Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

miércoles, 27 de octubre de 2021

Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

miércoles, 27 de octubre de 2021

Varias entidades españolas y la Asociación Interprofesional Francesa de la Oliva se han unido en un proyecto que pretende estudiar el impacto del cambio climático en el cultivo del olivo en el Mediterráneo. Está bien adaptado a veranos secos y calurosos pero se quiere observar cómo se comporta al extremar esas condiciones y reducir el frío invernal.

El Instituto IRTA de Cataluña es una de las entidades participantes. Indica que “el cambio climático alterará la climatología mediterránea, lo que repercutirá en la fenología de los vegetales (es decir, en los períodos de floración, aparición de los frutos y maduración,…), por lo que la productividad del olivo y otros cultivos se verá afectada”.

Se estudian diferentes zonas geográficas de España, centrando la atención en las variedades arbequina y picual.

Desde el IRTA se señala que, “a pesar de que el olivo está fisiológica y fenológicamente bien adaptado a las condiciones mediterráneas, con veranos calurosos y secos, y con una irregularidad de lluvia a lo largo del año muy marcada, la alteración en el patrón climático tendrá consecuencias en la productividad y, sobre todo, en la fenología”.

Y añade: “Esto dará lugar a periodos vegetativos más largos, sin un periodo de frío, lo que reducirá la productividad y la calidad de la producción de aceitunas y/o de aceite”.

También participan en este proyecto el IFAPA de La Alameda del Obispo, Cabildo de Tenerife y la Universidad de Huelva.

18 de agosto de 2020

Otras noticias

Nace Culturfungi, para combinar producción de setas y gestión forestal

Se ha presentado en San Martín de la Virgen del Moncayo, en la comarca zaragozana de Tarazona y el Moncayo, el proyecto de cooperación Culturfungi, que lleva por título “Cultivo sostenible tecnológico de hongos sobre sustratos micoselvícolas y desarrollo de modelos de valorización con impacto social”. El objetivo es “promover el cultivo sostenible y ecológico de setas y hongos en Aragón sobre sustratos micoselvícolas disponibles, tanto en espacios naturales forestales como en invernadero”.

El proyecto tiene una duración de cuatro años (hasta 2024) y su presupuesto es de 150.000 euros. Se van a llevar a cabo actividades en el Parque Micológico de Albarracín, en el Moncayo, y en la Peña Oroel. Con su puesta en marcha se contribuirá a “mejorar la gestión de las explotaciones forestales desde un punto de vista ambiental y económico, promoviendo un modelo de gestión forestal multifuncional, que integre el recurso micológico y se oriente a la producción de setas y a la conservación de la diversidad micológica y de sus funciones ecológicas”.

También se trabajará para “mejorar el aprovechamiento de los recursos forestales de Aragón y la abundancia y diversidad de sistemas productores de hongos silvestres de interés socioeconómico, nutricional y medicinal”; y se promoverá la “producción ecológica de hongos con valor añadido y sus productos transformados en Aragón, y su comercialización”.

Además, “se ofrecerá a la cadena de producción agroalimentaria una nueva fuente de proteína saludable, cuya producción generará un bajo impacto ambiental”. Con el proyecto se pretende “desarrollar modelos de desarrollo rural sostenibles, con impacto social y medioambiental”, y ofrecerá “una alternativa de producción en los entornos rurales que permita tanto mejorar las rentas agrarias de los agricultores como ofrecer alternativas de emprendimiento que fijen población”.

En Culturfungi se va a “innovar en el cultivo de hongos en granja en Aragón, a través de la incorporación de nuevas especies de hongo con valor añadido, y en el desarrollo y consolidación de una estrategia regional de gestión del recurso micológico”. El proyecto también va a facilitar la inserción laboral de colectivos con dificultades especiales.

El proyecto está coordinado por el Centro Especial de Empleo Gardeniers de ATADES, y financiado por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) y el Gobierno de Aragón. El grupo de cooperación está formado por ocho miembros, de los cuales tres son beneficiarios: el Centro Especial de Empleo Gardeniers de ATADES, QILEX Consultora Forestal y la Sociedad Cooperativa Agraria San Atilano. El proyecto cuenta con dos centros de investigación: Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) y Universidad de Zaragoza (UNIZAR). Y hay tres entidades asociadas: Grupo ASOMO, Ayuntamiento de Tarazona y Ayuntamiento de Jaca. Además, apoyan el proyecto la Fundación Solidaridad Carrefour y el Ayuntamiento de San Martín de Vera del Moncayo.

26 de octubre de 2021 |
Ir a Arriba