El VIII Foro Nacional de Desarrollo Rural, organizado por el Colegio de Ingenieros Agrónomos de Aragón, Navarra y País Vasco, y celebrado en Zaragoza del 26 al 28 de abril, abordó la importancia de la agricultura de precisión para incrementar la productividad y la sostenibilidad en las explotaciones agrícolas. Javier García Ramos, director de la Escuela Politécnica Superior de Huesca, incidió en que “la tecnología, digitalización y asesoramiento son claves para conseguir hacer frente a los retos de la seguridad alimentaria y de la sostenibilidad”.
Uno de los elementos más importantes que intervienen en la agricultura es el suelo. David Erice, del gabinete técnico de UPA, expuso los detalles del grupo operativo MOSOEX, centrado en el estudio de los suelos. Dijo que hay que seguir analizándolos, lo mismo que su comportamiento, dada su complejidad y la relevancia que tienen. En muchos casos los suelos sufren la erosión y la pérdida de materia orgánica. Ello se traduce en mermas productivas. Hay prácticas agrícolas que permiten revertir la situación: reducir la acción mecánica sobre el suelo a través de la siembra directa, incorporación de materia orgánica a los suelos, rotación de cultivos, agricultura ecológica y reducir el tiempo con el suelo desnudo.
Otro de los elementos vitales en la agricultura es la sanidad vegetal, algo que hay que cuidar en extremo en cualquier explotación agrícola. Uno de los grupos operativos participante en el VIII Foro Nacional de Desarrollo Sostenible fue MELOCOTÓN 4.0. Habló de él Jesús Val, director de la EEAD-CSIC. El cultivo del melocotón, tan importante para el valle del Ebro y Aragón, es sensible a la mancha corchosa, que acarrea pérdidas productivas. Las imágenes espectrales tomadas desde un dron y el riego deficitario controlado pueden reducir la incidencia de la mancha corchosa, el destrío y las pérdidas de cosecha.
Hay sectores agrícolas que pueden tener recorrido en Aragón y España, como es el caso de los aceites vegetales y en concreto el de girasol, respecto al que este país es deficitario. De ello se ocupa el grupo operativo OLEOPRECISIÓN, del que habló Miguel Gutiérrez, coordinador Agro España-Grupo Sovena. La tecnología puede permitir que los agricultores optimicen sus explotaciones para conseguir una mayor productividad en pipa de girasol.
Las nuevas tecnologías también pueden ayudar a conseguir los retos medioambientales que establece Europa para la agricultura, como por ejemplo la reducción del uso de productos fitosanitarios. GOPHYTOVID es un grupo operativo que ha abordado esta cuestión. Emilio Gil, perteneciente a la Universidad Politécnica de Cataluña, indica que los drones y los sistemas informáticos son herramientas que permiten cumplir con el objetivo de reducir el uso de fitosanitarios en viticultura.
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El X Foro Nacional de Desarrollo Rural aborda en Zaragoza la importancia de ganar dimensión en la empresa y de planificar el patrimonio familiar y agrario
Las dos primeras mesas técnicas del X Foro Nacional de Desarrollo Rural han abordado en el salón de actos de Feria de Zaragoza este miércoles, 11 de febrero de 2026, la “Geopolítica de los sistemas agroalimentarios” y la “Planificación fiscal y patrimonial en la empresa agraria”. Se ha incidido en la importancia de ganar dimensión empresarial y de planificar el patrimonio familiar y agrario.
El mundo de la empresa ha estado representado por Ángel Vallín, director comercial de Frutaria y Frutaria Innovación. Ha hablado sobre “la apuesta de esta firma por la innovación varietal, primando el sabor de la fruta, con la idea de activar su consumo a través del gusto, sin olvidar la buena apariencia del producto”.
Ha indicado que “el consumo de fruta ha sufrido un retroceso, motivado, según dicen los propios consumidores, por el precio, percepción negativa de su calidad y exceso de competencia de otros productos en los lineales”. Por ello, “es importante revertir la tendencia, para lo que es fundamental el concurso de la excelencia en la producción”.
Ignacio Atance, director del Servicio de Estudios de la Fundación Grupo Cajamar, ha analizado, por su parte, cómo está el sector agroalimentario en el momento presente. Dice que “la situación macroeconómica no es un problema hoy en día; otra cosa es cuando descendemos a la microeconomía, en la que encontramos explotaciones envejecidas, con problemas formativos y con elevados costes laborales”.
Indica que “hay que ganar dimensión empresarial, ya que la falta de tamaño no nos puede condicionar; la integración permite aumentar la estabilidad”. Añade a ello que “el carácter internacional de una firma, tanto en los suministros como en las ventas, ayuda a afrontar los retos actuales y futuros, aunque hay que tener en cuenta el oportuno cuidado con el riesgo-país de cada Estado”.
El gerente comercial de Negocio Agroalimentario de Ibercaja, José Antonio Domínguez, ha coordinado la mesa técnica sobre “Planificación en la empresa agraria”, enlazando con lo apuntado anteriormente, en el sentido de que “estamos obligados en las explotaciones agrarias a aumentar en tamaño, lo cual debe contar con una buena planificación”.
Se ha incidido mucho en ese término: planificación. Ésta debe ser financiera pero también fiscal, patrimonial y a la hora de acometer el relevo generacional. Y no debe improvisarse, sino que se debe recabar información, analizarla y reflexionar sobre ello para una adecuada toma de decisiones.
Juan Linares, director de la Asesoría Fiscal de Ibercaja, se ha centrado en el proceso de transmisión de una explotación agraria de una generación a otra. Ha dicho que “es algo que se debe planificar con perspectiva y a largo plazo”.
Recomienda a padres e hijos a hablar, teniendo en cuenta la esperanza de vida actual, la vocación de los herederos,… Y aconseja introducir buenas dosis de meditación al respecto. Es rotundo al afirmar que “los beneficios no sólo serán económicos, sino que además redundará en algo muy importante: la paz familiar”.















