Se ha celebrado Consejo de Ministros de Agricultura de la Unión Europea. Se ha aprobado la simplificación de la Política Agraria Común (PAC). La Comisión Europea ha propuesto la aplicación retroactiva desde el 1 de enero de 2024. El ministro español Luis Planas dice que “todo ello va a dar seguridad jurídica a los agricultores en esta campaña 2024”.
El Ministerio de Agricultura indica que “algunas de las flexibilidades son importantes para España, como las modificaciones en las Buenas Condiciones Agrarias y Medioambientales relativas a la cobertura mínima del suelo, la rotación de cultivos y las superficies no productivas”.
Añade que, “para que estos cambios se implanten con rapidez, el Consejo ha acordado remitir ya al Parlamento Europeo la propuesta de la Comisión para acelerar su tramitación y que pueda publicarse en mayo en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE)”.
Otras noticias
Asociación de Comercio de Cereales de España: “La cosecha cae tras el récord del año pasado pero se mantiene en registros comparables a la media histórica”
La Asociación de Comercio de Cereales y Oleaginosas de España (ACCOE) presenta una nueva estimación de cosecha de cereales de invierno, relativa a este 2026: “Las previsiones iniciales empeoran, cayendo la recolección en un veintinueve por ciento en comparación con el año pasado; no obstante, se mantiene en registros propios de la media histórica”. El informe continúa diciendo: “Va a haber una producción de casi quince millones y medio de toneladas de cereal de invierno. La cebada sigue siendo el cultivo mayoritario, mientras que el trigo duro acusa la caída más importante. Castilla y León es el motor cerealista de España, concentrando, junto con Castilla-La Mancha y Aragón, más del setenta por ciento de la producción”.
La conclusión que presenta ACCOE sobre la evolución de esta campaña es la siguiente: “Refleja la típica volatilidad climática que caracteriza la agricultura española de secano. Los datos confirman que estamos ante un año de corrección natural. Sin embargo, este descenso de la producción nacional implicará recurrir en mayor medida al exterior para cubrir las necesidades de materias primas del país, lo que activará los flujos de importación, pondrá en valor las redes logísticas que los operadores han consolidado a lo largo de los años y obligará a todos los componentes de la cadena de producción y valor a estar muy pendientes de los mercados internacionales”.













