La Interprofesional del Porcino de Capa Blanca (INTERPORC) presenta un informe en el que detalla las cantidades que aporta el sector porcino en tributos a las arcas públicas. El montante global de las principales actividades directas se sitúa en más de 2.100 millones de euros anuales.
La citada organización apunta que, a éstas, hay que añadir otras contribuciones por actividades anexas, como por ejemplo los servicios de logística y transporte.
El detalle de las cantidades aportadas por tributos es el siguiente (en referencia al año 2019):
– Cargas sociales: 756 millones de euros.
– Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA): 614 millones de euros.
– Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF): 313 millones de euros.
– Impuestos de Sociedades: 275 millones de euros.
– Recaudaciones regionales y locales por tributos y otras tasas: 150 millones de euros.
INTERPORC señala que “estas cifras ponen de manifiesto el carácter esencial del sector porcino y su efecto directo en la economía española, especialmente en las zonas rurales, donde se concentra la mayor parte de la actividad y del empleo”.
Añade que “genera un valor añadido bruto de más de 21.000 millones de euros, contribuyendo a crear riqueza y empleo en miles de pueblos de nuestra geografía”.
La citada interprofesional recuerda que “la cadena de valor del porcino comprende numerosas actividades directas, que incluyen la producción ganadera y la fabricación de piensos (realizada por empresas de porcino), la transformación (industria cárnica porcina), y la comercialización mayorista y minorista de carne y productos del porcino”.
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Jornada Inspiradora EREA en Grañén: “La economía circular está en el ADN del territorio”
La localidad altoaragonesa de Grañén, en Los Monegros, acogió este pasado jueves, 15 de enero de 2026, la Jornada Inspiradora EREA, organizada por la Fundación Aragón Emprende. El título de la sesión fue “Revolución circular: el medio rural, protagonista del futuro sostenible”.
Se habló de “la sostenibilidad como oportunidad real para generar empleo, fijar población y ser económicamente rentables”. También se dijo que “la economía circular está en el ADN del territorio” y se incidió en “la importancia de la cooperación”.
Carlos Sampériz, alcalde de Grañén, y Jessica Fernández, directora gerente de la Fundación Aragón Emprende, inauguraron esta jornada, pensada para inspirar y tejer nuevas conexiones: “Queremos hacer que lo que pase en nuestros pueblos se vea y se escuche, y que Grañén, en este caso, sea un lugar que sirva como guía para otros”.
Los expertos participantes coincidieron en que “el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN”, y en que “la sostenibilidad puede ayudar a revertir ciertas tendencias, como la despoblación”.
José Ángel Zabalegui, de CERCA Energía, señaló que “cuando una empresa invierte en una instalación fotovoltaica, que tiene una garantía de producción de más de veinticinco años, es que tiene la idea de quedarse, de permanecer en el territorio; ello conlleva contrataciones y una dinamización socioeconómica”.
Tres empresas de la zona —Hormigones Grañén, Ecomonegros y Envases Plásticos de Aragón (Enplater)— expusieron su modo de hacer las cosas, mostrando su apuesta por “una producción más verde y sostenible”.
Olga Cervera, gerente de Hormigones Grañén, aseguró que “trabajamos para controlar y reducir los principales recursos que consumimos, el agua y la electricidad; desde 2018 somos también gestores de residuos”.
Laura Marcén, cofundadora de Ecomonegros, explicó el proceso de recuperación de una variedad tradicional de trigo y su proyecto para reutilizar el excedente de producto: orientar el pan, que no se llega a vender, a la elaboración de migas. Dijo: “Es bueno que otras empresas vean que no pasa nada por ser verde, es decir, que se puede ser sostenible económicamente siendo sostenible medioambientalmente”.
Pere Coll, director de I+D+i de Enplater, defendió “el uso de los plásticos en la protección de los alimentos”, e insistió en que “la producción trata de ser lo más sostenible posible, reduciendo el peso del producto o utilizando un veinte por ciento de energía proveniente de placas fotovoltaicas”.
Los expertos, a modo de cierre, expusieron que “los retos del sector sólo pueden superarse mediante la cooperación: compartir experiencias, herramientas y formación”. Y subrayaron “la necesidad de educar en sostenibilidad desde las escuelas, para vencer la desconfianza, reducir el desconocimiento y favorecer cambios de mentalidad en empresas y ciudadanos”.










