Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

jueves, 28 de octubre de 2021

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jueves, 28 de octubre de 2021

El título del proyecto Tubersystems es “Diseño e implementación de sistemas multiproductivos sostenibles en truficultura y análisis de los servicios ecosistémicos asociados”. Está financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, participando en él el CSIC-USP-UNAV y el IRTA de Cataluña. Tiene una duración prevista de cuatro años.

Este proyecto pretende “mejorar el cultivo de la trufa negra y su sostenibilidad; el cultivo mixto de trufas y plantas aromáticas puede incrementar los beneficios económicos, ambientales y sociales frente al monocultivo o la producción silvestre”.

El cultivo de la trufa mueve unos 7,5 millones de euros al año en España, país que cuenta con una superficie dedicada a este cultivo que se cifra en unas 10.000 hectáreas; cada año se establecen alrededor de 500 nuevas hectáreas de cultivo.

El IRTA de Cataluña indica que en España existen diferencias significativas en la producción, en función de la zona de que se trate y el año de recolección.

Pone un ejemplo: En la zona de Teruel se pueden llegar a producir de 30 a 40 kilos por hectárea de trufa al año; mientras, en Cataluña se consiguen producciones de 15 a 20 kilos por hectárea y año.

Es por ello por lo que se ha planteado realizar una investigación en fincas distribuidas por toda España para intentar comprender las diferencias productivas entre zonas.

Xavier Parladé, investigador del IRTA de Cataluña, explica que “hasta hace poco tiempo el cultivo de la trufa negra se ha desarrollado de forma mayoritariamente empírica; sabemos que hay prácticas que funcionan, pero desconocemos el porqué de que unas funcionen y otras no, y es necesario comprender mejor el ciclo biológico de la trufa para mejorar su cultivo”.

El proyecto Tubersystems se desarrollará inicialmente en 37 localizaciones en producción de Aragón, Andalucía, Comunidad Valenciana, Cataluña, Castilla-La Mancha, Castilla y León, y Navarra, con objeto de tomar muestras del suelo y de la vegetación colindante de las zonas truferas para estudiar la biodiversidad asociada a los sistemas de producción de trufas.

LA CLAVE: CONOCER EL CICLO DE VIDA DE LA TRUFA Y SUS INTERACCIONES

Tubersystems es un proyecto que aborda la producción de la trufa negra en encinares y parte como un estudio integrado en el que se pretende valorar este sistema multiproductivo desde diferentes puntos de vista.

Entre los objetivos propuestos está “conocer mejor el papel de los macro y microorganismos como impulsores del crecimiento de las plantas, así como su papel en el ecosistema y en la sostenibilidad agrícola de su cultivo”.

Xavier Parladé reconoce que “existen muchas lagunas tanto en el ciclo de vida de la trufa como en la ecología del hongo o sus interacciones bióticas y abióticas”, añadiendo que “el proyecto se centrará en el desarrollo del multicultivo y las estrategias de manejo de la microbiota, con el objetivo de mejorar la producción trufera”.

Se estudiarán tres escenarios de producción de trufa:

– El monocultivo de encinas truferas.

– Las plantaciones mixtas de trufa y plantas aromáticas.

– Y las zonas de producción trufera silvestre.

Se puede obtener más información sobre el proyecto Tubersystems en el siguiente enlace:

19 de febrero de 2020

Otras noticias

Almozara Editorial y DPZ presentan el libro “Tesoros gastronómicos de la provincia de Zaragoza, en la mesa”

La Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) ha sido el escenario de presentación de libro “Tesoros gastronómicos de la provincia de Zaragoza, en la mesa”, coeditado por la Diputación y Almozara Editorial. Se divide en diez capítulos protagonizados por otros tantos productos o sectores agroalimentarios de la provincia: el queso y otros derivados lácteos; el vino; el aceite de oliva virgen extra; jamón, embutidos y otras conservas cárnicas; miel y mermeladas; chocolate, frutas de Aragón y otros dulces especiales; espárragos y otras conservas vegetales; cerveza y vermut; pasta; y pan y repostería tradicional.

Cristina Arguilé, autora de los textos, señala que en este libro “hemos querido reflejar la riqueza de la despensa zaragozana, a través de la descripción de los productos elaborados que, por su singularidad, tradición, importancia económica o calidad diferenciada, y en muchos casos por todos estos motivos, mejor representan la agroalimentación zaragozana”.

Explica que, “con los quesos, vinos, aceites de oliva, conservas vegetales, embutidos… como hilos conductores, el lector emprenderá un viaje que llega a todos los territorios de la provincia y recorre la diversidad de sus paisajes (reflejando la huella que la transformación de alimentos del campo y de la granja ha dejado en nuestra historia, cultura e idiosincrasia), hasta el lugar donde estos productos alcanzan su máxima expresión, los restaurantes del mundo rural”.

Cristina Arguilé añade que esta obra “es un homenaje a los hombres y mujeres que trabajan en el medio rural, porque fueron, son y serán personas esenciales, ya que satisfacen la más elemental de las necesidades humanas, la de la nutrición, y ofrecen auténticos placeres gastronómicos que hacen nuestra vida mucho más llevadera; y, además de alimentar nuestros cuerpos y espíritus, nutren nuestros pueblos, un mundo rural que sólo se mantiene si se habita, se vive y se trabaja”.

27 de octubre de 2021 |
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