Varias entidades españolas y la Asociación Interprofesional Francesa de la Oliva se han unido en un proyecto que pretende estudiar el impacto del cambio climático en el cultivo del olivo en el Mediterráneo. Está bien adaptado a veranos secos y calurosos pero se quiere observar cómo se comporta al extremar esas condiciones y reducir el frío invernal.
El Instituto IRTA de Cataluña es una de las entidades participantes. Indica que “el cambio climático alterará la climatología mediterránea, lo que repercutirá en la fenología de los vegetales (es decir, en los períodos de floración, aparición de los frutos y maduración,…), por lo que la productividad del olivo y otros cultivos se verá afectada”.
Se estudian diferentes zonas geográficas de España, centrando la atención en las variedades arbequina y picual.
Desde el IRTA se señala que, “a pesar de que el olivo está fisiológica y fenológicamente bien adaptado a las condiciones mediterráneas, con veranos calurosos y secos, y con una irregularidad de lluvia a lo largo del año muy marcada, la alteración en el patrón climático tendrá consecuencias en la productividad y, sobre todo, en la fenología”.
Y añade: “Esto dará lugar a periodos vegetativos más largos, sin un periodo de frío, lo que reducirá la productividad y la calidad de la producción de aceitunas y/o de aceite”.
También participan en este proyecto el IFAPA de La Alameda del Obispo, Cabildo de Tenerife y la Universidad de Huelva.
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Agropienso, en La Litera, recibe la visita institucional de los presidentes de Aragón y DPH, Jorge Azcón e Isaac Claver
DIARIO DEL CAMPO
Agropienso produce medio millón de toneladas de pienso al año, destinando cuatrocientas mil, un ochenta por ciento, a las explotaciones agrarias de sus propios socios. Es un dato que se ha aportado en el marco de la visita institucional que han cursado a esta empresa el presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, y el de la Diputación Provincial de Huesca (DPH), Isaac Claver.
Agropienso, presentada como “una de las mayores productoras de piensos de Aragón, fue fundada en el año 1979 por un grupo de ganaderos que decidieron unir esfuerzos para fabricar sus propios piensos. En estos casi cinco años de andadura, la cooperativa ha ido diversificando su actividad, con instalaciones de almacenamiento y secado de cereales, servicios de control y calidad, formación y suministros agroganaderos.










