Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

jueves, 28 de octubre de 2021

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El Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) ha puesto en marcha un ensayo en el Valle del Manubles, en la provincia de Zaragoza, para conocer las condiciones de adaptación de diferentes variedades de plantas aromáticas. El ensayo está dirigido por Juliana Navarro.

Participan nueve agricultores, repartidos entre Ateca, Moros, Villalengua, Torrijo de la Cañada y Berdejo. En sus parcelas se van a plantar 5.000 plantas aromáticas variadas de romero, salvia, tomillo, orégano y ajedrea.

Para comprobar cómo se adaptan a las condiciones de las diferentes localidades, se plantarán en parcelas de regadío y de secano. El cultivo se va a llevar a cabo siguiendo criterios de agricultura ecológica, sin utilizar agrotóxicos.

Juliana Navarro dice que “el cultivo de plantas aromáticas es una alternativa más a los cultivos de la zona que, en general, son frutales, sobre todo para aprovechar tierras que estaban abandonadas o que querían cambiar el cultivo que tenían”.

Es el caso de José María Tabuenca, de Villalengua, quien tiene un terreno en desuso y buscaba un tipo de plantación que fuese lo más ecológica posible y a la que no tuviese que dedicarle el cien por cien de su tiempo.

Juliana Navarro explica que “creemos que las aromáticas son una alternativa para la zona, dada la altitud que tiene y la pluviometría anual, y también considerando la rentabilidad de estos nuevos cultivos, que tienen diversos usos industriales, como producto ecológico para  tratamiento de enfermedades o de protección de cultivos”.

Para verificar esta última funcionalidad, una de las parcelas de ensayo se ha destinado al fomento de fauna auxiliar para el control de plagas en una plantación de frutales en ecológico.

El ensayo cuenta con la ayuda de Fernando Escribano, alcalde de Berdejo y uno de los participantes en el ensayo, que será encargado, tal como él indica, de “aprender el manejo y transmitir al resto de los vecinos cómo funcionan y cómo tratarlas, una vez que sepamos cómo se adaptan a nuestro territorio”.

Esmeralda Lázaro Cambronero, de la Casa Rural El Arenal, en Torrijo de la Cañada, se ha animado a participar en este ensayo de cultivo de plantas aromáticas a raíz de haber puesto en marcha, esta primavera, un microhuerto en la casa rural. Ahora, quiere ampliar los cultivos, porque “ha crecido mi interés por las plantas medicinales y sus aceites esenciales”.

Juliana Navarro indica que, desde el CITA, “vamos a evaluar no sólo parámetros agronómicos sino también calidad química y rendimientos en aceites esenciales de estas plantas”.

La segunda parte del ensayo se realizará en el mes de enero, con un cultivo de 2.500 lavandines, que se plantarán en las zonas más altas del Valle del Manubles (Torrijo de la Cañada y Berdejo), ya que se adaptan mejor a zonas de más de 800 metros de altitud.

4 de diciembre de 2020

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Almozara Editorial y DPZ presentan el libro “Tesoros gastronómicos de la provincia de Zaragoza, en la mesa”

La Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) ha sido el escenario de presentación de libro “Tesoros gastronómicos de la provincia de Zaragoza, en la mesa”, coeditado por la Diputación y Almozara Editorial. Se divide en diez capítulos protagonizados por otros tantos productos o sectores agroalimentarios de la provincia: el queso y otros derivados lácteos; el vino; el aceite de oliva virgen extra; jamón, embutidos y otras conservas cárnicas; miel y mermeladas; chocolate, frutas de Aragón y otros dulces especiales; espárragos y otras conservas vegetales; cerveza y vermut; pasta; y pan y repostería tradicional.

Cristina Arguilé, autora de los textos, señala que en este libro “hemos querido reflejar la riqueza de la despensa zaragozana, a través de la descripción de los productos elaborados que, por su singularidad, tradición, importancia económica o calidad diferenciada, y en muchos casos por todos estos motivos, mejor representan la agroalimentación zaragozana”.

Explica que, “con los quesos, vinos, aceites de oliva, conservas vegetales, embutidos… como hilos conductores, el lector emprenderá un viaje que llega a todos los territorios de la provincia y recorre la diversidad de sus paisajes (reflejando la huella que la transformación de alimentos del campo y de la granja ha dejado en nuestra historia, cultura e idiosincrasia), hasta el lugar donde estos productos alcanzan su máxima expresión, los restaurantes del mundo rural”.

Cristina Arguilé añade que esta obra “es un homenaje a los hombres y mujeres que trabajan en el medio rural, porque fueron, son y serán personas esenciales, ya que satisfacen la más elemental de las necesidades humanas, la de la nutrición, y ofrecen auténticos placeres gastronómicos que hacen nuestra vida mucho más llevadera; y, además de alimentar nuestros cuerpos y espíritus, nutren nuestros pueblos, un mundo rural que sólo se mantiene si se habita, se vive y se trabaja”.

27 de octubre de 2021 |
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