Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

miércoles, 27 de octubre de 2021

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El sector del vino debe apostar por productos y formatos nuevos, atendiendo a las demandas de los consumidores. Es una de las conclusiones del seminario on line que ha organizado Cooperativas Agro-alimentarias de España y que ha llevado por título “Perspectivas de mercado en el vino”.

Han asistido telemáticamente más de 80 personas, que han podido conocer la situación del mercado vitivinícola naciones e internacional, así como los retos principales a los que se enfrenta el sector.

Pedro Ballesteros, Master of Wine, valora el papel social de las cooperativas, y destaca que “poseen el mayor patrimonio vinícola del mundo, ya que nadie tiene tantas viñas viejas, un concepto mágico para llegar al consumidor”.

Ha analizado la estrategia vitivinícola de otras regiones productoras, centrándose especialmente en el caso de Italia. Allí las cooperativas, con un movimiento de integración más fuerte, han lanzado vinos como el prosecco y el lambrusco, con los que todos los actores han obtenido mayores beneficios.

Pedro Ballesteros señala que “el reto de las cooperativas es crear valor de forma sostenible”, y remarca que “la comercialización y la comunicación son asignaturas pendientes en algunas cooperativas de España”.

Anima a las bodegas cooperativas a tener visión a largo plazo, a clasificar y zonificar según las uvas, y a divulgar más su compromiso con el desarrollo sostenible del territorio y el patrimonio cultural.

Emma Castro, director del departamento vitivinícola de Cooperativas Agro-alimentarias de España, ha expuesto los principales datos de producción, ventas y exportaciones del sector.

La producción en la Unión Europea se ha incrementado este año un 4 por ciento respecto a 2019, estimándose en 163 millones de hectolitros de vino y mosto; la producción mundial de vino se estima en alrededor de 258 millones de hectolitros.

En cuanto a las exportaciones españolas, los productos que han tenido mejor comportamiento en los mercados internacionales en el primer semestre han sido el mosto y el vino en Bag-in-Box (o sea, bolsa en caja).

Jaime Uscola, jefe de negocios internacionales del Banco Santander, ha detallado los retos y oportunidades para las bodegas españolas en los mercados exteriores, con especial atención a Reino Unido y Estados Unidos.

Destaca que en el sector del vino el 99 por ciento de sus clientes están fuera, y que los retos a los que se enfrentan las bodegas en estos momentos son el Brexit, el cambio en la presidencia de Estados Unidos y la evolución del mercado chino.

Este seminario on line finalizaba con una mesa redonda con participación de representantes de bodegas cooperativas, que han expuesto cómo les ha afectado la pandemia de la COVID-19, y cómo se ha incrementado en general la venta on line sobre todo en el Norte de Europa, Estados Unidos y Japón (en España todavía no ha llegado ese despegue, aunque se puede producir en breve a través de alguna plataforma).

Con respecto al marketing todos han abogado por crear nuevos productos (como cócteles) y formatos (manejables y fáciles de abrir).

La demanda de vino en botella 3/8 ha crecido durante la pandemia, y no se descarta tener que apostar por el vino en lata, que de hecho ya está funcionando en países como Estados Unidos, y que se pudiera ofrecer en las máquinas de vending (muy implantadas por ejemplo en Japón).

Agustín Herrero, director de Cooperativas Agro-alimentarias de España, clausuraba este seminario on line, destacando que “tenemos viñedos propios y territorio, y contamos con tecnología, calidad del producto, talento y conocimiento, herramientas necesarias para crear valor sostenible; la apuesta de las cooperativas debe ser aunar esfuerzos y pensar a medio plazo para crecer”.

15 de noviembre de 2020

Otras noticias

Nace Culturfungi, para combinar producción de setas y gestión forestal

Se ha presentado en San Martín de la Virgen del Moncayo, en la comarca zaragozana de Tarazona y el Moncayo, el proyecto de cooperación Culturfungi, que lleva por título “Cultivo sostenible tecnológico de hongos sobre sustratos micoselvícolas y desarrollo de modelos de valorización con impacto social”. El objetivo es “promover el cultivo sostenible y ecológico de setas y hongos en Aragón sobre sustratos micoselvícolas disponibles, tanto en espacios naturales forestales como en invernadero”.

El proyecto tiene una duración de cuatro años (hasta 2024) y su presupuesto es de 150.000 euros. Se van a llevar a cabo actividades en el Parque Micológico de Albarracín, en el Moncayo, y en la Peña Oroel. Con su puesta en marcha se contribuirá a “mejorar la gestión de las explotaciones forestales desde un punto de vista ambiental y económico, promoviendo un modelo de gestión forestal multifuncional, que integre el recurso micológico y se oriente a la producción de setas y a la conservación de la diversidad micológica y de sus funciones ecológicas”.

También se trabajará para “mejorar el aprovechamiento de los recursos forestales de Aragón y la abundancia y diversidad de sistemas productores de hongos silvestres de interés socioeconómico, nutricional y medicinal”; y se promoverá la “producción ecológica de hongos con valor añadido y sus productos transformados en Aragón, y su comercialización”.

Además, “se ofrecerá a la cadena de producción agroalimentaria una nueva fuente de proteína saludable, cuya producción generará un bajo impacto ambiental”. Con el proyecto se pretende “desarrollar modelos de desarrollo rural sostenibles, con impacto social y medioambiental”, y ofrecerá “una alternativa de producción en los entornos rurales que permita tanto mejorar las rentas agrarias de los agricultores como ofrecer alternativas de emprendimiento que fijen población”.

En Culturfungi se va a “innovar en el cultivo de hongos en granja en Aragón, a través de la incorporación de nuevas especies de hongo con valor añadido, y en el desarrollo y consolidación de una estrategia regional de gestión del recurso micológico”. El proyecto también va a facilitar la inserción laboral de colectivos con dificultades especiales.

El proyecto está coordinado por el Centro Especial de Empleo Gardeniers de ATADES, y financiado por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) y el Gobierno de Aragón. El grupo de cooperación está formado por ocho miembros, de los cuales tres son beneficiarios: el Centro Especial de Empleo Gardeniers de ATADES, QILEX Consultora Forestal y la Sociedad Cooperativa Agraria San Atilano. El proyecto cuenta con dos centros de investigación: Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) y Universidad de Zaragoza (UNIZAR). Y hay tres entidades asociadas: Grupo ASOMO, Ayuntamiento de Tarazona y Ayuntamiento de Jaca. Además, apoyan el proyecto la Fundación Solidaridad Carrefour y el Ayuntamiento de San Martín de Vera del Moncayo.

26 de octubre de 2021 |
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