Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

lunes, 6 de febrero de 2023

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El proyecto TESTACOS permite detectar residuos de antibióticos en animales vivos antes de llegar a la cadena alimentaria

Se ha celebrado en Zaragoza la conferencia de clausura de TESTACOS, proyecto de investigación del programa Interreg POCTEFA, liderado por el Instituto Agroalimentario de Aragón. Ha desarrollado un “ensayo pionero para detectar residuos de antibióticos en animales vivos antes de llegar a la cadena alimentaria”. Se ha procedido al “análisis de cinco mil muestras de carne comercializada en Perpignan, Toulouse, Bilbao, Logroño y Zaragoza, detectando residuos por encima del límite máximo permitido en un 0,1 por ciento”.

Desde TESTACOS se explica que “hasta ahora el control de la presencia de residuos de antibióticos en los alimentos de origen animal se realiza con posterioridad a su obtención o al sacrificio de los animales”. Este proyecto plantea una alternativa al citado protocolo, desarrollando una herramienta que permite el análisis de los residuos de antibióticos en animales en vivo. Su aplicación supondrá “una mejora para el sector ganadero, que además de aumentar su competitividad evitará el sacrificio innecesario de animales no aptos para el consumo humano”.

A la conferencia de clausura del proyecto TESTACOS han asistido el consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, Joaquín Olona; la vicerrectora de Política Científica de la Universidad de Zaragoza, Rosa Bolea; el presidente del Clúster Español de Productores de Ganado Porcino, Eduardo Costa; y el coordinador de TESTACOS y director del Instituto Agroalimentario de Aragón, Rafael Pagán.

Hay que recordar que la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera las resistencias a los antibióticos como una de las grandes amenazas de salud a las que se enfrenta la humanidad en las próximas décadas. Los antibióticos actuales podrían dejar de ser efectivos en el tratamiento de enfermedades comunes.

17 de noviembre de 2021

Otras noticias

La superficie de cultivo en España se mantiene estable por encima de los 16,8 millones de hectáreas

La superficie de cultivo en España se mantuvo estable en 2022, con un total de 16.830.738 hectáreas, apenas un 0,42 por ciento menos que en el año anterior, según los datos provisionales de la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivo de España (Esyrce), publicada por el Ministerio de Agricultura. Se observa un incremento de las superficies de girasol, colza y, en menor medida, cultivos leñosos, excepto viñedo y olivar.

La superficie dedicada a tierras de cultivo presenta un ligero descenso. En 2022 se situó en 16.830.738 hectáreas. Del total de esta superficie, 11.309.264 hectáreas corresponden a tierra arable (cultivos herbáceos y barbechos), 5.375.463 a cultivos leñosos y 146.011 a otras tierras de cultivo.

En el grupo de los cereales en general, se produce un descenso en su conjunto del 3,64 por ciento. Salvo el trigo, desciende la superficie de todos los cereales de invierno. Arroz y maíz presentan la menor superficie de los últimos dieciocho años, como consecuencia, probablemente, de la situación provocada por la sequía sufrida en la campaña. El sorgo, a pesar del fuerte incremento porcentual, no llega a las tres mil hectáreas de aumento en valor absoluto.

Las leguminosas grano son, junto con los cultivos industriales y los tubérculos, el grupo de cultivos herbáceos que aumenta su superficie respecto al año anterior.

Los cultivos industriales son el grupo de cultivo que más aumenta porcentualmente la superficie en 2022. Girasol y colza aumentan en más de doscientas mil hectáreas en su conjunto. Sin embargo, los cultivos de regadío muestran un fuerte descenso como consecuencia de la sequía sufrida.

En el grupo de las plantas forrajeras, la superficie total desciende un 0,87 por ciento, destacando la alfalfa, el maíz forrajero y otras con destino forrajero, entre las que se encuentran remolacha y nabo, coles y berzas, y otras plantas de escarda. Tan sólo la veza forrajera y otros cereales para forraje aumentan la superficie respecto al año anterior.

En el grupo de los cultivos leñosos es de destacar el progresivo aumento de prácticamente todas las especies del grupo, exceptuando viñedo, olivar y otros leñosos. Viñedo y olivar descienden muy levemente, arrastrados por el descenso de la uva para vinificación y aceituna para aceite.

Dentro de otros cultivos leñosos, el algarrobo muestra un mayor descenso porcentual. En su conjunto, los cultivos leñosos aumentan un 0,27 por ciento su superficie respecto al 2021 y destaca el incremento de los frutales no cítricos. Dentro de estos, el almendro y el pistacho son los que más crecen, seguidos, en menor medida, por melocotonero-nectarina y aguacate. Respecto a los frutales no cítricos, desciende el manzano, caqui, kiwi y mango, entre los subtropicales; y avellano en frutos secos. Dentro de los frutales cítricos aumentan naranjo y limonero.

3 de febrero de 2023 |
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