Es una de las conclusiones de la mesa redonda virtual “Perspectivas y retos del sector del aceite”, que ha organizado el Centro Tecnológico AINIA de Valencia. Ha sido moderada por la directora general de AINIA, Cristina del Campo. Han intervenido Carlos Jiménez, del Grupo ACESUR; Rafael Sánchez de Puerta, de DCOOP; y Jesús Marín, de URZANTE.
Los principales retos que se han apuntado en este encuentro virtual son los siguientes:
– Lograr una mayor diversificación del producto.
– Conseguir una regulación más concreta y clara en las etiquetas sobre los beneficios para la salud.
– Fomentar una mayor formación en el consumidor.
– Lograr una legislación sensorial menos ambigua, y menos rígida para la innovación.
– Desarrollar una marca de Denominación de Origen España.
Cristina del Campo señala que, “a pesar de que el aceite de oliva es unánimemente considerado el rey de las grasas por su calidad, en 2018 sólo representó apenas un 3 por ciento del total de aceites consumidos en el mundo”.
Apunta que, “sin embargo, en las últimas décadas España sí ha sabido conjugar adecuadamente sus ventajas competitivas y conocimiento tradicional del cultivo con las nuevas tecnologías y emprendimiento empresarial, convirtiéndose en el mayor productor mundial de aceites de oliva, con una producción equivalente a la mitad del aceite de oliva del mundo”.
Para Cristina del Campo “el principal desafío del sector es ejercer adecuadamente su liderazgo global valiéndose de ejes estratégicos de actuación como:
– Aumentar la competitividad de las explotaciones olivareras y de las empresas oleícolas, reduciendo los costes unitarios de producción, envasado y comercialización, e incrementando los ingresos.
– Potenciar cultivos intensivos y superintensivos, de cooperación interempresas, cultivos compartidos y cultivos asistidos.
– Aumentar los ingresos por la vía de la diferenciación de la oferta, y seguir fomentando la elaboración de aceite de oliva virgen extra con calidad diferenciada por denominaciones de origen protegidas (DOP) e indicaciones geográficas protegidas (IGP)".
Respecto al aceite de oliva como producto de valor en las dietas saludables el director de operaciones del Grupo ACESUR, Carlos Jiménez, ha explicado que “intentamos transmitir al consumidor una visión mucho más amplia del aceite de oliva, partiendo de conceptos como la cantidad de ácidos oleicos, sus perfiles antioxidantes o sensoriales, o sus usos culinarios”.
Para el director de DCOOP, Rafael Sánchez de Puerta, “es fundamental conseguir diversificar el producto, ya que lo hemos llevado a unas categorías muy definidas tradicionalmente; la innovación debe empezar en el campo, en temas de trazabilidad, calidad y seguridad alimentaria, en la introducción de la automatización, y en la investigación de usos y beneficios del producto en la salud”.
Ha indicado que “echamos de menos una normativa europea clara que nos permita indicar esos beneficios de salud en una etiqueta; estamos inmersos en una batalla para definir el futuro del virgen extra en la que no debe ser un producto gourmet o muy elitista, sino un producto con mucha variabilidad y para muchos segmentos”.
Para el gerente de URZANTE, Jesús Marín, “hay una legislación muy rígida que no permite mucha innovación en producto”. Indica que “deberíamos estar unidos para crear una Denominación de Origen España, y seguir trabajando en el concepto de que el aceite de oliva es salud y bienestar”.
Otras noticias
La presidencia irlandesa del Consejo de la Unión Europea se pone del lado de la Comisión y en contra del agro
DIARIO DEL CAMPO
La presidencia irlandesa del Consejo de la Unión Europea ha presentado este fin de semana su marco de negociación para el próximo presupuesto de la Unión Europea. En el ámbito agrario, se ha puesto del lado de la Comisión Europea y en contra de los intereses de los agricultores y ganaderos. Así lo han hecho saber ASAJA y Unión de Uniones.
ASAJA
ASAJA señala que, “para los agricultores y las cooperativas agrícolas de Europa, el mensaje es brutalmente claro: se mantienen los recortes propuestos, y no se ha ofrecido ninguna garantía creíble para preservar la estructura histórica, la autonomía y el carácter común de la Política Agraria (PAC)”.
Explica que “la Unión Europea se está acercando peligrosamente a cometer un grave error estratégico, ya que nuestro modelo agrícola se está debilitando bajo la presión combinada de las crisis climáticas, geopolíticas y económicas; al mismo tiempo, las exigencias políticas y normativas siguen acumulándose”.
Añade que, “ahora que las negociaciones entran en su fase decisiva, el marco de negociación del Consejo mantiene el recorte propuesto por la Comisión de más del veinte por ciento a la PAC, sin tener en cuenta siquiera la inflación”. Habla de “contradicción flagrante e insostenible”.
ASAJA indica que “los recortes propuestos debilitarán la agricultura europea, fragmentarán una de las políticas comunes más emblemáticas e integradas de la Unión Europea, socavarán el mercado único e irán en contra del espíritu de los Tratados de la Unión Europea”.
Anuncia que los líderes agrícolas europeos se reunirán la semana próxima en Estocolmo con motivo del XII Congreso de Agricultores Europeos. Será de forma paralela al encuentro en Bruselas de representantes estatales, los cuales debatirán las futuras prioridades de la Unión. ASAJA apunta que en Estocolmo se dejará claro que “defender la PAC significa defender Europa”.
UNIÓN DE UNIONES
Unión de Uniones considera, por su parte, que “la propuesta de negociación de la presidencia irlandesa del Consejo de la Unión Europea no aporta ningún aspecto positivo para el sector agrario”. Muestra su decepción porque se augura “una pérdida de gobernanza y del carácter común de la PAC, al quedar integrada dentro de los planes de cada Estado miembro”.
Por ello, esta organización profesional agraria sentencia que “el Ministerio de Agricultura debe mantener una posición contraria a la propuesta de la presidencia irlandesa” y que “ésta es una razón más para salir a la calle en Madrid el 28 de octubre en convocatoria conjunta con ASAJA y COAG”.










