La Universidad de Zaragoza ha autorizado la actividad presencial de medio centenar de investigadores y técnicos en sus laboratorios (desde que comenzó el confinamiento) para trabajar en un frente común contra el coronavirus. En el marco de esta medida el Hospital Veterinario ha servido de base para validar un prototipo de respirador COVID.
El Grupo de Investigación en Técnicas Mínimamente Invasivas (GITMI), en colaboración con ingenieros egresados de la Escuela Universitaria Politécnica de La Almunia (EUPLA), ha desarrollado una iniciativa de validación de un prototipo de respirador COVID, probado en un modelo animal porcino en el Hospital Veterinario de la Universidad de Zaragoza.
El investigador principal, Miguel Ángel de Gregorio, subraya que “esta actividad es un requisito indispensable para que el nuevo modelo de respirador pueda alcanzar la fase Ensayo Clínico que exige la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios”.
Añade que “el objetivo es poder fabricar muchas unidades de respiradores para cubrir la gran demanda que existe de este tipo de equipamiento en esta crisis sanitaria, y hacerlo lo más rápido posible”.
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La carne de lechal, cordero y cabrito se reivindicará en la feria Horeca Professional Expo, en Madrid, con la idea de que también se puede preparar a diario
La carne de lechal, cordero y cabrito quiere salir de su vinculación tradicional con fiestas y fechas especiales. Se reivindica para su consumo también a diario y en contextos informales. Ésa es la idea con la que la Interprofesional del Ovino y el Caprino de Carne (INTEROVIC) acudirá a la feria Horeca Professional Expo (HIP), que tendrá lugar en IFEMA de Madrid del 16 al 18 de febrero de 2026.
Esta participación tiene como objetivo “acercar al mundo de la hostelería las últimas innovaciones relativas a la carne de lechal, cordero y cabrito”. Las acciones promocionales se desarrollarán en el pabellón nueve.
Es una iniciativa que se encuadra en la campaña “Celebra lo cotidiano con cordero”, que busca “acercar el consumo de esta carne, producida en la Unión Europea, a los momentos diarios, apostando por formatos innovadores, versátiles y adaptados a los gustos actuales”.
Por ello, se pone el acento en formatos como la tapa o el bocadillo —el paquito de cordero—; también se pone el foco en presentaciones y cortes innovadores, pensados para “diferenciar la oferta en hostelería, incorporarlos a elaboraciones de cuarta y quinta gama, y ampliar los formatos de consumo, con la llegada del cordero al lineal de platos preparados en supermercados”.
En IFEMA de Madrid se servirá la mejor tapa de España 2025: Milpa, un anillo de maíz y lechazo. Se presenta como “una propuesta que combina tradición, producto y creatividad; pone en valor la versatilidad de la carne de cordero en cocina, al tiempo que utiliza un formato moderno e innovador”.
Habrá también una demostración de cocina y una degustación de la versión del paquito realizada por el grupo Saona: un brioche de cordero con mahonesa picante y crumble de galleta salada.
INTEROVIC ha organizado una sesión magistral dedicada al tartar de cordero, preparado con carne de pierna o solomillo muy fresca y magra, cortada a cuchillo. Se adereza con alcaparras, pepinillos, chalota, mostaza, salsa Perrins, huevo y especias.
Y se ofrecerá un menú temático con el cordero como protagonista para “dar visibilidad a la versatilidad del producto en elaboraciones que se pueden adaptar a muchos tipos de cocinas y negocios hosteleros”: ensaladilla de cordero como entrante, un paquito como principal y un postre en el que se utilizará manteca de cordero.
Además, todos los días en horario de mañana habrá demostraciones de cortes y preparaciones de cordero, con la intención de que sean “presentaciones idóneas para incluir en la hostelería, con cortes innovadores para diferenciar un negocio o para incluir en la cuarta y quinta gama”.
INTEROVIC incide en “la importancia de la producción de carne de lechal, cordero y cabrito en España, con sus más de ciento diez mil granjas de ovino y unas setenta y cinco mil de caprino, y con su contribución a la preservación del paisaje rural, mejora de la fertilidad del suelo, apoyo a la biodiversidad y prevención de incendios forestales”.
Añade que “el consumo de estas carnes ayuda a proteger razas autóctonas adaptadas a ecosistemas locales; fomenta el desarrollo económico en zonas rurales, que de otro modo quedarían sin actividad; y conecta directamente con la tradición y la cultura gastronómica española”.












