cerealistas (AETC) ha celebrado una nueva sesión on line de las XXXII Jornadas Técnicas. Ha versado sobre la huella de carbono y la neutralidad de emisiones en la cadena de valor cerealista, congregando a cerca de ochenta asistentes virtuales.
Asier Sopelana, partner manager de Factor CO2, expuso la situación actual teórica de la huella de CO2, y los retos globales y nacionales a los que se enfrenta el sector agroalimentario. Afirma: “Las actuales tendencias van en la dirección de reducir la huella de carbono en toda la cadena de valor en su conjunto”.
Jon González, técnico de cereales de Grupo AN, intervino para presentar, a través de la experiencia de esta firma, cómo hacen frente a la huella de carbono, alineados con los nuevos requisitos legales como son la nueva Política Agraria Común (PAC), el Pacto Verde o la iniciativa Farm to Fork.
Otro de los puntos importantes que se trataron en esta jornada fue la certificación en huella de carbono. Olga Rivas, directora técnica y representante legal de Lloyd´s Register, dice que “el cambio climático está en la agenda estratégica de la mayoría de las organizaciones, para lo que es importante la verificación de la huella inicial con el fin de ganar confianza en los datos y establecer la estrategia adecuada”.
El encuentro concluyó con la mesa redonda “Estrategias hacia la neutralidad y la hoja de ruta de futuro de la huella de carbono en la cadena de valor”.
Pilar Galán, jefa de área de la Subdirección General de Cultivos Herbáceos e Industriales y Aceite de Oliva, recalcó en su intervención que “el nuevo marco hacia la neutralidad de emisiones supone nuevas oportunidades como son la concienciación de la sociedad, que ofrecerá nuevos nichos de mercado que debemos saber aprovechar, así como modelos productivos más sostenibles y eficientes que proporcionan mayores márgenes”.
Alberto Ruiz, HSE & Sustainability Manager Nutreco Iberia, afirmó que llevan años trabajando alineados con las estrategias europeas del Green Deal, y en este sentido, “a partir de ahora, nos vamos a centrar en la reducción de emisiones Scope 3 que nos hará ser más eficientes y competitivos al tratarse de un elemento diferenciador respecto a otros agentes de la cadena”.
El director de comunicación y marketing del Grupo Jorge, José Miguel Torrecillas, explicó que en esta firma creen en la sostenibilidad como vehículo hacia un futuro mejor, invirtiendo en investigación, innovación y diversificación: "Nuestro objetivo es reducir el impacto medioambiental, calculando y disminuyendo cada año nuestra huella de carbono”.
Desde el punto de vista de la distribución, Cristina Rodríguez, responsable de sostenibilidad de Eroski, señaló que “el 80 por ciento de los consumidores valora de forma muy importante la sostenibilidad ambiental y social; sólo el 20 por ciento son consecuentes con ello y realizan la compra con criterios de sostenibilidad”.
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Jornada Inspiradora EREA en Grañén: “La economía circular está en el ADN del territorio”
La localidad altoaragonesa de Grañén, en Los Monegros, acogió este pasado jueves, 15 de enero de 2026, la Jornada Inspiradora EREA, organizada por la Fundación Aragón Emprende. El título de la sesión fue “Revolución circular: el medio rural, protagonista del futuro sostenible”.
Se habló de “la sostenibilidad como oportunidad real para generar empleo, fijar población y ser económicamente rentables”. También se dijo que “la economía circular está en el ADN del territorio” y se incidió en “la importancia de la cooperación”.
Carlos Sampériz, alcalde de Grañén, y Jessica Fernández, directora gerente de la Fundación Aragón Emprende, inauguraron esta jornada, pensada para inspirar y tejer nuevas conexiones: “Queremos hacer que lo que pase en nuestros pueblos se vea y se escuche, y que Grañén, en este caso, sea un lugar que sirva como guía para otros”.
Los expertos participantes coincidieron en que “el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN”, y en que “la sostenibilidad puede ayudar a revertir ciertas tendencias, como la despoblación”.
José Ángel Zabalegui, de CERCA Energía, señaló que “cuando una empresa invierte en una instalación fotovoltaica, que tiene una garantía de producción de más de veinticinco años, es que tiene la idea de quedarse, de permanecer en el territorio; ello conlleva contrataciones y una dinamización socioeconómica”.
Tres empresas de la zona —Hormigones Grañén, Ecomonegros y Envases Plásticos de Aragón (Enplater)— expusieron su modo de hacer las cosas, mostrando su apuesta por “una producción más verde y sostenible”.
Olga Cervera, gerente de Hormigones Grañén, aseguró que “trabajamos para controlar y reducir los principales recursos que consumimos, el agua y la electricidad; desde 2018 somos también gestores de residuos”.
Laura Marcén, cofundadora de Ecomonegros, explicó el proceso de recuperación de una variedad tradicional de trigo y su proyecto para reutilizar el excedente de producto: orientar el pan, que no se llega a vender, a la elaboración de migas. Dijo: “Es bueno que otras empresas vean que no pasa nada por ser verde, es decir, que se puede ser sostenible económicamente siendo sostenible medioambientalmente”.
Pere Coll, director de I+D+i de Enplater, defendió “el uso de los plásticos en la protección de los alimentos”, e insistió en que “la producción trata de ser lo más sostenible posible, reduciendo el peso del producto o utilizando un veinte por ciento de energía proveniente de placas fotovoltaicas”.
Los expertos, a modo de cierre, expusieron que “los retos del sector sólo pueden superarse mediante la cooperación: compartir experiencias, herramientas y formación”. Y subrayaron “la necesidad de educar en sostenibilidad desde las escuelas, para vencer la desconfianza, reducir el desconocimiento y favorecer cambios de mentalidad en empresas y ciudadanos”.










