Bodegas El Grillo y la Luna, propiedad de la familia Calvo y perteneciente a la Denominación de Origen Protegida Somontano, acaba de lanzar la nueva añada de su vino monovarietal de garnacha: 12 Lunas Garnacha 2022. La citada bodega dice que es uno de sus vinos más demandados. La producción es de veinte mil botellas.
José María Cidad, gerente de Bodegas El Grillo y la Luna, dice que “la producción de este año es algo menor que la del pasado pero es una cifra perfecta para este vino, por el tipo de suelo y de viñedo del que proceden sus uvas; el año pasado fueron veinticinco mil botellas, el máximo volumen que vamos a sacar de esta garnacha”.
El Grillo y la Luna realiza una exposición sobre el proceso de elaboración de 12 Luna Garnacha 2022 y sobre el propio vino. Dice lo siguiente:
ELABORACIÓN
“Los viñedos están ubicados de la finca Las Carrasquetas. Su vendimia se realiza de manera mecanizada y nocturna a primeros de octubre, que es cuando la garnacha tinta llega a su punto de maduración idónea.
Se traslada a la bodega en menos de una hora desde el corte y se encuba en depósitos de acero inoxidable a temperatura controlada. La uva fermenta durante unos diez días y tras una ligera maceración el vino es separado en orujos a otro depósito para realizar un decantado natural por gravedad antes de su embotellado”.
VINO
“Se trata de un vino de color rojo cereza y en nariz es elegante. Destacan los aromas de fruta roja joven y fresca. En boca es un vino con volumen, redondo y vibrante con unos taninos suaves propios de una maduración correcta, muy fresco y aromático”.
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Jornada Inspiradora EREA en Grañén: “La economía circular está en el ADN del territorio”
La localidad altoaragonesa de Grañén, en Los Monegros, acogió este pasado jueves, 15 de enero de 2026, la Jornada Inspiradora EREA, organizada por la Fundación Aragón Emprende. El título de la sesión fue “Revolución circular: el medio rural, protagonista del futuro sostenible”.
Se habló de “la sostenibilidad como oportunidad real para generar empleo, fijar población y ser económicamente rentables”. También se dijo que “la economía circular está en el ADN del territorio” y se incidió en “la importancia de la cooperación”.
Carlos Sampériz, alcalde de Grañén, y Jessica Fernández, directora gerente de la Fundación Aragón Emprende, inauguraron esta jornada, pensada para inspirar y tejer nuevas conexiones: “Queremos hacer que lo que pase en nuestros pueblos se vea y se escuche, y que Grañén, en este caso, sea un lugar que sirva como guía para otros”.
Los expertos participantes coincidieron en que “el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN”, y en que “la sostenibilidad puede ayudar a revertir ciertas tendencias, como la despoblación”.
José Ángel Zabalegui, de CERCA Energía, señaló que “cuando una empresa invierte en una instalación fotovoltaica, que tiene una garantía de producción de más de veinticinco años, es que tiene la idea de quedarse, de permanecer en el territorio; ello conlleva contrataciones y una dinamización socioeconómica”.
Tres empresas de la zona —Hormigones Grañén, Ecomonegros y Envases Plásticos de Aragón (Enplater)— expusieron su modo de hacer las cosas, mostrando su apuesta por “una producción más verde y sostenible”.
Olga Cervera, gerente de Hormigones Grañén, aseguró que “trabajamos para controlar y reducir los principales recursos que consumimos, el agua y la electricidad; desde 2018 somos también gestores de residuos”.
Laura Marcén, cofundadora de Ecomonegros, explicó el proceso de recuperación de una variedad tradicional de trigo y su proyecto para reutilizar el excedente de producto: orientar el pan, que no se llega a vender, a la elaboración de migas. Dijo: “Es bueno que otras empresas vean que no pasa nada por ser verde, es decir, que se puede ser sostenible económicamente siendo sostenible medioambientalmente”.
Pere Coll, director de I+D+i de Enplater, defendió “el uso de los plásticos en la protección de los alimentos”, e insistió en que “la producción trata de ser lo más sostenible posible, reduciendo el peso del producto o utilizando un veinte por ciento de energía proveniente de placas fotovoltaicas”.
Los expertos, a modo de cierre, expusieron que “los retos del sector sólo pueden superarse mediante la cooperación: compartir experiencias, herramientas y formación”. Y subrayaron “la necesidad de educar en sostenibilidad desde las escuelas, para vencer la desconfianza, reducir el desconocimiento y favorecer cambios de mentalidad en empresas y ciudadanos”.











