Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

domingo, 5 de febrero de 2023

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Es necesario combinar tecnología y agronomía en el regadío para conseguir ser competitivos y eficientes

Es uno de los mensajes que se han lanzado en el XXXVIII Congreso Nacional de Riegos, organizado por la Asociación Española de Riegos y Drenajes (AERYF). Se ha celebrado en Cartagena (Murcia). Allí se han dado cita centenar y medio de investigadores, técnicos de empresas del sector, y representantes de comunidades de regantes y administraciones públicas. Ha acogido un foro empresarial de innovación con ponencias de una decena de compañías tecnológicas sobre soluciones para el ahorro energético e hídrico, así como para la transformación digital en la agricultura.

Alejandro Pérez Pastor, investigador de la Politécnica de Cartagena, ha apuntado que “la tecnología sin los conocimientos agronómicos no es suficiente, ya que se necesitan la una de la otra para la toma de decisiones con respecto al riego aplicado en los cultivos y para lograr los objetivos de respeto al medio ambiente y de competitividad de nuestra agricultura”.

Investigadores agrónomos han expuesto sus estudios sobre agrohidrología y agronomía del riego, recuperación de suelos marinos, aprovechamiento de aguas subterráneas y riesgos de la utilización de aguas residuales regeneradas, entre otros temas. Las sesiones científicas del congreso han abordado también cuestiones como el riego de precisión, la teledetección y los sensores en el regadío, y la impermeabilización y cobertura de las balsas de riego.

Ha participado en este congreso la directora general de Desarrollo Rural, Innovación y Formación Agroalimentaria (del Ministerio de Agricultura), Isabel Bombal. Ha recordado que las inversiones en modernización de regadíos contempladas en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia ascienden a 563 millones de euros, con el objetivo de “reducir el consumo de agua en la agricultura, consolidar una producción de alimentos sostenible y competitiva, y mejorar la eficiencia energética”. Esos 563 millones de euros corresponden al ochenta por ciento del coste de los proyectos, con lo que la inversión total (sumando la aportación de los regantes) se situará por encima de setecientos millones de euros.

5 de noviembre de 2021

Otras noticias

La superficie de cultivo en España se mantiene estable por encima de los 16,8 millones de hectáreas

La superficie de cultivo en España se mantuvo estable en 2022, con un total de 16.830.738 hectáreas, apenas un 0,42 por ciento menos que en el año anterior, según los datos provisionales de la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivo de España (Esyrce), publicada por el Ministerio de Agricultura. Se observa un incremento de las superficies de girasol, colza y, en menor medida, cultivos leñosos, excepto viñedo y olivar.

La superficie dedicada a tierras de cultivo presenta un ligero descenso. En 2022 se situó en 16.830.738 hectáreas. Del total de esta superficie, 11.309.264 hectáreas corresponden a tierra arable (cultivos herbáceos y barbechos), 5.375.463 a cultivos leñosos y 146.011 a otras tierras de cultivo.

En el grupo de los cereales en general, se produce un descenso en su conjunto del 3,64 por ciento. Salvo el trigo, desciende la superficie de todos los cereales de invierno. Arroz y maíz presentan la menor superficie de los últimos dieciocho años, como consecuencia, probablemente, de la situación provocada por la sequía sufrida en la campaña. El sorgo, a pesar del fuerte incremento porcentual, no llega a las tres mil hectáreas de aumento en valor absoluto.

Las leguminosas grano son, junto con los cultivos industriales y los tubérculos, el grupo de cultivos herbáceos que aumenta su superficie respecto al año anterior.

Los cultivos industriales son el grupo de cultivo que más aumenta porcentualmente la superficie en 2022. Girasol y colza aumentan en más de doscientas mil hectáreas en su conjunto. Sin embargo, los cultivos de regadío muestran un fuerte descenso como consecuencia de la sequía sufrida.

En el grupo de las plantas forrajeras, la superficie total desciende un 0,87 por ciento, destacando la alfalfa, el maíz forrajero y otras con destino forrajero, entre las que se encuentran remolacha y nabo, coles y berzas, y otras plantas de escarda. Tan sólo la veza forrajera y otros cereales para forraje aumentan la superficie respecto al año anterior.

En el grupo de los cultivos leñosos es de destacar el progresivo aumento de prácticamente todas las especies del grupo, exceptuando viñedo, olivar y otros leñosos. Viñedo y olivar descienden muy levemente, arrastrados por el descenso de la uva para vinificación y aceituna para aceite.

Dentro de otros cultivos leñosos, el algarrobo muestra un mayor descenso porcentual. En su conjunto, los cultivos leñosos aumentan un 0,27 por ciento su superficie respecto al 2021 y destaca el incremento de los frutales no cítricos. Dentro de estos, el almendro y el pistacho son los que más crecen, seguidos, en menor medida, por melocotonero-nectarina y aguacate. Respecto a los frutales no cítricos, desciende el manzano, caqui, kiwi y mango, entre los subtropicales; y avellano en frutos secos. Dentro de los frutales cítricos aumentan naranjo y limonero.

3 de febrero de 2023 |
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