Catorce pequeñas y medianas empresas de Aragón han participado en el proyecto EMBRACE, impulsado por la Sociedad Aragonesa de Gestión Agroambiental (SARGA). Es una iniciativa de cooperación que se encuadra en el programa Interreg Med. Se ha trabajado en la aplicación de los principios de la economía circular en el sector agroalimentario.
Las 14 empresas que han formado parte de este proyecto son: De Molina, Azafrán de Teruel La Carrasca, Agrícola Gil, Taisi, Fontecabras, Pastelerías Manuel Segura, Cervezas Borda, Agrolácteos La Litera, Ecomonegros, Ecohelp Waste Management (EWM), Chenta Pirineo, Carnísima, Encantado de Comerte, y Guomango.
Laura Marcén, gerente de Ecomonegros, indica que “siempre hemos tenido en cuenta la economía circular, sin saber que se llamaba así; ahora, cada vez que implantamos un producto nuevo, un proceso nuevo o incluso en la contratación, tenemos muy en cuenta el sistema de economía circular que nos enseñaron”. Y añade: “Esto nos está haciendo mejorar, ya que nos va a permitir ser más rentables”.
La mayoría de las empresas que han participado se han dado cuenta, al final de todo el proceso, de que ya estaban aplicando la economía circular; por ejemplo, con la reutilización de residuos. Todas destacan la buena experiencia que han vivido, y que le ven un futuro prometedor a la economía circular.
Concha Molina, una de las propietarias de De Molina, confía en el futuro de la economía circular, aunque, según apunta, hay que darla a conocer más. Dice: “Entre todos empujamos un poco a que esto avance, a que no se quede sólo en un concepto; yo le veo salida, le veo futuro”.
Otra empresa participante es Conservas Taisi, que ya lleva tiempo implicada en este tipo de proyectos. Alberto Pablo Torres, en representación de esta firma, señala que “las acciones de economía circular no sólo las hacen al final de la producción para solucionar problemas sino que se valora toda la cadena de producción y se tienen en cuenta desde el diseño del producto".
Y añade: “Algunas de las acciones que realizamos en Taisi sobre economía circular son el aprovechamiento de subproductos que usamos como materias primas en otras partes de nuestros procesos, dándoles una segunda vida a materias que eran descartados en la cadena de producción”.
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X FNDR: “La agricultura debe aprovechar la revolución tecnológica que está viviendo pero precisará de profesionales formados y con capacidades”
“La tecnología, en forma de inteligencia artificial y robótica, se presenta como una herramienta y una oportunidad para el agro y el medio rural; no obstante, va a precisar de profesionales formados y con capacidades”. De ello se habló en el X Foro Nacional de Desarrollo Rural, celebrado en Zaragoza hace algunas semanas, en el marco de la Feria Internacional de Maquinaria Agrícola (FIMA).
La cuarta mesa técnica llevó por título “Agenda tecnológica, nuevos técnicos y nuevas tecnologías en el medio rural”. Fue coordinada por Javier García Ramos, catedrático de la Escuela Politécnica Superior de Huesca. Participaron Gonzalo Martín, Chief Product & Strategy Officer de Hispatec Agrointeligencia; Fernando Cuervo, director general de KUHN Ibérica; y Constantino Valero, catedrático de la Universidad Politécnica de Madrid.
La carta de presentación del X Foro Nacional de Desarrollo Rural apuntaba que “los nuevos técnicos están llamados a acompañar a quienes tomen las riendas de una explotación agraria”, y citaba la innovación, mecanización avanzada y digitalización como “los pilares de una agricultura más eficiente y sostenible, capaz de responder a los retos del presente sin comprometer las necesidades del futuro”.
En cuanto a la inteligencia artificial, Constantino Valero reconoció “la existencia de una burbuja, generada por parte del consumidor y del mundo académico, con muy numerosos eventos vinculados a esta tecnología”.
Gonzalo Martín incidió en eso, en que “se está magnificando todo lo relacionado con la inteligencia artificial” y en que “será una tecnología más: primero se ha de asentar y, luego, ya se verá qué valor añadido aporta”. Añadió que “sí es cierto que la generativa sí podrá tener recorrido en el sector agrario”.
Respecto a los datos, apuntó que “las máquinas pueden tomarlos de forma masiva; el nivel siguiente será el de su interpretación, para lo que es preciso que entre en juego la formación”. Indicó que “el ser humano siempre vencerá a la inteligencia artificial pero, para que ello ocurra, debe haber un soporte de información suficiente y una interpretación oportuna; por tanto, es necesario tener capacidades profesionales”.
Fernando Cuervo se detuvo en el campo de la robótica. A él le gusta hablar más de máquinas inteligentes que de robots. Dijo que “no podemos caer en decir que la robótica sustituirá a la mano de obra; sí pasará eso en casos de baja cualificación pero se precisará de un elevado grado de automatización y se necesitará personal muy especializado”.
Concluyó que “la tecnología ha de permitir afrontar la complejidad creciente de las explotaciones agrarias, a las que se exige más productividad y rendimiento, y ello de forma eficiente y sostenible”. Añadió que “todo lo tecnológico debe servir para que el trabajo del agricultor y del ganadero sea más sencillo”.
En esta mesa técnica de debate sobre “Agenda tecnológica, nuevos técnicos y nuevas tecnologías en el medio rural” se emplazó a la próxima edición de la Feria Internacional de Maquinaria Agrícola (FIMA), la de 2028, para ver qué ofrecen las empresas en inteligencia artificial y robótica.
Como conclusión y atendiendo a la reflexión realizada por Jesús Betrán, decano del Colegio Oficial de Ingenieros Agrónomos de Aragón, Navarra y País Vasco, “la agricultura vive una gran revolución tecnológica que puede mejorar la capacidad productiva y facilitar la vida en el medio rural; sin embargo, está creando importantes demandas formativas y de capacidades en los profesionales”.










