Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

domingo, 27 de noviembre de 2022

Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

domingo, 27 de noviembre de 2022

Equilibrar las cantidades de hierro y fósforo provoca una fertilización más eficiente

Es lo que ha estudiado el grupo de fisiología vegetal de la Universidad de Córdoba. Incide en la importancia de una interacción entre el hierro y el fósforo, del equilibrio entre nutrientes (que hace que las plantas crezcan adecuadamente), y de evitar la sobrefertilización (que provoca impactos ambientales y que los costes del agricultor no se optimicen).

Los investigadores argumentan que, a la hora de fertilizar, es importante conocer las interacciones entre distintos nutrientes.

En el caso del fósforo y el hierro, básicos para la vida de la planta, la sobrefertilización o deficiencia de uno de ellos puede tener efectos negativos sobre el otro.

Por ejemplo, cuando hay deficiencia de fósforo, el vegetal acumula tanta cantidad de hierro que llega a ser tóxico, y de repente la planta tiene dos problemas: La falta de fósforo y como consecuencia la saturación de hierro.

Conocer estas interacciones a fondo ha sido el objetivo del grupo de fisiología vegetal de la Universidad de Córdoba, liderado por el catedrático Javier Romera.

En este trabajo han abordado los últimos avances en el conocimiento sobre las estrategias de las plantas para hacer frente a las deficiencias de hierro o fósforo, analizando las similitudes y diferencias entre ellas, y teniendo en cuenta las interacciones entre señales que regulan esas respuestas, como el etileno y el óxido nítrico.

La investigadora María José García señala la importancia de algunos factores de transcripción (elementos encargados de regular la expresión de los genes) que están implicados tanto en las respuestas a la falta de hierro como a la de fósforo.

El equipo ha profundizado en uno de esos factores de transcripción: EIN3 (relacionado con el etileno), clave para regular las respuestas a ambas deficiencias.

Aunque la regulación de los genes relacionados con estas respuestas no se conoce totalmente, el etileno y el óxido nítrico se han involucrado en la activación de genes relacionados tanto con respuestas a la deficiencia de hierro como a la de fósforo.

Son dos elementos clave en la activación de las respuestas de las plantas a la falta de nutrientes y en este trabajo se profundiza en su papel en relación a la deficiencia de hierro y de fósforo.

El etileno es una molécula simple con una vida compleja” resalta Javier Romera, quien junto a su grupo descubrió en 1994 el papel que tenía el etileno en la activación de las respuestas de las plantas para conseguir hierro.

Posteriormente, en 2007, el grupo argentino del doctor Lamattina llegó a las mismas conclusiones que el grupo de la Universidad de Córdoba, pero con el óxido nítrico.

El catedrático señala que, “si estas dos sustancias hacen lo mismo, nos planteamos cómo sería la interacción entre ellas”.

Tras analizar esta relación, han visto cómo el etileno y el óxido nítrico se refuerzan, es decir, se inducen mutuamente para activar las respuestas. Esta actuación conjunta hace que sean necesarios ambos, por lo que con sólo bloquear uno de ellos se anulan las respuestas.

Este equipo de investigación concluye que “comprender mejor los mecanismos implicados en la nutrición de las plantas puede contribuir a obtener variedades más eficientes y a un manejo más racional de la fertilización”.

Y que “alimentando mejor a las plantas y manteniendo el equilibrio en sus nutrientes se minimizan impactos ambientales derivados de la sobrefertilización y se ahorran costes para el agricultor”.

13 de julio de 2021

Otras noticias

Lasca Negra, de Zaragoza, cumple cinco años y muestra más de un centenar de referencias de trufa negra

María Jesús Blanco es la propietaria de Lasca Negra, establecimiento que se presenta como el único de Zaragoza especializado en trufa negra. Dice que “buscar la excelencia y la transparencia, y no utilizar aromas artificiales en los productos de cercanía elaborados con trufa negra fueron los objetivos cuando, hace cinco años, decidí emprender este negocio”. Señala: “Para mí es fundamental que el consumidor tenga toda la transparencia e información posible del producto que va a comprar, y le ayudamos a tener un consumo más responsable”.

La propietaria de Lasca Negra explica que “en este establecimiento fomentamos los alimentos de ámbito local y nos encanta descubrir, a todo el que decide entrar en nuestra casa, los maravillosos productos que tenemos en Aragón, sobre todo la trufa negra, y también en León; yo soy leonesa y en Lasca Negra no pueden faltar los productos de mi tierra”.

María Jesús Blanco recuerda que “Lasca Negra surgió de la necesidad de dar a conocer la trufa negra en un territorio del que es el mayor productor mundial: Aragón”. Añade que “la mayoría de la Tuber melanosporum o trufa negra de invierno de aquí se exporta a Francia y Reino Unido, donde aquellos que la compran la aprecian y la conocen más que en nuestra propia tierra”.

Concluye que “muchas veces, cuando te regalan una trufa, no sabes qué hacer con ella ni cómo utilizarla, cocinarla o conservarla; por eso, intentamos educar al consumidor, y siempre le aconsejamos que, antes de comprar algo con trufa, lea bien la etiqueta porque muchas veces contienen aromas artificiales o trufas que no son Tuber melanosporum”.

25 de noviembre de 2022 |
Ir a Arriba