Es en lo que incide el Gobierno de España, que reunido en Consejo de Ministros analizaba el informe presentado por el ministro Luis Planas sobre la Mesa de Diálogo Agrario recién constituida. Fortalecer la posición negociadora en la cadena alimentaria y en los mercados se convierte en el gran reto y en la tabla de salvación de este sector que continúa con sus movilizaciones.
El Gobierno de España, ante la situación generada, habla de medidas como la reforma de la ley de la cadena alimentaria, la modificación de la ley de organizaciones interprofesionales y el incremento de la dimensión cooperativa.
El Ministerio de Agricultura reconoce el problema de la volatilidad de los precios y de la disminución de los márgenes comerciales. Añade que esta situación no sólo se está dando en España sino que también afecta a otros países comunitarios como Países Bajos, Francia y Alemania.
En la próxima semana se reunirá el Observatorio de la Cadena Alimentaria; precisamente en cuanto a la modificación de la ley de la cadena alimentaria se está trabajando en una propuesta cuyos principales aspectos son:
– El establecimiento de una relación más precisa de las prácticas comerciales prohibidas (con la trasposición de la directiva comunitaria sobre prácticas comerciales desleales).
– La regulación contra la destrucción del valor de los productos agrarios (conocido como venta a pérdidas).
– La obligatoriedad de incluir el coste de producción como factor para el establecimiento de los precios en los contratos agrarios.
– Y la publicidad de las sanciones impuestas a las empresas que incumplan la normativa en los contratos con agricultores y ganaderos.
Respecto a la dimensión y potencial negociador del agro el Ministerio recuerda los principales datos: “En España hay unos 800.000 productores, unas 4.000 cooperativas agrarias y, siendo el cuarto país en producción agroalimentaria de la Unión Europea, no hay ninguna cooperativa española entre las 50 primeras de Europa”.
El ministro Luis Planas va a reunirse con los sectores que más dificultades están teniendo, como el del aceite de oliva y el de frutas y hortalizas.
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Jornada Inspiradora EREA en Grañén: “La economía circular está en el ADN del territorio”
La localidad altoaragonesa de Grañén, en Los Monegros, acogió este pasado jueves, 15 de enero de 2026, la Jornada Inspiradora EREA, organizada por la Fundación Aragón Emprende. El título de la sesión fue “Revolución circular: el medio rural, protagonista del futuro sostenible”.
Se habló de “la sostenibilidad como oportunidad real para generar empleo, fijar población y ser económicamente rentables”. También se dijo que “la economía circular está en el ADN del territorio” y se incidió en “la importancia de la cooperación”.
Carlos Sampériz, alcalde de Grañén, y Jessica Fernández, directora gerente de la Fundación Aragón Emprende, inauguraron esta jornada, pensada para inspirar y tejer nuevas conexiones: “Queremos hacer que lo que pase en nuestros pueblos se vea y se escuche, y que Grañén, en este caso, sea un lugar que sirva como guía para otros”.
Los expertos participantes coincidieron en que “el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN”, y en que “la sostenibilidad puede ayudar a revertir ciertas tendencias, como la despoblación”.
José Ángel Zabalegui, de CERCA Energía, señaló que “cuando una empresa invierte en una instalación fotovoltaica, que tiene una garantía de producción de más de veinticinco años, es que tiene la idea de quedarse, de permanecer en el territorio; ello conlleva contrataciones y una dinamización socioeconómica”.
Tres empresas de la zona —Hormigones Grañén, Ecomonegros y Envases Plásticos de Aragón (Enplater)— expusieron su modo de hacer las cosas, mostrando su apuesta por “una producción más verde y sostenible”.
Olga Cervera, gerente de Hormigones Grañén, aseguró que “trabajamos para controlar y reducir los principales recursos que consumimos, el agua y la electricidad; desde 2018 somos también gestores de residuos”.
Laura Marcén, cofundadora de Ecomonegros, explicó el proceso de recuperación de una variedad tradicional de trigo y su proyecto para reutilizar el excedente de producto: orientar el pan, que no se llega a vender, a la elaboración de migas. Dijo: “Es bueno que otras empresas vean que no pasa nada por ser verde, es decir, que se puede ser sostenible económicamente siendo sostenible medioambientalmente”.
Pere Coll, director de I+D+i de Enplater, defendió “el uso de los plásticos en la protección de los alimentos”, e insistió en que “la producción trata de ser lo más sostenible posible, reduciendo el peso del producto o utilizando un veinte por ciento de energía proveniente de placas fotovoltaicas”.
Los expertos, a modo de cierre, expusieron que “los retos del sector sólo pueden superarse mediante la cooperación: compartir experiencias, herramientas y formación”. Y subrayaron “la necesidad de educar en sostenibilidad desde las escuelas, para vencer la desconfianza, reducir el desconocimiento y favorecer cambios de mentalidad en empresas y ciudadanos”.










