El consejero de Agricultura del Gobierno de Aragón, Joaquín Olona, muestra su conformidad con la petición del Ministerio de Agricultura a la Comisión Europea en el sentido de activar la reserva de crisis y la asignación de fondos adicionales a dicha reserva por la situación de sequía. Es un asunto que se ha abordado en la Conferencia Sectorial de Agricultura. El consejero dice que ello “responde a lo que en Aragón estamos defendiendo en orden de prioridad y que tiene que ver con garantizar todo lo que son fondos europeos, empezando por la Política Agraria Común (PAC)”.
Joaquín Olona muestra también su satisfacción con la propuesta de flexibilización de la PAC: “Debemos garantizar que podemos pagar la PAC, eximiendo a los agricultores de las exigencias vinculadas al cumplimiento de resultados como consecuencia de la sequía, y abordando la flexibilización en relación a la aplicación de los ecoesquemas, puesto que estos suponen el veintitrés por ciento de la PAC, ante las siembras de primavera y otoño que en muchos sitios no se van a poder realizar”.
En el reparto de fondos de la Conferencia Sectorial, Aragón ha recibido algo más de veinte millones de euros. De ellos, destaca la asignación de quince millones y medio del Programa de Desarrollo Rural (PDR). El consejero destaca igualmente la partida de dos millones de euros para los programas de promoción del vino en mercados de terceros países del ejercicio FEAGA 2024.
El resto del reparto lo componen las líneas de calidad de las variedades vegetales y certificación de los materiales de reproducción, razas autóctonas, control de rendimiento lechero, fomento de la apicultura, refuerzo de los sistemas de capacitación y bioseguridad en viveros y en centros de limpieza y desinfección, prevención y lucha contra plagas, programas estatales de erradicación de enfermedades animales y reparto de fondos comunitarios para el curso 2023-2024 correspondientes al programa escolar de consumo de frutas, hortalizas y leche.
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Jornada Inspiradora EREA en Grañén: “La economía circular está en el ADN del territorio”
La localidad altoaragonesa de Grañén, en Los Monegros, acogió este pasado jueves, 15 de enero de 2026, la Jornada Inspiradora EREA, organizada por la Fundación Aragón Emprende. El título de la sesión fue “Revolución circular: el medio rural, protagonista del futuro sostenible”.
Se habló de “la sostenibilidad como oportunidad real para generar empleo, fijar población y ser económicamente rentables”. También se dijo que “la economía circular está en el ADN del territorio” y se incidió en “la importancia de la cooperación”.
Carlos Sampériz, alcalde de Grañén, y Jessica Fernández, directora gerente de la Fundación Aragón Emprende, inauguraron esta jornada, pensada para inspirar y tejer nuevas conexiones: “Queremos hacer que lo que pase en nuestros pueblos se vea y se escuche, y que Grañén, en este caso, sea un lugar que sirva como guía para otros”.
Los expertos participantes coincidieron en que “el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN”, y en que “la sostenibilidad puede ayudar a revertir ciertas tendencias, como la despoblación”.
José Ángel Zabalegui, de CERCA Energía, señaló que “cuando una empresa invierte en una instalación fotovoltaica, que tiene una garantía de producción de más de veinticinco años, es que tiene la idea de quedarse, de permanecer en el territorio; ello conlleva contrataciones y una dinamización socioeconómica”.
Tres empresas de la zona —Hormigones Grañén, Ecomonegros y Envases Plásticos de Aragón (Enplater)— expusieron su modo de hacer las cosas, mostrando su apuesta por “una producción más verde y sostenible”.
Olga Cervera, gerente de Hormigones Grañén, aseguró que “trabajamos para controlar y reducir los principales recursos que consumimos, el agua y la electricidad; desde 2018 somos también gestores de residuos”.
Laura Marcén, cofundadora de Ecomonegros, explicó el proceso de recuperación de una variedad tradicional de trigo y su proyecto para reutilizar el excedente de producto: orientar el pan, que no se llega a vender, a la elaboración de migas. Dijo: “Es bueno que otras empresas vean que no pasa nada por ser verde, es decir, que se puede ser sostenible económicamente siendo sostenible medioambientalmente”.
Pere Coll, director de I+D+i de Enplater, defendió “el uso de los plásticos en la protección de los alimentos”, e insistió en que “la producción trata de ser lo más sostenible posible, reduciendo el peso del producto o utilizando un veinte por ciento de energía proveniente de placas fotovoltaicas”.
Los expertos, a modo de cierre, expusieron que “los retos del sector sólo pueden superarse mediante la cooperación: compartir experiencias, herramientas y formación”. Y subrayaron “la necesidad de educar en sostenibilidad desde las escuelas, para vencer la desconfianza, reducir el desconocimiento y favorecer cambios de mentalidad en empresas y ciudadanos”.












