Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

miércoles, 27 de octubre de 2021

Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

miércoles, 27 de octubre de 2021

Una de las enseñanzas que trajo el pasado Foro Nacional de Desarrollo Rural, celebrado en Zaragoza durante FIMA 2020, fue que el conocimiento es fundamental para ser competitivos en el agro, lo que trae consigo igualmente ser más productivos y más eficientes.

Era una de las reflexiones realizadas por Ramón Iglesias, del Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón. Considera la productividad como algo esencial ante el escenario que se abre de reducción de ayudas.

Exponía cómo está configurado el AKIS Aragón, es decir, el Sistema de Conocimiento e Innovación Agrario de este territorio. Laura Enfedaque, del Ministerio de Agricultura, defendió que los AKIS son fundamentales para la modernización del sector agrario.

Y citó la relevancia del asesoramiento, dando algunas claves, como que el agricultor esté en un primer plano, que el asesoramiento sea independiente,…

De todo ello se habló en el tercer bloque temático del VII Foro de Desarrollo Rural (“El papel de la formación continua en la innovación”). Se expuso cómo apuestan por la innovación territorios como Aragón, Navarra y Andalucía.

Desde Navarra, Javier Brieba explicó el funcionamiento del INTIA. Incidió en que los requisitos que debe cumplir un asesor son: Imparcialidad, profesionalidad y confianza. Además, la transferencia del conocimiento no sólo debe ir desde la investigación hasta los agricultores y ganaderos, sino también a la inversa (para atender las necesidades reales de estos).

María Isabel López Infante, del IFAPA andaluz, hablaba de una formación de asesores personalizada, en el sentido de que sea acorde con las características personales del asesor y con las peculiaridades del agricultor y ganadero con el que va a tratar en su día a día.

Un ejemplo del trabajo que se lleva a cabo en materia de formación en el Centro Nacional de Tecnología de Regadíos (CENTER) lo ponía su responsable, Jesús López Tapia.

Hablaba del apartado dedicado a I + D. Uno de los casos prácticos se lleva a cabo con el Campus de Aula Dei, de Aragón, para la detección precoz del mejillón cebra. Esa detección precoz permite tratarlo antes, con el consiguiente ahorro económico que supone para el regante.

También se ocupaba de la formación continua Ramón Piñeiro, del Colegio de Ingenieros Agrónomos de Centro y Canarias. Insistía en que una de las funciones de los colegios profesionales es organizar actividades de formación continua, con el fin de ir actualizando el conocimiento de los profesionales.

Las nuevas tecnologías ofrecen posibilidades como la formación on line; por ello nació Formación Agrónomos, que se presenta como plataforma tecnológica formativa.

De forma presencial u on line, lo que se persigue finalmente es un doble objetivo: Que los ingenieros estén bien formados, y la garantía de un buen servicio a la sociedad.

En este bloque temático intervenía también Carmen Urbano, directora general de Promoción e Innovación Agroalimentaria del gobierno de Aragón. Señalaba que todo el AKIS Aragón debe contribuir al reto de poner en valor las producciones agroalimentarias de este territorio.

Citaba la creación del Círculo Agroalimentario Comparte el Secreto, que busca implicar a todos los que quieren ser embajadores de los productos aragoneses (en el momento de celebración del Foro Nacional de Desarrollo Rural ya había unos 150).

19 de marzo de 2020

Otras noticias

Nace Culturfungi, para combinar producción de setas y gestión forestal

Se ha presentado en San Martín de la Virgen del Moncayo, en la comarca zaragozana de Tarazona y el Moncayo, el proyecto de cooperación Culturfungi, que lleva por título “Cultivo sostenible tecnológico de hongos sobre sustratos micoselvícolas y desarrollo de modelos de valorización con impacto social”. El objetivo es “promover el cultivo sostenible y ecológico de setas y hongos en Aragón sobre sustratos micoselvícolas disponibles, tanto en espacios naturales forestales como en invernadero”.

El proyecto tiene una duración de cuatro años (hasta 2024) y su presupuesto es de 150.000 euros. Se van a llevar a cabo actividades en el Parque Micológico de Albarracín, en el Moncayo, y en la Peña Oroel. Con su puesta en marcha se contribuirá a “mejorar la gestión de las explotaciones forestales desde un punto de vista ambiental y económico, promoviendo un modelo de gestión forestal multifuncional, que integre el recurso micológico y se oriente a la producción de setas y a la conservación de la diversidad micológica y de sus funciones ecológicas”.

También se trabajará para “mejorar el aprovechamiento de los recursos forestales de Aragón y la abundancia y diversidad de sistemas productores de hongos silvestres de interés socioeconómico, nutricional y medicinal”; y se promoverá la “producción ecológica de hongos con valor añadido y sus productos transformados en Aragón, y su comercialización”.

Además, “se ofrecerá a la cadena de producción agroalimentaria una nueva fuente de proteína saludable, cuya producción generará un bajo impacto ambiental”. Con el proyecto se pretende “desarrollar modelos de desarrollo rural sostenibles, con impacto social y medioambiental”, y ofrecerá “una alternativa de producción en los entornos rurales que permita tanto mejorar las rentas agrarias de los agricultores como ofrecer alternativas de emprendimiento que fijen población”.

En Culturfungi se va a “innovar en el cultivo de hongos en granja en Aragón, a través de la incorporación de nuevas especies de hongo con valor añadido, y en el desarrollo y consolidación de una estrategia regional de gestión del recurso micológico”. El proyecto también va a facilitar la inserción laboral de colectivos con dificultades especiales.

El proyecto está coordinado por el Centro Especial de Empleo Gardeniers de ATADES, y financiado por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) y el Gobierno de Aragón. El grupo de cooperación está formado por ocho miembros, de los cuales tres son beneficiarios: el Centro Especial de Empleo Gardeniers de ATADES, QILEX Consultora Forestal y la Sociedad Cooperativa Agraria San Atilano. El proyecto cuenta con dos centros de investigación: Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) y Universidad de Zaragoza (UNIZAR). Y hay tres entidades asociadas: Grupo ASOMO, Ayuntamiento de Tarazona y Ayuntamiento de Jaca. Además, apoyan el proyecto la Fundación Solidaridad Carrefour y el Ayuntamiento de San Martín de Vera del Moncayo.

26 de octubre de 2021 |
Ir a Arriba