El Instituto de Investigación en Ingeniería de Aragón (I3A) participa en el proyecto GEDEFEC, que pretende desarrollar un gemelo digital de una explotación agrícola especializada en frutos secos de cáscara. Este instituto reconoce que la utilización de gemelos digitales en el sector agrario entraña una gran complejidad, ya que estamos hablando de seres vivos, sean vegetales o animales. La carta de presentación de este proyecto es la siguiente:
“Los gemelos digitales se están desarrollando en los últimos años como herramienta fundamental para facilitar procesos desde la digitalización de la realidad física. Son un elemento de base para aplicar técnicas de inteligencia artificial y grandes volúmenes de datos. De este modo, hoy son ya posibles los gemelos digitales de máquinas, herramientas o, incluso, factorías enteras.
No obstante, el concepto de gemelo digital en agricultura está muy poco consolidado debido, especialmente, a la gran complejidad de representar digitalmente una realidad basada en seres vivos y con unos ámbitos temporales (plantas con periodos de vida de un año frente a plantas con periodos de vida de cientos de años) y espaciales (desde una maceta o un pequeño corral hasta conjuntos de explotaciones que pueden suponer la producción de una región o país) tan heterogéneos y complejos.
Las explotaciones agrarias especializadas en frutos secos de cáscara se sustentan en plantas que necesitan un periodo de vida inicial sin producción y, una vez superado este umbral, generar valor durante decenas de años. Además, el fruto seco de cáscara (almendra, nuez, pistacho,…) plantea modelos de recolección, maquinaria y gestión de tiempos de cosecha muy diferentes de otros frutales como el melocotón, la pera, cereza o manzana.
Dentro de este proyecto, los investigadores del I3A están trabajando en el diseño de un modelo de datos que sustente el desarrollo del gemelo digital y en especificar las funciones que este gemelo debería ser capaz de aportar para ser útil al sector. Asimismo, están creando un primer demostrador tecnológico alimentado con datos de varias explotaciones reales”.
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Jornada Inspiradora EREA en Grañén: “La economía circular está en el ADN del territorio”
La localidad altoaragonesa de Grañén, en Los Monegros, acogió este pasado jueves, 15 de enero de 2026, la Jornada Inspiradora EREA, organizada por la Fundación Aragón Emprende. El título de la sesión fue “Revolución circular: el medio rural, protagonista del futuro sostenible”.
Se habló de “la sostenibilidad como oportunidad real para generar empleo, fijar población y ser económicamente rentables”. También se dijo que “la economía circular está en el ADN del territorio” y se incidió en “la importancia de la cooperación”.
Carlos Sampériz, alcalde de Grañén, y Jessica Fernández, directora gerente de la Fundación Aragón Emprende, inauguraron esta jornada, pensada para inspirar y tejer nuevas conexiones: “Queremos hacer que lo que pase en nuestros pueblos se vea y se escuche, y que Grañén, en este caso, sea un lugar que sirva como guía para otros”.
Los expertos participantes coincidieron en que “el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN”, y en que “la sostenibilidad puede ayudar a revertir ciertas tendencias, como la despoblación”.
José Ángel Zabalegui, de CERCA Energía, señaló que “cuando una empresa invierte en una instalación fotovoltaica, que tiene una garantía de producción de más de veinticinco años, es que tiene la idea de quedarse, de permanecer en el territorio; ello conlleva contrataciones y una dinamización socioeconómica”.
Tres empresas de la zona —Hormigones Grañén, Ecomonegros y Envases Plásticos de Aragón (Enplater)— expusieron su modo de hacer las cosas, mostrando su apuesta por “una producción más verde y sostenible”.
Olga Cervera, gerente de Hormigones Grañén, aseguró que “trabajamos para controlar y reducir los principales recursos que consumimos, el agua y la electricidad; desde 2018 somos también gestores de residuos”.
Laura Marcén, cofundadora de Ecomonegros, explicó el proceso de recuperación de una variedad tradicional de trigo y su proyecto para reutilizar el excedente de producto: orientar el pan, que no se llega a vender, a la elaboración de migas. Dijo: “Es bueno que otras empresas vean que no pasa nada por ser verde, es decir, que se puede ser sostenible económicamente siendo sostenible medioambientalmente”.
Pere Coll, director de I+D+i de Enplater, defendió “el uso de los plásticos en la protección de los alimentos”, e insistió en que “la producción trata de ser lo más sostenible posible, reduciendo el peso del producto o utilizando un veinte por ciento de energía proveniente de placas fotovoltaicas”.
Los expertos, a modo de cierre, expusieron que “los retos del sector sólo pueden superarse mediante la cooperación: compartir experiencias, herramientas y formación”. Y subrayaron “la necesidad de educar en sostenibilidad desde las escuelas, para vencer la desconfianza, reducir el desconocimiento y favorecer cambios de mentalidad en empresas y ciudadanos”.











